Randazzo, criticado por kirchneristas

En sectores del oficialismo lo acusan de difundir datos del caso Ciccone; lo vinculan con Boldt
Mariano Obarrio
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11 de marzo de 2012  

El escándalo por el caso Ciccone desató una tormenta interna feroz en el gobierno de Cristina Kirchner. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, quedó en la mira de la Presidenta y de varios de sus ministros y secretarios de Estado, que lo acusan de haber filtrado informaciones sobre los supuestos vínculos del vicepresidente Amado Boudou con el proceso de cambio de dueños de la mayor empresa de impresión de documentos.

Según confiaron a LA NACION altas fuentes oficiales, desde el entorno presidencial vinculan, además, a Randazzo con Boldt SA. Se trata de la principal competidora de la ex Ciccone en el mercado de impresiones gráficas, y la última semana fue blanco de durísimas acusaciones por parte de Boudou y del jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray.

En ese sentido, acusan a Randazzo de haber otorgado en junio de 2009, por contratación directa número 13/09, el negocio de $ 15 millones de la impresión de los padrones para las elecciones de ese año.

"En medio del escándalo le cuelgan a Randazzo una supuesta relación con Boldt y ahora se habla de su salida", confió a LA NACION un alto funcionario. Ni Randazzo ni sus voceros atendieron ayer las consultas para esta nota.

El ministro quedó con funciones acotadas, entre ellas la seguridad vial y la impresión de los DNI.

Surgieron así rumores en el kirchnerismo acerca de que el reemplazante de Randazzo podría ser el actual embajador en España, Carlos Bettini, un eterno candidato a incorporarse en el gabinete. Pero la Presidenta no suele remover ministros frente a las versiones.

Boldt, dirigida por Antonio Tabanelli, se dedica además a juegos de azar y compite en ese rubro contra el empresario kirchnerista Cristóbal López. Además, se lo suele ligar con Eduardo Duhalde. Por todo eso, pasó a ser una empresa demonizada por la Casa Rosada. En su desesperada defensa, Boudou acusó a Boldt SA de irregularidades, hechos de corrupción y de haber impulsado la difusión de la información que lo compromete en el caso Ciccone. ¿Qué interés tendría Boldt para salpicar a Boudou? Según la teoría oficial, Boldt había sido perjudicada cuando competía contra la ex Ciccone por imprimir documentos sensibles y las boletas electorales del Frente para la Victoria.

Además, Boldt fue despojada de la planta impresora de la ex Ciccone cuando se levantó la quiebra de esta firma. La ex Ciccone -ya con nuevos dueños- volvió a producir en 2010 después de conseguir una moratoria excepcional de la AFIP (trámite que avaló Boudou). A fines del año pasado intentó sumarse al negocio de la impresión de billetes, para lo cual obtuvo el aval de la Casa de Moneda.

Desde 2010, la ex Ciccone -rebautizada Compañía de Valores Sudamericana (CVS)- es controlada por Alejandro Vandenbroele, a quien su esposa, Laura Muñoz, señaló como "testaferro" de Boudou.

En medio de esa feroz trama de negocios, a Randazzo también se lo acusa de filtrar la información de que la ex Ciccone imprimió las boletas electorales del Frente para la Victoria en las elecciones presidenciales de 2011.

¿Por qué lo haría Randazzo? Le atribuyen al ministro, además, tener intenciones políticas de vengarse de Boudou, que el año pasado buscó fortalecerse políticamente en la provincia de Buenos Aires. El entonces ministro de Economía buscó captar la adhesión de intendentes bonaerenses que respondían a Randazzo y los reunía en las dependencias de su cartera.

"La pulseada fue por el dominio del territorio en la provincia", señaló un ministro a LA NACION.

Otras fuentes oficiales indicaron que la denominada "pingüinera", entorno presidencial, sospecha que Randazzo critica la marcha del Gobierno en no pocas reuniones políticas. Y que cuando salió a hacer campaña este verano, lo hacía con un discurso autorreferencial, sin defender las políticas de la Casa Rosada.

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