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Fast and Green: dónde comer rápido y saludable en el Microcentro

Tiemblan los sanguchitos de miga, la pizza de parado y las ensaladas de cartón: la comida saludable -¡y con gusto!- avanza lentamente por el centro de Buenos Aires y amenaza con devolverles el color a los grises oficinistas.
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12 de marzo de 2012  • 18:34

Fuente: Brando
Green Eat: Rápido & amable

¿Conocés la palabra cozy ? Un cachorro de labrador es cozy, un almohadón mullidito es cozy, un par de miniescarpines tejidos a mano son cozy . Bien, Green Eat es eso: cozy. Algo así como "monono", "lindo", "tierno". Cuando ves la fachada de madera con letrero amarillo; cuando la caja de tu sándwich anuncia con letra manuscrita que está "recién hecho" o el sushi avisa que es "dúo dinámico" porque viene con "ensaladita", sabés que estás en el lugar justo para invitar a esa compañera a la hora del almuerzo.

Detrás de Cozylandia hay una trayectoria gastronómica -son los mismos dueños de Tea Connection -, pero, sobre todo, mucha experiencia como consumidores. "Venimos de trabajar en el Centro, y jamás encontramos una propuesta de algo rico, sano y natural", cuenta Pablo, uno de los socios, y agrega que el eje de todo es el detalle. El detalle en el ambiente, casi un enclave palermitano en pleno Microcentro, con materiales nobles, tejuelas blancas que te dan "limpio" y mucha presencia de madera. El detalle en el tiempo, mucho más exprés que el de Tea Connection. El detalle en los envases, atractivos y funcionales, pensados por Palo Borracho, su propia agencia de marketing. Y el detalle, claro, en las recetas, armadas todas bajo la dirección gastronómica de la cocinera Geraldine Neff.

En este autoservicio, abierto de lunes a viernes hasta las 19, podés caer con hambre a cualquier hora y entrarle a un bagel de salmón, a un sándwich de queso brie con vegetales, a un roll o a una ensalada con legumbres incorporadas. ¡También hay ceviche! Los panes, tortas y muffins son caseros; y los granos de café, seleccionados y tostados allí mismo. Promedio, gastás entre $40 y $60. Un detalle que te recuerda que no estás en Palermo es que se aceptan todos los medios de pago. Hay dos locales y planean abrir dos más en marzo. En abril, además, van a tomar pedidos en línea.

Uruguay 103 / Reconquista 690

www.greeneat.com.ar

http://guia.lanacion.com.ar/restaurantes/green-eat-re24379

Fuente: Brando
Pura Vida: Fresco & liviano

Te sentís como en un bar de la costa. Suena un punchi-punchi; detrás del mostrador se mueve ágil un grupo de chicos y el aire huele a frutas exprimidas y a vegetales recién cortados. Sólo que no tenés puesto un par de hawaianas, sino tus acordonados de cuero, y el paisaje desde el ventanal no es el del mar, sino el de la calle Reconquista al 400, es decir, autos, edificios y motoqueros apurados.

Juan Pablo Dulanto, alma impulsora de este sueño de una tarde de verano, es de familia peruana; nació en Venezuela y, lo que lo explica todo, creció en Miami. Cuando un vuelo lo trajo a Buenos Aires en 2006, buscaba desesperadamente algún bar donde comer una buena ensalada y tomar un rico jugo. "Tenemos mixta de lechuga, tomate y cebolla", le contestaban. "¿Jugo?, sí, de naranja exprimido." De la mano de sus frustrados intentos de comer rico y sano en zona céntrica nació la idea de Pura Vida Juice Bar, un nombre con reminiscencias ticas (o costarricenses) que primero abrió sobre la calle Uriburu entre French y Peña. En 2008, se mudó al Microcentro. "No lo vimos como un riesgo, porque no había nada parecido. Ahora sí es más difícil captar una porción de mercado", explica.

¿Y cuál será la singularidad de Pura Vida frente al resto de la oferta? Bueno, echale un vistazo a la carta y vas a ver la variedad de jugos -el "Saca resaca" o el "Naranja mecánica"-, smoothies y licuados a los que les podés agregar superalimentos como polen, aloe vera, maca (raíz andina), espirulina (alga marina), goji (berry de los Himalayas) o wheatgrass, pasto orgánico que además decora las mesas fuera y dentro del local. Claro que de líquido no vive el hombre. Para comer, podés ordenar sándwiches -como el House, que es vegetariano, o el Pollo latino, bien picante-, wraps y ensaladas. En promedio, con un plato y una bebida, gastás unos $50. También hay snacks salados y dulces y bols de frutas que vienen con granola y yogur casero. Abre de lunes a viernes, de 9 a 17, aceptan todos los medios de pago y hay delivery. Ideal para empezar la semana desintoxicado.

Reconquista 516

www.puravidabuenosaires.com

http://guia.lanacion.com.ar/restaurantes/pura-vida-juice-bar-re21927

Fuente: Brando
Picnic: Optimista & vegano

Es paradigmático de la movida verde que en Florida al 100, ahí donde estaba el gigantesco local de Bonafide, hoy se erija un restaurante vegano. "Picnic, fastfood natural", dice el cartel de la entrada con una tipografía similar a la de Pumper Nic, y, por si cabía alguna duda de que éste no es un local de hamburguesas, agrega: "más rico, más sano, más natural". Sus dueños, María y Martin (sin acento, porque es sueco), tenían un local chiquito en Hipólito Yrigoyen y Perú, pero un día la demanda los sobrepasó y tuvieron que agrandarse. Hace seis meses, entonces, llegó este espacio con tres pisos y capacidad para 120 personas.

Apenas entrás, suena un son cubano. Eso ya marca un clima, al igual que los colores alegres y los cuadros con leyendas, como, "Me gusta hablar por teléfono metido en la cama". Dicen los dueños que buscan "contagiar el entusiasmo por las cosas simples", además de tratar de generar el menor impacto ambiental posible. ¿Chamuyo green? Bueno, para la muestra bastan los sillones hechos de persianas viejas, las mesas fabricadas con madera recuperada y la iluminación de bajo consumo. Otra premisa es usar poco papel, sea para los envoltorios o para las comandas (que utilizan pantallas táctiles).

Las vitrinas exhiben un surtido de bocados dulces y salados. Tenés que hacer un enorme esfuerzo para recordar que nada de todo eso tan tentador tiene componentes animales. Nada de huevo, ni leche, ni mucho menos -te imaginarás- carne.

Pero acá la milanesa de soja está lejos de ser la reina de la casa. La cocina mezcla las esperables ensaladas y tartas con fideos con tuco, risotto de hongos y woks. También hay sándwiches calientes que salen con ensalada o papas horneadas, y los llamados "Eoes": croquetas de cereal, formitas de mijo y hamburguesas de lentejas, que vienen con puré o ensalada. Cualquiera de estos platos cuesta, en promedio, $30 y lo podés acompañar de originales jugos -de pera, brócoli, espinaca y espirulina- o aguas saborizadas fatte in casa.

A la hora de la merienda, en Picnic la pastelería es un re must. Por eso, a la salida de la oficina, podés pasar y proveerte de un buen Frappicnic (café orgánico frío con leche vegetal, azúcar orgánica y/o frutas, $20) y una galleta ($7,50) o muffin ($9). Si estás cuidándote, hay cajas de granola casera muy recomendables. Te aseguro que después de esta parada estratégica la línea D se te va a hacer mucho más llevadera.

Abren de lunes a sábados, desde las 8 hasta las 21, y aceptan todos los medios de pago.

Florida 102

www.facebook.com/picnicbuenosaires

http://guia.lanacion.com.ar/restaurantes/picnic-re21869

Fuente: Brando
Sattva: Equilibrado & urbano

Por Montevideo, a metros de la avenida Corrientes, entrás a esta ex ferretería industrial y te encontrás vitrinas de madera y cristal, afiches retro y la voz de Diego Frenkel entonando una de La Portuaria. La atención ciento por ciento masculina completa esta sensación de bar típico porteño. Germán, el dueño del lugar, buscó durante años dónde, como vegetariano, comer rico, bueno y, en lo posible, barato. Sólo estaba La esquina de las Flores, sobre la avenida Córdoba, y pará de contar. Como casi médico (nunca sacó la matrícula), siempre se interesó por la nutrición; hasta que un día el bicho lo picó fuerte y se anotó en cuanto curso pudo de huerta orgánica, cocina macrobiótica y Hare Krishna. Entonces se presentó la oportunidad de tener su propio restaurante, un espacio donde conjugar todos los saberes adquiridos.

Y nació, hace cinco años, Sattva, que en el hinduismo se refiere a la inteligencia y a lo equilibrado. Eso busca el anfitrión desde su cocina: el equilibrio en la alimentación. Por eso ofrece alimentos ciento por ciento vegetarianos y orgánicos. Hay sorrentinos de ricota con queso azul y apio, milanesas de berenjena con tabule y ensalada de pasta, entre otros platos.

"Enlatados" es acá mala palabra. Para las salsas, salen tomates frescos. Si se acabó la harina orgánica -adquirida semanalmente en una molienda a 120 kilómetros de la ciudad-, saldrán fideos Matarazzo, pero eso sí, al cliente se le avisa para que no se sienta estafado. "Tenemos un comensal muy exigente -explica Germán-, te pide datos detallados de lo que está comiendo, casi una ficha técnica."

De lunes a viernes, al mediodía, el menú ofrece por $38 un plato -que elegís entre 5 opciones- más bebida e infusión (café orgánico o té orgánico en hebras). Si preferís quedarte en la oficina, podés pedir por teléfono. Ah, y también hay desayunos. Lo que más sale por la noche son las pizzas, con harina integral orgánica, seitán o brócoli. También hay opciones mexicanas, como tacos, fajitas y quesadillas, todos vegetarianos, of course. En marzo, lanzan un menú especial para celíacos: "¡Van a poder comer pizza!", se emociona Germán, que ideó y testeó una masa hecha con castañas de cajú.

El público es +30, así que ya sabés: si salís de ver una obra por Corrientes, tenés una opción canchera para ponerte a salvo de la fugazzeta rellena.

Montevideo 446

www.sattva.com.ar

http://guia.lanacion.com.ar/restaurantes/sattva-re22017



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