Aranosky: "La boludez de la fama me cae bastante pesada"

El miembro de Triciclosclos se presentará este sábado con su nuevo proyecto, Cachito Rock; antes, recuerda su delirante historia
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22 de marzo de 2012  • 17:19

Aranosky es de esos personajes indescriptibles en los que la genialidad absoluta se confunde con la locura o viceversa; Aranosky, recordarán algunos cuantos, fue parte del movimiento artístico que definió nuestro under en los ochenta, el Parakultural y compartió la escena con todos los grandes representantes del palo al frente de los Triciclosclos, el grupo de cómicos y banda delirante de rock. Su historia es larga y prolífica, ramificada, inabarcable. Después de tomar clases de teatro con Norman Briski (su prontuario actoral incluye desde teatro "serio" en el San Martín hasta más de 15 protagónicos en comerciales, participó de videos musicales, la película de La Sole y Bandana –sí- y fue una de las voces de "La llama que llama"), conoció a Ricardo Streiff -bajista, compositor y creativo- y junto con el Negro Coy, Carlos Sturze, Daniel Araoz, Adrián Bar y Martín Ontiveros conformaron esta agrupación ("Como músicos eramos unos quesos", confiesa) que llegó a meterse en América TV y a Rock & Pop con El show de los Triciclosclos. "Creamos el programa más loco y anárquico de la radiofonía pampeana, hacíamos aire de 3 a 6 de la mañana, muchas anécdotas por medio, pasaron todos los músicos, poetas y delirantes habidos y por haber que hoy están reconocidos por el sistema", vomita Aranosky.

Bajo la producción de Bar, y firmando con EMI (y luego Polygram), los Triciclosclos editaron Merde… ninguno de nosotros tiene los ojos claros, su único disco de estudio. Un compilado crudo, musical y líricamente esquizoide, con influencias punks y sónicas y, sobre todo, hilarante. Pero, después de varios años realizando giras y shows, la cosa terminó: "Creo que se hizo una obra, se plasmó, tomó forma y se diluyó; a mi entender, no podíamos sostenernos como banda debido a cruces, egos, responsabilidades, algo complejo de explicar", agrega el frontman que ahora trabaja grabando y produciendo eventos en audio y video de orquestas, cantantes líricos y músicos de cámara, participa de dos películas y cumple diez años con su programa en La Tribu, Argentilandia. "Trabajo desde la independencia, soy mi propio amo creador", espeta. Mientras, además, se dedica a su otro proyecto musical, Cachito Rock, con el que se presentará este sábado 24 de marzo en el Club V de Villa Crespo, (Av. corrientes 5008). "Ya estoy grande y la boludez de la fama me cae bastante pesada. Pero no estoy pelado, tengo las chapas bien en el techo y mi locura es peligrosa ante la boludez generalizada de los que todos saben todo y opinan de todo", dice y responde un par de preguntas con su prosa recargada antes de flamear su capa imaginaria de superhéroe del Tercer Mundo y desaparecer en un movimiento mágico.

¿Qué significó Triciclosclos y cuál fue su influencia en la escena under local?

Triciclosclos marcó territorios fundamentales que se reivindicaron con los tiempos. Como músicos éramos unos quesos, al incorporar a Bar y Ontiveros, la cosa tomó forma, de ahí que me adjudiqué ciertos conceptos como parte creadora de la banda, uniendo estéticas, trayendo a los que sabían de estructuras musicales y poniendo la escena.

Abríamos el show con intro de guitarra por Bar, yo salía en mano con una sierra eléctrica cortando una pierna de maniquí, también tiraba fuego, petardos pesados, y prendíamos bengalas desde la escena (siempre fui piromaníaco, por suerte nunca tuve un accidente), nuestras letras eran ácidas y contundentes, expresaban desde la comicidad, la realidad, y desde la escena la destrucción de esa realidad que nos destruía y nos sigue deteriorando si no tomamos las riendas de nuestras vidas como una VIDA de CONSTRUCCION propia.

El público era espectador, sin pretensiones protagonistas, se sumaban letras y temas de todos, algo muy personal, mas allá de lo que se pueda opinar como espectador o crítico, hacíamos y seguimos haciendo y sosteniendo esas ideas. No se si es Punk, si es Rock, si es bueno o malo. Es Rockearla a la "Hazlo tu mismo". Triciclosclos no era solo una banda, era un concepto creativo de fusiones, cómicas, musicales, poéticas, plásticas y teatrales, sin olvidar la denuncia que para mí como artista es un compromiso fundamental. Sobre todo con la Argentina.

¿Volverán algún día?

No me ato al pasado, lo tomo y sigo al frente en esta tormenta de olvidos y desinformaciones muy propio de los argentinos, mas allá que la banda sea reconocida por los protagonistas de la época y vapuleada por los que no conocen el camino verdadero del artista. Está lleno de críticos y gente ignorante que habla sin conocer la trayectoria, la lucha, la felicidad y el sufrimiento de vivir la vida artística y sostenerla.

Digo esto porque más allá de cada día de todos los días siempre recibo en la ciudad, en lugares inesperados y aún fuera del país, algún AGUANTE TRICICLOSCLOS de alguien desconocido, de alguien que fue parte de esa historia. Y por sobre toda las cosa de lúmpenes, borrachos, locos y gente de la calle. Es que éramos eso… ¡la calle! Para volver deberíamos aunar creaciones pero sería imposible, de hacerlo es por divertirme una fecha.

¿Cuál es la historia de Cachito Rock?

Cachito Rock nació en una perfo de fotos para transformarse en un show anormal, que tomaba los conceptos de la basura, la destrucción del rock. En 2008, en el Salón Pueyrredón abría la escena tocando sintes y orinando en un vaso que luego vaciaba sobre mi casco de moto Siambreta, sostenía todo el show después de semejante bizarreada. Luego decidí enmarcarlo, normalizarlo, llevarlo a lo popular y real, en formato de temas, crudos, contundentes en sus metáforas y canciones, dibujé una paleta de rock simple, conceptual y casi barrial tomado la idea de este ser llamado Cachito, un pibe como yo, de barrio, un niño de Urquiza que siempre quiso hacer Rock. Un ser olvidado por todos los sistemas que se doblegó gracias a la creación y encontró su cápsula espacial para soportar el viaje de ser y estar no solo en el mundo si no en Argentina, ja.

¿Y cómo suena?

Musicalmente la banda tiene ribetes extraños, pasando por el punk, lo alternativo, el stoner. No me fijo en las influencias si no en lo que digo y expongo escénicamente.

¿Cómo será la fecha del 24 de marzo?

¡Una fecha mas de mierda! ¡Tenemos proyecciones pero no hay proyector! ¡Que sea Rock! ¡Que el señor del Rock nos proteja! Que la VIDA no haga de VOS. Vos hacé tu VIDA.

Por Yamila Trautman

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