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La justicia comercial está en crisis

El ingreso de causas aumentó un 700% y la cantidad de magistrados se redujo.
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17 de julio de 1999  

El fuero comercial entró en colapso junto con la crisis económica: el número de causas que se tramitan en los 26 juzgados comerciales porteños aumentó más de un 700 por ciento en la última década, sin que se sumara al trabajo un solo juez.

Las mesas de entrada de los juzgados están atestadas. Las demoras para ver un expediente superan, en horas pico, los 40 minutos, trámite que debería llevar segundos. Y lo mismo ocurre con los ascensores de los cuatro edificios donde funcionan los tribunales del fuero.

La Cámara Comercial denunció la situación y reconoció el estado de emergencia en su último acuerdo.

El fuero conserva intacta su estructura desde 1973. Los 22 magistrados a cargo de tribunales de primera instancia -hay otros cuatro con personal, pero sin jueces porque renunciaron- reciben un promedio de 4800 causas por año.

Los jueces comerciales se encargan de estudiar los concursos y las quiebras de las principales empresas del país, los problemas societarios que se presentan entre accionistas, los que se vinculan con el uso de tarjetas de créditos y seguros, o los que generan los incumplimientos de cheques y de pagarés.

La proyección de ingreso de expedientes para fines de este año asciende a 148.286, según datos oficiales. En el 70 por ciento de los casos se trata de juicios ejecutivos, procesos breves que se inician ante un cheque o un pagaré impago.

"No se llegó a esta situación de un día para otro. El aumento sostenido de expedientes en los últimos años hizo que actualmente enfrentemos una situación de emergencia -dijo la presidenta de la Cámara, María Gómez Alonso de Díaz Cordero-. No estamos brindando un buen servicio y por ello decidimos instrumentar y proponer medidas a corto y largo plazo."

Los camaristas solicitaron del Consejo de la Magistratura la creación de 10 juzgados de primera instancia, con dotación completa de personal (unos 200 empleados), algo que los jueces reclamaban desde hace tiempo. Pidieron también partidas presupuestarias para el pago de horas extras a los empleados, entre otras cosas.

Enrique Del Carril, presidente del Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (Fores) y abogado comercialista desde hace 29 años, calificó la situación del fuero como caótica. Sin embargo, para los miembros del Fores la solución no es, necesariamente, crear nuevos juzgados sino una asignación de trabajo más racional con los mismos jueces comerciales y los jueces civiles patrimoniales (que son 90).

"Propiciamos la unificación de los fueros comercial y civil patrimonial y la creación de juzgados exclusivos de concursos, ejecutivos y encargados de juicios de conocimientos -donde se tramiten procesos con prueba complicada-", explicó Del Carril.

Informatización

Mientras se esperan soluciones estructurales, la Cámara ideó varios paliativos para mejorar la atención.

Con una inversión cercana a 150.000 pesos se instaló el sistema informático de consultas al público sobre el estado de las causas, que funciona las 24 horas los 365 días del año, algo que no existe en ningún otro fuero de la Justicia Nacional.

Según fuentes de la Cámara, desde mayo último hay un promedio de 8000 comunicaciones diarias vía modem.

El Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires aportó algunos datos curiosos sobre el funcionamiento del nuevo sistema informático. Según su revelamiento, los letrados no descansan ni los días de fiesta. "El 20 de junio, cuando se celebró el Día del Padre, hubo 700 consultas de expedientes. Y el feriado del 21 de junio se registraron 1100", contó el abogado Horacio Lynch.

Jorge Bacqué, presidente del Colegio Público de Abogados, destacó el esfuerzo y la labor de la Cámara Comercial en la puesta en marcha del sistema de consulta de expedientes por computadora.

"La instalación de cualquier sistema informático empieza indefectiblemente con inconvenientes, pero éstos se revierten de inmediato -dijo Bacqué-. Actualmente el Colegio analiza un acuerdo con la Cámara para que los letrados puedan presentar oficios vía modem desde sus estudios, sin necesidad de ir a Tribunales".

A pesar de la gran cantidad de consultas informáticas, la merma de gente no se nota aún en los pasillos. "La informatización es buena, pero es como querer vaciar un mar con una cucharita", opinó Eduardo Favier Dubois (h.), titular del Juzgado en lo Comercial Nº9.

El magistrado agregó: "Nuestro fuero se convirtió en una especie de fuero federal. Las causas más importantes del país pasan por acá. Esto es un embudo".

Largas esperas

En una cola del tercer piso del edificio de Callao 635, Liliana, empleada de un estudio jurídico, coincidió con la apreciación del juez. "Yo diariamente hago dos o tres horas de cola. Como mínimo, media hora en cada juzgado. El estudio tiene expedientes en distintos tribunales y ése es el tiempo que lleva intentar consultarlos. Nosotros el sistema informático todavía no lo adoptamos".

La Cámara colocó, además, buzones en todos los juzgados para que los letrados dejen los escritos que no tienen plazo de vencimiento sin necesidad de hacer colas.

Y creó cuatro secretarías especiales para tramitar sólo juicios ejecutivos. "Después de analizar varias propuestas, se resolvió que los cuatro juzgados vacantes se hicieran cargo de estas causas, que no requieren análisis jurídico pero llevan mucho tiempo", explicó una alta fuente de la Cámara.

Carlos Villar es juez desde hace 14 años y está en Tribunales desde hace 40. "Yo nunca tuve tanto trabajo como ahora. Y sé que las demoras para ver expedientes son interminables", admitió.

El juez comercial y representante de los magistrados en el Consejo de la Magistratura, Javier Fernández Moores, coincidió con su colega: "Objetivamente las estadísticas del fuero demuestran que desde hace cinco a seis años hay un incremento muy importante de las causas. La crisis del fuero es grave e innegable. Se nota mucha más gente. Tenemos una cantidad importante de meritorios -empleados no rentados, generalmente estudiantes de Derecho-, pero cada persona puede despachar unos 20 expedientes en un día y no más. El resto, queda pendiente".

Las causas del aumento del trabajo en el fuero son múltiples, explicaron en diálogo con La Nación los camaristas Díaz Cordero, Martín Arecha, Rodolfo Ramírez y Carlos María Rotman, los tres últimos miembros de una comisión especial creada para definir cursos de acción para paliar la actual situación por la que atraviesa el fuero.

"Nosotros empezamos con más trabajo con el aumento de la actividad económica, y con la recesión aumentó más todavía", coincidieron los camaristas.

La ley de quiebras -que pasó al fuero comercial los juicios laborales-, el fracaso de la mediación obligatoria en el fuero, el pago de salarios por medio de cajeros automáticos con los servicios que los bancos ofrecen a clientes con poco respaldo y la tramitación de juicios comerciales de todo el país -porque las grandes empresas constituyen su domicilio en esta ciudad y, cuando quiebran o concursan, sus casos llegan acá- fueron otras de las causas destacadas por los camaristas.

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