No hubo declaración sobre Malvinas

El Gobierno no logró convencer a EE.UU. y a Canadá de firmar una condena a Gran Bretaña
(0)
15 de abril de 2012  

CARTAGENA DE INDIAS (De una enviada especial).- Rozaba la medianoche en Buenos Aires cuando anteayer, y al salir de la reunión de los cancilleres previo a las deliberaciones de los presidentes, Héctor Timerman sorprendía con una noticia: no habría declaración final en esta VI Cumbre de las Américas.

Las palabras del funcionario argentino eran la comidilla de los medios internacionales, a quienes sorprendió al convertirse en vocero de la discordia: anunciaba que no habría una postura unánime por las diferencias por Cuba.

Pero sin ese documento, finalmente la Argentina se quedó también sin poder lucir lo que más esperaba llevarse de la ciudad a la que todos llaman la Heroica: el apoyo de los países miembro al reclamo de soberanía por las islas Malvinas.

Durante su discurso en el plenario de mandatarios, la presidenta Cristina Kirchner agradeció el apoyo que había recibido de la mayoría de los países. Pero no pudo plasmar ese respaldo en un documento que le sirviera para mostrar ante el Reino Unido como logro diplomático. Al menos, por estas horas.

El consenso que no fue

El Gobierno se quedó a medio camino con su mayor propósito. El artículo 17 de esa declaración fallida, que repetía un mensaje más bien genérico para instar a la Argentina y el Reino Unido a sentarse a negociar, se caía por la disputa entre los presidentes por la inclusión de La Habana en el próximo encuentro. Estados Unidos fue, según anunció el canciller Timerman, el que vetó a Cuba.

"La Presidenta planteó que Cartagena era un buen lugar para hablar de Malvinas porque esta ciudad fue amurallada justamente para defenderse de los piratas ingleses en su momento", dijo el ministro de Relaciones Exteriores, al comentar el discurso de Cristina Kirchner sobre la causa Malvinas, en un diálogo que sostuvo con los medios argentinos tras el plenario de presidentes.

Una de las alternativas de la diplomacia nacional podría haber sido lograr, de todas maneras, alguna declaración por escrito.

Pero a última hora de ayer no había chances de que se hiciera otra presentación en el desarrollo de la cumbre.

La posición de máxima de la Casa Rosada había sido incluir el debate por el colonialismo, tal como hizo la Presidenta en su discurso, una palabra que los Estados Unidos no estaban dispuestos a aceptar.

También el Gobierno pretendía hablar de la militarización de la zona del Atlántico Sur, pero encontró resistencia también de la Casa Blanca.

Finalmente, cuando el Gobierno había conseguido la opción de mínima, que era repetir el apoyo al diálogo que ya habían firmado los países de la Organización de Estados Americanos (OEA), el documento final se extinguía junto con esta cumbre.

ADEMÁS

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.