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El riesgo del alquiler se puede cuantificar

Son muchas las dudas productivas, económicas y comerciales que el productor necesita despejar a la hora de arrendar un campo
Roberto Seifert
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26 de mayo de 2012  

Son muchos los interrogantes que invaden la mente del productor agropecuario a la hora de decidir el arrendamiento de un campo para producir granos. "¿Cuánto tengo que producir para que el negocio sea rentable? ¿Se ajusta el plan de siembra a los objetivos? ¿Es apta la condición y características del suelo? ¿Cómo es el régimen de lluvias? ¿En cuánto inciden las distancias en mis costos de flete?" son, entre otras, las dudas que en definitiva redundan en cuantificar el riesgo de un contrato de alquiler.

"Viendo que el alquiler de campos es un negocio que cada vez tiene un margen más chico es donde empieza a ser más importante una buena cuantificación del resultado y del riesgo", dijo a La Nacion Ariadna Berger, presidenta de la consultora Cultivar Conocimiento Agropecuario.

Se trata de una empresa argentina integrada por un equipo profesional multidisciplinario que abarca áreas de tecnología, economía y sistemas, que asesora y dirige la planificación y el desarrollo en la producción de cultivos.

Berger explicó que la consultora "presta, entre otros, el servicio de evaluación de negocios de alquiler, en los que integra modelos de simulación matemáticos, conocimiento experto y simulación Monte Carlo (programa de cálculo de probabilidades) para cuantificar el riesgo de cada contrato de alquiler, medido como probabilidad de alcanzar las metas de la empresa". Agregó la directiva que ese servicio lo implementaron por primera vez el año pasado, "con buenos resultados".

Señaló Berger que los procesos de generación de conocimiento están orientados al aumento de la productividad, rentabilidad, reducción de incertidumbre y la sustentabilidad en la producción agropecuaria.

"Nosotros podemos sembrar el mismo lote con los mismos cultivos todos los años y no tenemos el mismo resultado, porque hay factores que generan variabilidad", dijo por su parte Emilio Satorre, quien junto a Berger y a Guillermo Amico, todos ingenieros agrónomos, completan el directorio de la consultora.

Satorre apuntó que el conocimiento que se pone en este proceso " permite reducir el riesgo, generar negocios justos, trabajar mejor la producción y el cuidado del ambiente".

Recalcó que este sistema favorece a las dos partes del proceso. "Por un lado ayuda al que alquila para saber cuánto es lo que realmente puede pagar para obtener el resultado que está buscando con un margen de seguridad o riesgo acotado. Y por el otro, al propietario, porque transparenta el mercado y ajusta lo que él puede pedir en función del riesgo que el arrendatario puede tomar", explicó Satorre.

"Trabajamos con nuestros clientes y nos integramos a sus equipos para que juntos podamos hallar las mejores soluciones", señaló el profesional.

Interacción

¿Cómo funciona este modelo? Satorre respondió: "El productor viene y nos dice que en tales coordenadas hay un campo que le ofrecen para alquilar; nos provee los parámetros económicos, entre ellos, el capital a invertir, plan de siembra, costos, paquete tecnológico, la forma de pago, distancias a puertos y precios que puede pedir, aunque en esto último nosotros podemos sugerir cotizaciones posibles".

Con estos datos la consultora ubica espacialmente el campo y comienzan a generar capas de información que tienen que ver con el recurso edáfico y climático, que se integran en posibles resultados productivos para todo un abanico de actividades: trigo, soja de primera y de segunda, maíz, girasol. "Y para cada una de estas actividades el productor va a tener una distribución de resultados posibles de producción física (rindes), comerciales (precios) y económicos (retorno de capital invertido) para que el productor pueda evaluar".

En esta instancia participan la ingeniera agrónoma Rosario Ballvé, a cargo de los desarrollos informáticos, y Gustavo Pittaluga, técnico en Climatología y Agrometeorología y licenciado en Economía Agraria.

¿Qué pasa si un resultado da mal y no conviene alquilar? "No necesariamente la única recomendación es no hacer el negocio", concluyó Berger quien aconsejó, en tal caso, modificar variables, renegociar el pago en quintales de granos o ajustar el plan de siembra.

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