El Banco Central definió cómo sería el acuerdo con Vandenbroele

La entidad aceptó ser verificador de las medidas de seguridad en la impresión de dinero
Hugo Alconada Mon
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3 de junio de 2012  

El Banco Central (BCRA) conoció y aceptó de manera explícita que la ex Ciccone Calcográfica se encargue de parte de la impresión de los billetes de 100 pesos, según consta en el contrato que la entidad monetaria que preside Mercedes Marcó del Pont firmó el 12 de abril con la Casa de Moneda y cuya copia obtuvo LA NACION.

El contrato entre ambos organismos dejó al Central como verificador último de las "medidas de seguridad adecuadas y comprometidas" para imprimir los billetes. También, como supervisor final del cumplimiento de las leyes antilavado, tributarias y previsionales por la empresa que preside Alejandro Vandenbroele, investigado por la Justicia como presunto testaferro del vicepresidente Amado Boudou y por presunto lavado de activos por cerca de $ 50 millones.

Esas obligaciones surgen de las cláusulas 10° y 11° del contrato que firmaron la gerenta de Comercialización de la Casa de Moneda, Mónica Beatriz Canalini -la misma funcionaria que cuatro días después rubricó el convenio con Vandenbroele- y la subgerenta general de Administración y Servicios Centrales del BCRA, Silvia Traverso, de extrema confianza de Marcó del Pont.

La cláusula 10° se tituló "Verificación". Fijó que el BCRA se reservó "la facultad de realizar en cualquier momento del proceso y sin previo aviso visitas a la planta impresora del subcontratado" con el objetivo explícito de "verificar y constatar que se cumplan estrictamente las medidas de seguridad adecuadas y comprometidas", por parte de la ex Ciccone -ahora Compañía de Valores Sudamericana-, y las "funciones de dirección, supervisión y fiscalización" por parte de la Casa de Moneda.

La cláusula siguiente le impuso a la Casa de Moneda adoptar todas las "medidas necesarias para asegurar el cumplimiento de las previsiones vigentes en materia de prevención y represión de actividades de lavado de dinero y terroristas", así como contratar seguros y cumplir con las obligaciones tributarias, previsionales, y "acreditar ante el solo requerimiento del Banco, el cumplimiento de sus obligaciones en la materia".

"Lo que quiere decir eso es sencillo", dijo una alta fuente oficial al tanto de la operatoria a LA NACION. "Si la Casa de Moneda no pidió explicaciones a la empresa sobre todo lo que está saliendo a la luz en la Justicia y en la prensa, está incumpliendo con el Banco Central y, por tanto, podría discutirse si el contrato es rescindible", afirmó.

Por las dudas, el Central reforzó su exención de responsabilidad en la cláusula 9° del contrato. Delegó los riesgos de contratar a la ex Ciccone en la Casa de Moneda, que preside Katya Daura, una funcionaria de confianza de Boudou desde sus tiempos en la Anses.

"Subcontratación: el Banco acepta (por razones de excepcionalidad, cantidades de billetes requeridos y capacidad productiva del contratado) que éste subcontrate al impresor local Compañía Sudamericana de Valores SA, a los fines del cumplimiento del objeto del presente contrato", estipula esa cláusula. También impuso un límite: "Queda prohibida toda otra subcontratación, salvo que expresa y previamente el Banco la autorice".

Así, el BCRA contrató a la Casa de Moneda para imprimir 1205 millones de billetes por un total de $ 573,5 millones -monto del que ya se pagó como anticipo $ 143,3 millones-, con precios de $ 383,92 para fabricar los billetes de 5 pesos y de $ 492,17 para los billetes de 50 y 100 pesos.

A su vez, la Casa de Moneda quedó autorizada a subcontratar a la ex Ciccone para imprimir "la cantidad de 410 millones de billetes semielaborados (impresión de fondos, calcografía y numeración) de la denominación de $ 100", según se pautó en el contrato.

El primero de los tres anexos incorporados al contrato, el "A", aportó otro dato peculiar sobre la impresión de billetes ya que explicitó una pirámide monetaria invertida. Detalló que se imprimirán 180.000 billetes de 5 pesos y otros 150.000 unidades de 50 pesos, pero 845.000 unidades de 100 pesos. Es decir, 5,6 veces más billetes de alta denominación que de baja.

Personajes

  • AMADO BOUDOU

    Vicepresidente


    Lo investiga la Justicia por supuestas negociaciones incompatibles con su cargo. Fue quien recomendó a la AFIP darle una moratoria especial a Ciccone y se lo relaciona con los nuevos dueños de la imprenta.
  • ALEJANDRO VANDENBROELE

    Directivo de CVS (Ex ciccone)


    Entró en la empresa en 2010. Con su intervención se levantó la quiebra y consiguió una moratoria especial. Es quien firmó el contrato de impresión de billetes. Tiene vínculos directos con Boudou.
  • KATYA DAURA

    Titular de la Casa de Moneda


    Es una funcionaria que llegó allí de la mano de Boudou. Ella recomendó contratar a la empresa de Vandenbroele para cubrir la necesidad de impresión de billetes de 100 pesos.
  • DE LA INFLACIÓN NO SE HABLA

    El contrato de alquiler firmado entre la Casa de Moneda y la ex Ciccone Calcográfica incluye una síntesis de cómo se llegó, en teoría, hasta ahí. Aludió a cuatro factores, pero obvió de manera terminante una palabra maldita para el oficialismo: inflación.

    El primero de los factores fue el "profundo cambio en los procesos productivos" de la Casa de Moneda. El siguiente, según se lee en el contrato, es el deseo de esa empresa del Estado de ejercer "la soberanía nacional", en vez de apelar como había ocurrido hasta ahora a la Casa da Moneda de Brasil para paliar el déficit de producción local de billetes.

    El siguiente es casi un mimo al "modelo kirchnerista". Menciona el requerimiento del Banco Central ante "una economía en permanente crecimiento". En ningún momento se hace referencia allí a la inflación como factor decisivo o siquiera secundario de la necesidad de más billetes.

    Por último, el contrato aludió a una presentación de la ex Ciccone Calcográfica –fuera previa o posterior al desembarco del abogado Alejandro Vandenbroele en la empresa–, por la que se puso "a disposición" para cubrir "todas aquellas necesidades de impresiones de seguridad y/o papel moneda que pudiera requerir".

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