Muere una joven Testigo de Jehová que se negó a recibir una transfusión

El hecho ocurrió en Entre Ríos y se debió a que la mujer contrajo una neumonía
(0)
5 de junio de 2012  • 12:00

Una joven Testigo de Jehová murió en el norte entrerriano por negarse a recibir una transfusión de sangre, confirmó hoy el director del Hospital Garat de Concordia, Alberto Rotman. Es el segundo caso en poco tiempo de practicantes de esa fe religiosa que necesitan ayuda médica pero se niegan a recibirla por sus creencias: Pablo Albarracin está en estado crítico, trecibir tres disparos en un robo.

La mujer, identificada como Iris Fracalossi, de 35 años, residía en Villa del Rosario, una localidad rural del noreste entrerriano de 2.000 habitantes, situada casi en el límite con la provincia de Corrientes.

La joven contrajo neumonía y por consejo de un médico de esa localidad fue trasladada hasta el sanatorio Garat de Concordia, donde luego de estar internada 15 días, murió el 26 de mayo tras negarse a ser transfundida.

Iris era soltera y trabajaba como niñera y empleada doméstica en la pequeña localidad, donde era conocida por todos.

Vecinos de esa localidad, reconocieron que la muerte de la joven "causó una profunda conmoción entre los habitantes del pueblo".

"Ella era muy trabajadora y una buena muchacha pero, lamentablemente por sus creencias religiosas se negó a que le hicieran una transfusión de sangre y murió", dijo a Télam Ana, una vecina de la muchacha.

El deceso se había mantenido en el más estricto silencio por parte de sus familiares, pero los constantes reclamos para que Iris concurriera a sus lugares de trabajo, hicieron que finalmente la noticia se difundiera en el pequeño pueblo.

"Hace pocas horas que nos enteramos de la muerte de Iris y el revuelo que la noticia ha provocado en el pueblo es grandísimo", agregó Ana.

El caso de Pablo Albarracini

La mujer comparó el caso con el de Pablo Albarracini, el Testigo de Jehová que fue baleado en Buenos Aires y que también se niega a recibir sangre por cuestiones religiosas y así lo dejó asentado en un documetno.

Albarracini, de 38 años, está internado en la Clínica Bazterrica desde el 5 de mayo debido a las heridas de bala que recibió durante un robo, por lo que ya debió ser intervenido quirúrgicamente dos veces. Su padre, desesperado recurrió a la justica y la Corte Suprema priorizó la libertad individual consagrada en la Constitución, al resolver que se respete su decisión de no recibir una transfusión de sangre debido a sus creencias religiosas.

El máximo tribunal falló que "no resultaría constitucionalmente justificada una resolución judicial que autorizara a someter a una persona adulta a un tratamiento sanitario en contra de su voluntad, cuando la decisión del individuo hubiera sido dada con pleno discernimiento y no afectara directamente derechos de terceros".

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?