Marley: "Para negociar, no soy ningún boludo"

El conductor habló con LA NACION sobre los cruces con Villarruel, su nuevo programa La Voz, sus amigos famosos y cómo encara cada nuevo proyecto
Fernanda Iglesias
(0)
28 de junio de 2012  • 11:31

No tiene la parafernalia de Marcelo Tinelli, ni de Susana, ni de ninguna otra estrella de la televisión. Sin embargo, Marley es en este momento una de las grandes figuras de Telefé. Todo el canal fue refaccionado y acondicionado para La Voz, el programa que conducirá a partir del domingo. Se trata de una apuesta gigante para la que fue elegido y él sabe perfectamente la dimensión que eso implica. Pero no se agranda, aunque le hayan dado el mejor camarín del canal, el que se mandó a construir Tinelli cuando triunfaba con VideoMatch.

Allí me espera Marley -acompañado por dos de sus productores-, en una especie de departamento de dos ambientes, con dos baños y poca ventilación. El olor a milanesa es insoportable. Pero él se ríe, como siempre, con esa liviandad que lo caracteriza.

Ese día había estado hablando con Jorge Rial sobre su pelea mediática con Claudio Villarruel, un enfrentamiento insólito. "No me gustan las peleas", me dice enseguida. "En el secundario siempre que había un problema, yo trataba de solucionarlo, no me cagaba a trompadas, ni hablaba mal del otro a sus espaldas. Todo se arregla con humor y hablando. No soy de confrontar", asegura.

-¿Te sorprendió que Villarruel te ataque... de la nada?

-Yo no entiendo bien qué pasa por su cabeza. El dice que no soy agradecido y yo le agradecí un montón de veces, no sé hasta cuándo tengo que hacerlo.

-¿Qué pretende? ¿Qué le agradezcas de qué manera?

-Ni idea. Sé que llamó para que fuera a su canal (la señal 360), pero tiene que hablar con el departamento de prensa. Yo no tengo nada que ver con eso, el canal decide a dónde voy y las notas que hago. Yo no puedo mandarme solo.

-¿Puede ser por otra cosa el enojo?

-Quizás porque justo ganamos el Martín Fierro y esperaría una dedicatoria... Pero el premio fue por Minuto paea ganar, que no fue una gestión de él. Al que le tengo que agradecer es a Tomás Yankelevich que fue quien me dio el programa, pero viste que en la cabeza de Villarruel pudo haberlo agarrado para ese lado. No sé, he sido agradecido durante muchos años, quizás ese día se levantó con el pie izquierdo. Tampoco es tan grave. De última, la forma de agradecerle a alguien que te da una oportunidad en pantalla es devolverle muy buenos números de rating. Y eso se lo dí a él, a Marisa Badía y a Yankelevich.

-¿Terminó Minuto para ganar?

-No, lo estamos dejando descansar, pero va a volver.

-¿En La Voz vas a tener otra función como conductor, un poco más serio?

-Son distintas etapas. Al principio estoy con los chicos y sus familias, en las instancias eliminatorias para entrar al programa. Después vienen los capítulos de las Batallas, donde cada equipo de cada coach se enfrenta en un ring de boxeo. Y después vienen los shows en vivo, donde se van eliminando participantes. Son como tres programas en uno. Tengo que ir buscando distintos registros.

¿Te sentís cómodo en todos?

-Me encanta el humor, pero puedo hacer los otros si me concentro. Trato de no involucrarme demasiado para no quedar como un tarado que llora cada dos minutos.

Video

¿Quién fue el primero que se dio cuenta de que vos podías hacer otras cosas, como conducir Operación triunfo?

Villarruel.

-¿Ves? Y vos no le agradecés...

En realidad, él no me veía en ese programa. Yo lo convencí.

-¿Cómo?

-Negociando. Yo estaba haciendo con mucho éxito El show de la tarde con Florencia Peña y le dije que no seguía en ese programa si no hacía Operación triunfo. Entonces hicieron una prueba y como me fue bien, me lo dieron. Pero con la condición de que siguiera con el de la tarde todo el año. Y como yo la pasaba tan bien con Florencia, obvio que lo quería seguir haciendo. Pero lo usé para conseguir lo otro.

-O sea: sabés negociar.

-Sí, sí. En eso no soy ningún boludo.

-¿Y por qué parecés?

-Porque en mi casa, con amigos yo soy así. Y a veces creo esos climas en el trabajo. Entonces digo barbaridades al aire porque estoy relajado. Pero cuando estoy concentrado puedo hacer cuarenta programas sin cometer un solo error. Voy muy preparado, no improviso sobre la nada.

-¿Sigue existiendo tu productora?

-Sí, armamos formatos para vender y también trabajamos en programas que me gustan para mí. Siempre tengo a mano algún proyecto, nunca espero que me llamen. Si no me gusta lo que me proponen, tengo algo para ofrecer.

-¿Te llaman de Canal 13?

-Me encontré en fiestas con Adrián Suar y con Coco Fernández y me dijeron "qué bueno sería que volvieras...". Pero nada concreto porque estoy muy bien en Telefé. Me dan un lugar inmenso y me tratan genial, ¿para qué me voy a ir?

-¿Qué pasó con el proyecto que tenían con Florencia Peña?

-Ibamos a hacer algo juntos, pero nos agarró por sorpresa el éxito de Minuto para ganar. Teníamos un formato listo, pero no se pudo. Y al final ella arregló para estar con Tinelli. En algún momento vamos a volver. Porque tenemos muchísima química.

-Son muy distintos políticamente: ella, muy comprometida y vos...

-Cero comprometido. No soy de un partido político. No puedo estar cien por ciento de acuerdo con alguien porque no confío casi en ningún político, siempre me parece que hay una agenda detrás medio oscura. Pero no soy oposición ni tampoco soy fan. Tengo respeto por las instituciones, si entra acá la Presidenta la voy a saludar con respeto, pero no creo que todo lo que haga esté bien, ni tampoco todo mal. Me parece que eso le falta al país: o aman a un partido o lo odian. Y deberían poder ver lo malo y lo bueno de cada uno. Eso sería saludable.

-¿Estás informado?

-Por supuesto, leo todo. Y mi postura tiene que ver con cada tema específico. Pero no la digo públicamente porque yo estoy para entretener. No creo que haya nadie en el país diciendo "esperá, esperá, vamos a ver qué dice Marley sobre lo de Moyano y Cristina". Mi opinión no va a modificar nada. Y en este país, decir lo que pensás es meterte en un Boca-River.

¿Querés que todos te quieran?

-¿Quién quiere que alguien lo odie? Entiendo que no me puede querer todo el mundo, pero cuantos más me quieran, mejor. Este es un negocio de números al fin y al cabo y cuanta más gente mira tu programa mejor y cuanto más te quieran, más te van a mirar. Es importante que te aprecien.

¿Ese es el secreto de tu éxito?

-Creo que tiene que ver con ser querido por la gente, sí. Porque nunca armé un personaje, soy así. Y porque estoy bien rodeado. Yo siempre trabajo con mi gente, están agregados en mi contrato. Los necesito para armar un buen clima en el trabajo.

-¿Qué hacen en esas fiestas donde hay muchos famosos? ¿Toman alcohol? ¿Se drogan?

-Nooooo, ¿cómo nos vamos a drogar? Tomamos vino, obviamente. Muchas veces me preguntaron por el faso, sobre todo en la época con Florencia Peña. Yo te juro que nunca nos drogamos. Así éramos sin nada, imaginate si tomábamos algo… no íbamos al aire directamente.

-¿Nunca, nunca...?

-Una vez lo hicimos en Amsterdam con Florencia, Fernando Peña y Victoria Onetto, pero porque era legal. Hongos alucinógenos. No encontrábamos regreso. Y el canal me prohibió mostrarlo. Tengo en mi casa el tape de todos nuestros intentos por volver y nos caíamos al piso de la risa, no podíamos conducir, no podíamos encarrilar la charla. Algún día tendrían que verlo.

-¿Los famosos son amigos de verdad? ¿O sólo están para divertirse?

-Hacemos cenas, nos reímos mucho. Hablamos mal de todos...

-Por eso, ¿sólo se juntan en las buenas? ¿O están también en las malas?

Es que yo muchas malas no tengo No soy depresivo. Y si tengo un problema, salgo rápido. No voy al psicólogo, nada... Nada me parece grave. Resuelvo todo con el humor, ése es mi método.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?