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Barrio Chino

Silvana Moreno
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1 de julio de 2012  

Cascos: los sí, los no y los más o menos

Entre la cantidad de subdivisiones del mundo de los ciclistas, una de las más polémicas es la que separa a los que usan cascos y los que no. Los sin casco tienen un abanderado: el cineasta canadiense Mikael Colville-Andersen, que en Dinamarca fundó el movimiento cycle chic a través de su blog fotográfico copenhaguencyclechic.com . En 2010, en el encuentro TEDx de Copenhague, Colville-Andersen expuso sobre Porqué no deberíamos andar en bicicleta con casco . En su charla, que sólo los angloparlantes pueden ver en YouTube, se ampara en la racionalidad y explica que "el miedo es lucrativo, es un gran negocio", asegura que hay un 40% más de posibilidades de tener un accidente con un casco puesto, y equipara los riesgos de un ciclista urbano a los que podría tener un peatón o un automovilista. Dice, además, que en cualquier país y ciudad donde se promueve el uso del casco, la gente deja de andar en bicicleta.

Del lado de los casquistas, en tanto, hay gobiernos y blogs de concientización, muchas veces auspiciados por firmas de cascos.

Así las cosas, para los que no están muy seguros de a qué bando sumarse, hay alternativas. El que no quiera pedalear con una especie de pelota de rubgby en la cabeza ahí tiene los cascos-sombreros: la cabeza se apoya sobre una almohadilla blanda, siguen varias capas duras como piedra y por fuera sólo se ve un sombrero de lo más elegantes. Eso sí: el que se los ponga quedará un poco cabezón, pero sólo un poco. Es que todo no se puede. En la Argentina, desde hace ocho meses los fabrica Onnstyle ( onnstyle.com.ar ).

Otro dato: en Suecia cuentan con el airbag de cabeza: una especie de bufanda que, gracias a sus sensores, al menor sobresalto se infla en un segundo y recubre la cabeza y el cuello, transformándose en un gran casco de nylon de diseño cuasi belga que aguanta golpes y rasguños ( hovding.com ).

Con las plantas a cualquier lado

En Atlanta, Georgia, Estados Unidos, en el estudio de la diseñadora Colleen Jordan no paran de concretarse buenas ideas. Un ejemplo son las plantas portantes, sea en collares, prendedores o maceteros de bicicleta hechos en acrílico. Las plantas preferidas: las suculentas.

"Las plantas ayudan a limpiar el aire que se respira, son lindas, y son un buen punto de partida para una conversación", se lee en colleenjordan.com , donde también hay un link para comprarlas en etsy.com .

Una zamba está de moda

Aunque sea una de las canciones más tristes que se pueda haber escuchado, no tan de repente, la Zamba para olvidarte está disponible en versiones para todos los gustos. Más allá de las tradicionales, la de su creador, Daniel Toro, y la de Mercedes Sosa, por ejemplo, en estos últimos tiempos se sumaron versiones como las de los uruguayos Dani Umpi y Adrián Soiza (para su disco Dramática , de 2009) y la del soulero Julius Solo, que, todavía en versión demo, llegará en formato disco este año.

Ideal para la mochila del turista

"Este libro se pensó, tanto en su contenido como en su formato, como objeto de consulta para el viajante extranjero que quiere comunicarse más fluida y profundamente en nuestra ciudad", se lee en la introducción de Speak porteño , manual de bolsillo editado por Asunto Impreso para que nadie se sienta extranjero en Buenos Aires.

Compilado por Guido Indij, incluye una guía de gestos de vital importancia para entender la comunidad porteña ( chiva , cortala , cuiqui , qué hammmbre , ma sí , ojo ), frases (en lugar de "¡Mesera! Me trae la carta, por favor", conviene decir "¡Señorita! Me trae el menú, por favor") y porteñismos ordenados alfabéticamente: bajón , bondi , cacerolazo , chocho , dale , estrolar , figureti , finoli , groso , piola , torrar ... Las palabrotas están señalizadas como tales.

Sumo para todos

Ya no hará falta desviarse de la dieta si lo que uno quiere es convertirse en luchador de sumo. Sólo habrá que conseguir un traje inflable de luchador de sumo, fácil de ubicar en sitios como amazon.com , El talle es único, así que no hay problema.

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