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Con casi un siglo recorrido

Hace 92 años, los Locos de la Azotea realizaron la primera transmisión radial
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27 de agosto de 2012  

La historia de la radiofonía local se remonta al episodio mágico y aventurero que emprendió el grupo de pioneros encabezado por Telémaco Susini, conocido como los Locos de la Azotea, el 27 de agosto de 1920, cuando desde la azotea del teatro Coliseo transmitieron Parsifal, de Richard Wagner.

El camino recorrido permite observar qué ha sucedido en la radio con todo ese conglomerado de figuras que trabajó y lo sigue haciendo con fervor poco común.

Una de las mayores innovaciones que se han producido a nivel tecnológico fue la aparición de la FM, que durante años emitió sólo música. Hoy eso ha variado y la FM ha tomado muchos contenidos y formatos de la AM y en algunos casos hasta cuesta diferenciarlos. Otros siguen fieles a determinados estilos musicales.

A la hora de señalar las grandes cambios de los últimos años, es de observar que el zapping, palabra tan ligada a la TV, ahora también aparece en el dial. Existe por supuesto cierta fidelidad a tal o cual emisora, pero en los últimos años la audiencia sigue más a los conductores y programas que a la emisora propiamente dicha.

Si bien en sus inicios la radio daba preponderancia a ciclos humorísticos, musicales y de ficción, últimamente casi han desaparecido. Aunque en cada ciclo aparece un humorista. Saludamos a ese grupo, en su mayoría de jóvenes, como Ariel Tarico, Rolo Villar, Martín Bilyk, Claudio Rico, David Rottemberg, Alacrán, Adrián Stoppelman, Walter López, Marcelo Ruiz Díaz, Alejandro Gardinetti y otros.

Otro tanto sucede con el género de la ficción tan ligado años atrás a los clásicos radioteatros donde se destacaron sin duda los nombres de Nené Cascallar y Alberto Migré. Hoy casi no existen como tales, sólo queda el que dirige Víctor Agú, los sábados, a las 22, en Radio Provincia, con Nora Cárpena como cabeza de compañía. Y hay que destacar que Pergolini, en su ciclo Cuál es, ofrece casi todos los días uno breve y diferente.

La revolución de estilo, contenido, formato y música la marcó sin duda la aparición de la Rock & Pop (la creación de Daniel Grinbank y su troupe integrada por Pergolini, Lalo Mir, Bobby Flores, Douglas Vinci, Elizabeth Vernaci y otros).

Como contrapartida, la radio estableció su prime time en la mañana, el más fuerte de 6 a 9 y el segundo de 9 a 12 o a 13, según las emisoras. Y definitivamente lo periodístico en la radio aparece hoy como lo más destacado y aquí figuran los nombres consagrados de radio, junto con otros que llegan desde la TV (porque a decir verdad todos desean hacer radio). Con mayor rigor periodístico o más volcados a la impronta humorística, resultan en general los más escuchados Magdalena R. Guiñazú, Marcelo Longobardi, Nelson Castro, Ari Paluch, Gustavo Silvestre, Juan Pablo Varsky, Beto Casella y Roberto Pettinato. Y en la segunda mañana: Oscar González Oro, Chiche Gelblung, Héctor Larrea (con 50 años de trayectoria, en los que alternó la mañana y la tarde), Víctor Hugo Morales, Jorge Rial, Luis Majul (todos y cada uno, poniendo su sello y estilo personal a sus programas).

Nombres que son amores

Tan importante se ha vuelto la radio que la audiencia identifica a los conductores por su nombre o apodo. "Yo escucho a Beto Badía", decían sus oyentes; "Yo, a Magdalena", dice otro. Así, en una larga lista que incluye a Chiche (Gelblung), Nelson (Castro), Fernando (Bravo), "Negro" (González Oro), Mario (Pergolini), Lalo (Mir), Matías (Martin), Andy (Kusnetzoff), Eduardo (Aliverti), Pepe (Eliaschev), "Cholo" (Gómez Castañón). Y muchas veces sólo por el apellido, como el caso de Jorge Lanata.

También reconocen las cortinas musicales, sus frases más habituales y esperan sus editoriales.

Las tardes se han vuelto también muy competitivas y en algunos casos la FM compite de igual a igual con la AM. El horario del regreso es otra innovación que marcó un punto de inflexión en los diagramas artísticos tanto de AM como de FM y resultan muy escuchados.

Otro dato para destacar cuando pensamos en muchos años atrás es que las noches estaban pobladas por voces femeninas, muy sensuales y "ratoneras", como Nora Perlé, Betty Elizalde o Nucha Amengual, con ciclos que todavía se recuerdan. Hoy no están en esa franja y la oferta es muy variopinta y cambiante, salvo en el caso de Dolina, que se instaló desde hace ya muy largos años en la trasnoche y que, aunque cambió de emisoras, con diferente repercusión, sigue fiel a su estilo e impronta humorística cultural, y el público le sigue siendo fiel.

El oyente, este otro protagonista

Sin duda los grandes protagonistas de la radio de los últimos veinte años son los oyentes, que comenzaron y siguen cobrando un protagonismo que a veces se vuelve exagerado. Ellos opinan no sólo de consignas, sino también de todo, incluso de los problemas y circunstancias que plantean otros oyentes. Es decir que se apela mucho más seguido a la improvisación, dado que en la mayoría de los casos no se sabe qué propondrán o dirán. Y así se abandona un elemento que años atrás era imprescindible en cualquier tipo de programa: el libreto. Esto ¿es bueno o malo? Todo depende del uso o del abuso que se haga de ello.

La llegada de Internet, que revolucionó al mundo y también a la radio, trajo aparejada la utilización de la cámara web, que está en funcionamiento en la mayoría de las emisoras. Comenzando este breve repaso de la radio enfatizamos sobre "la magia de la radio", porque la gente imaginaba cómo era cada uno de los que escuchaban; ahora una gran mayoría puede observar cada uno de los personajes de la radio. La vigencia de la radio no se pone en duda, pero ¿la magia sigue intacta?

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