Usarán el crédito forzoso como instrumento de competitividad

El plan de préstamos dirigidos "llegó para quedarse" para compensar el atraso cambiario
Javier Blanco
Francisco Olivera
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29 de agosto de 2012  

Aunque lo festejó en público, es posible que el jefe de los industriales, José Ignacio de Mendiguren (y varios de sus colegas), haya quedado ligeramente inquieto por la sentencia que le tocó escuchar de funcionarios gubernamentales ayer, al cierre del seminario que la UIA organizó en conjunto con la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) para promocionar el crédito productivo.

"Este plan que anunciamos el 5 de julio llegó para quedarse. Porque es una herramienta de competitividad", dijo el gerente general del Banco Central (BCRA) -e impulsor de esta línea-, Matías Kulfas, en referencia a la normativa que obliga a los bancos a colocar créditos para la inversión de aquí a fines de año.

La definición constituye una ratificación -indirecta- de la política cambiaria oficial, aunque ya hay economistas plenamente identificados con el Gobierno que ya advierten sobre un retraso. Y llegó al cabo de un desigual contrapunto entre funcionarios, industriales y banqueros que mostró a los dos primeros encolumnados en reclamarles insistentemente a estos últimos que aumenten su predisposición a prestar.

Sugiere que el Gobierno no tiene previsto acelerar el ritmo de depreciación nominal del peso pese a la incidencia negativa que el atraso cambiario comienza a tener sobre algunas producciones sectoriales o regionales y a que la brecha abierta entre el tipo de cambio oficial y el paralelo (que fija precios al tercio de la economía que se maneja en la informalidad) se estabilizó en un rango que va del 35 al 40 por ciento.

Pero el aporte a la competitividad se hace con dinero privado, ya que la propia normativa obliga a los bancos a transformar en créditos de aquí a fines de año el 5% de los depósitos que captan de particulares o empresas (unos $ 15.000 millones) para tratar de impulsar la inversión.

El diagnóstico oficial es que el desencuentro entre bancos y empresas se produce por "fallas en la oferta". Aunque comprobó con la línea del Bicentenario que el Gobierno impulsó a fin de mayo de 2010 con dinero aportado por el BCRA que el problema es más complejo. De hecho, esos créditos se ofrecen a un costo fijo final del 9,99% anual, casi un 50% inferior al de esta propuesta y a mayor plazo (cinco años vs. tres años).

Y aunque la Presidenta se ilusionó en agotarla totalmente en ocho meses, apenas se está terminando de colocar por estos días.

En el seminario, el presidente de ABA, Claudio Cesario, valoró la nueva línea como una herramienta para apoyar a las pymes y "una oportunidad única para ellas". Pero negó que exista un divorcio de las empresas. "Hoy la mitad es crédito comercial. Eso muestra que no hay indiferencia", afirmó, antes de advertir que para poder seguir profundizando ese camino se "necesitan más depósitos. No entenderlo es desconocer cómo funciona el sistema".

Mendiguren contrastó esas cifras con sus propios datos. "El 77% de la financiación que obtienen las pymes industriales surge de su propia caja. De los bancos viene sólo un 14 por ciento", sostuvo. "Estos 15.000 millones de pesos son para una primera etapa. No te asustes [dijo mirando a Cesario], pero nos dicen que va a haber una segunda y una tercera etapas. Había que hacerlo", valoró. Le tocaba hablar a Kulfas, pero Cesario se metió: "Tienen que aprovechar. Con una tasa Badlar del 14,75% [la que pagan los bancos por grandes depósitos] un interés del 15,01% fijo es casi una bonificación del 100%", retrucó.

"Son muy buenos. Tendrían que estar al lado de la catedral", lo chicaneó el industrial como respuesta.

Luego, Kulfas dejó la definición clave con la referencia a la competitividad. Y el secretario Pyme, Horacio Roura, destacó que las empresas de ese sector "son un buen negocio porque tienen proyectos rentables y esta línea favorecerá una mayor formalización del sistema productivo porque el crédito a la producción es un mecanismo de crecimiento muy poderoso".

El Galicia lanzó su plan para pymes

El Banco Galicia lanzó el plan Negocios y Pymes, con el que pretende brindar atención integral y especializada a estas empresas y aprovechar el impulso de la normativa oficial que obliga a los bancos a prestarles. Se trata de un sistema de apoyo a personas físicas y jurídicas que facturen menos de $ 30 millones al año, para el que capacitó a 400 oficiales de atención e incluye la presentación del portal buenosnegocios.com (una comunidad virtual para desarrollar relaciones comerciales, de compraventa y brindar capacitación para empresarios y emprendedores) y de nuevos productos, como una cuenta que permitirá discriminar las operaciones personales del empresario de las que respondan a su giro de negocios.

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