"Los estudiantes asiáticos trabajan duro... demasiado"

Para Yuan Tseh Lee, premio Nobel de Química 1986, los chicos tienen que esforzarse, pero también disponer de tiempo libre
Nora Bär
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5 de septiembre de 2012  

Hsin-chu, Taiwan. Fines de la Segunda Guerra Mundial. La familia de Yuan Tseh Lee, que entonces tenía siete años, se ve obligada a abandonar el pueblo por los bombardeos y se refugia en las montañas.

"Estuve casi tres años sin ir a la escuela –recuerda Lee, hoy premio Nobel de Química, durante su reciente paso por Buenos Aires para ser nombrado miembro honorario de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (Ancefn), y para participar en la reunión de la sección latinoamericana del Consejo Internacional para la Ciencia (ICSU, según sus siglas en inglés), que él preside–. Sin embargo, aprendí muchísimo de la naturaleza, de cómo los frutos aparecían después de la polinización, que cuando los aviones estaban justo sobre nuestras cabezas no había peligro, porque las bombas se movían hacia adelante... Al volver a la escuela estaba en tercer grado y me pareció que era muy aburrida. Cuando terminé la primaria ya había decidido que quería ser científico."

Desde entonces, Lee, que llegó al país gracias a ICSU, al Conicet y a la Ancefn, se convirtió en una superestrella de la ciencia sin descuidar otros múltiples intereses, que van desde la educación hasta la sustentabilidad (fue representante de la comunidad científica en la reunión Río + 20) .

–En Occidente existe preocupación por el reducido número de estudiantes que optan por la matemática y la ciencia. ¿En su país ocurre lo mismo?

–En Asia no tenemos ese problema. En las universidades de Taiwan, la carrera más requerida es la física. Está al tope de las preferencias y los chicos tienen que competir muy duramente para poder ingresar.

–¿A qué atribuye que los estudiantes asiáticos obtengan mejores resultados en las pruebas de ciencia?

–No diría que son mejores, lo que sucede es que pasan mucho más tiempo estudiando. A veces pienso que estudian demasiado: deberían permitirse más tiempo para desarrollarse, trabajar en algo diferente.

–¿Eso tiene algún impacto en su estilo de investigación?

–Trabajan duro, de modo que si usted les pide que hagan algo, lo harán muy bien. Pero si quiere que sean creativos, para eso se necesita ser diferente y tener mucha confianza en uno mismo. Entonces, prepararse para los exámenes no es la mejor manera de aprender ciencia...

–¿Durante cuántas horas van a la escuela?

–Usualmente, la secundaria debería terminar a las cuatro de la tarde, pero con frecuencia los chicos van a tutores privados y no muchos vuelven a casa antes de las nueve de la noche. No es lo ideal. Es demasiado.

–¿Y los sábados?

–Teóricamente, los sábados no deberían tener clases. Pero la realidad es que los chicos siguen estudiando. En China y Taiwan no hacen nada más que estudiar. Creo que los estudiantes tienen que trabajar duro, pero también tienen que tener tiempo para explorar otras cosas.

–En el imaginario colectivo, la química está vinculada con la contaminación. Desarrollar un mundo sustentable, ¿depende de los científicos o de los políticos?

–Todos tenemos que hacernos cargo de la responsabilidad. Los científicos desarrollamos productos que promueven el consumismo, y crean más y más residuos. Los políticos no están acostumbrados a pensar a largo plazo. En lugar de planificar para dcentro tres o cuatro años, tendrán que hacerlo pensando en dentro de treinta o cuarenta.

EL PERFIL

  • Yuan Tseh Lee

    Presidente de ICSU


    "En China y Taiwan, los chicos no hacen nada más que estudiar. No es lo ideal. Es demasiado"
  • Por: Nora Bär

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