Suscriptor digital

Borges, sin flores en Ginebra

Elisabetta Piqué
(0)
23 de agosto de 1999  

GINEBRA.- Tres de la tarde de un domingo soleado, corre una brisa fresca y sólo el canto de los gorriones rompe el silencio en el cementerio de Plain Palais, donde descansan los restos de Jorge Luis Borges.

El taxista que me lleva hasta allí -uno de los 80.000 portugueses que viven en Ginebra, una ciudad cosmopolita- sabe que en ese cementerio descansa el famoso escritor argentino. Desconoce, sin embargo, que mañana se cumple el centenario de su nacimiento, un aniversario que aquí parece pasar inadvertido.

En realidad, resulta lógico: aunque el autor afirmó que "Ginebra es la ciudad más propicia para la felicidad", en un libro recopilatorio de su poesía y de su prosa que apareció con el título de "Atlas" poco antes de su muerte, Borges no nació aquí. En Ginebra vivió dos etapas de su vida, entre 1914 y 1919, cuando completaba sus estudios, y desde finales de 1985, cuando ya estaba enfermo y junto a su mujer, María Kodama, eligió la ciudad del lago Lemán para morir, un 14 de junio de 1986.

El "cimetiére" de Plain Palais, también conocido como "de los reyes", queda en el número 10 de la Rue des Rois, en el centro de Ginebra, en la orilla izquierda del Ródano. El lugar es como un gran parque muy bien cuidado, equivalente a una cuadra.

No hay nadie en la entrada. Tampoco hay nadie para preguntar dónde está la tumba de Borges, pero al costado de la capilla que se levanta después de la entrada descubrimos, detrás de una vitrina, una lista en orden alfabético. En la B está Borges Jorge Luis. Número de tumba: 735. Posición: D-6.

Un lugar muy cuidado

Vamos hacia allí, y el paisaje es impecable: todo está cuidado a la perfección; el pasto, prolijamente cortado y verde; los canteros, llenos de flores de distintos colores, y hay muchos árboles añejos, a cuya sombra comienzan a verse decenas de tumbas, marcadas por lápidas de piedra gris.

En el trayecto, encuentro el primer ser viviente del cementerio de Plain Palais. Es una anciana que, sentada en un banco de madera, les está dando de comer a los gorriones. La mujer saluda con un gentil "bonjour, mademoiselle" y le sorprende mi presencia: ella no sólo ignora que se cumple el centenario del nacimiento de Borges, sino también que a muy pocos metros de donde está reposa un gran maestro de la literatura mundial.

Sigo caminando, ya creo estar en la zona D-6; doy unas vueltas hasta que, justo después de una fuente donde hay cuatro viejas regaderas de metal, encuentro la lápida donde se lee "Jorge Luis Borges". Frente a ella, una ligustrina muy verde, rodeadada de florecitas blancas, recubre sus restos mortales. A la izquierda hay un ciprés.

La lápida, realizada por el escultor argentino Eduardo Longato en piedra gris de Punilla, se destaca de las demás y tiene grabadas inscripciones incomprensibles. "En una de las caras -como se lee en el libro "Borges, esplendor y derrota", de María Esther Vázquez- están grabados los dos versos, tomados del capítulo veintisiete de la Volsunga Saga (saga noruega del siglo XIII): Hann tekr sverthit Gram okk/ legger i methal theira bert , es decir, El tomó su espada, Gram, y colocó el metal desnudo entre los dos , que Borges puso como acápite en su cuento "Ulrica", incluido en "El libro de Arena" (1975). Los versos aluden a las tres noches en que el héroe, Sigurd, comparte el lecho con Brynhild. El héroe, para no tocarla, coloca la espada entre ambos. (Las espadas en los viejos textos tenían su propio nombre; ésta se llamaba Gram.) Debajo de los versos, también grabado en la piedra de Punilla, puede leerse: De Ulrica a Javier Otárola . Javier Otárola es el protagonista del cuento "Ulrica".

"La piedra -sigue Vázquez- se completa con una nave vikinga de vela desplegada (¿será la nave ritual hecha con las uñas de los muertos que lleva a los héroes de las sagas a su destino de sombra?) En el reverso, arriba, se lee el nombre completo del escritor; algo más abajo, en un medallón, aparecen ocho guerreros. Las armas que portan, alzadas sobre sus cabezas, están rotas y la inscripción nos avisa: And ne forthedon na ( Las puertas del cielo se abrieron hacia él ). Finalmente, se grabó en la cara una pequeña cruz de Gales y a su derecha: 1899-1986 . El pedido de Borges: Sólo pido/Las dos abstractas fechas y el olvido no fue tenido en cuenta."

Ultima voluntad

En el libro de María Esther Vázquez también hay una carta aparecida en La Nación el mismo día en que Borges fue sepultado en Ginebra, escrita por su querida hermana menor, Norah. Dice así: "Me he enterado por los diarios de que mi hermano ha muerto en Ginebra, lejos de nosotros y de muchos amigos, de una enfermedad terrible que no sabíamos que tuviera. Me extraña mucho que su última voluntad fuera ser enterrado ahí, ya que siempre quiso estar con sus antepasados y con nuestra madre en la Recoleta".

Más recientemente, legisladores presentaron en la Legislatura porteña y el Congreso de la Nación proyectos para repatriar los restos de Borges, iniciativas que Kodama rechaza con énfasis.

Entretanto, en el cementerio de Plain Palais la atmósfera es sumamente tranquila. La sensación de soledad, sin embargo, es más fuerte.

Los actos del 24

  • Inauguración: el Museo Solar Natal Jorge Luis Borges se inaugurará a las 19 en Tucumán 840. A las 17 habrá un brindis organizado por la Asociación Borgesiana de Buenos Aires.
  • Recital: en el Teatro Colón, Pedro Aznar y otros artistas interpretarán poemas musicalizados del escritor, a las 17. Se transmitirá a las 22 por Canal á.
  • Obra: en la Sala Martín Coronado del Centro Cultural San Martín, a las 21, se presentará "Espejos y laberintos", con Susana Rinaldi, Patricio Contreras y Federico Luppi. La entrada es libre y gratuita.
  • Televisión: Canal á transmitirá todo el día microprogramas con textos del escritor leídos por Patricia Sosa, Daniel Rabinovich, Cecilia Dopazo, Víctor Heredia y otros. Se recordará también al escritor en los programas "El fantasma" y "El especial de la semana".
  • Estreno: a las 23, en el canal People & Arts, se emitirá el documental "Jorge Luis Borges".
  • Actividades: en la Biblioteca Nacional, a las 11, 14 y 17, se proyectará el documental "Palabra de Borges". A las 12, 15 y 18 se exhibirá "La estrategia de la araña", de Bernardo Bertolucci, film basado en el cuento de Borges "Tema del traidor y del héroe".
  • Investigación: la Secretaría de Educación de la Ciudad presentará en la Escuela Nº 1, distrito escolar 10, el trabajo sobre Borges "Vida, obra y espacios relacionados con el escritor". Además habrá actividades conmemorativas en distintos establecimientos porteños.
  • Premio: a las 13 se conocerán los resultados del premio nacional "Borges y los jóvenes".
  • Una muestra concurrida

    Borges estaba en lo cierto cuando afirmó que "no hay nada como la muerte para mejorar a la gente y darse a conocer". El interés que ha suscitado la exposición del Museo Bellas Artes en torno de objetos íntimos y cotidianos del escritor porteño confirma lo que el autor pensaba antes de fallecer.

    Durante el fin de semana, más de diez mil personas se acercaron a la muestra para contemplar manuscritos, revistas, diarios y diversos objetos apreciados por Borges.

    Ayer a media tarde, unas 400 personas desfilaban alrededor de las vitrinas de la exposición. El solemne silencio de los visitantes tan sólo era rasgado por exclamaciones de admiración o comentarios de sorpresa.

    Pilar, una profesora de literatura, acercaba su rostro a la vitrina frunciendo el entrecejo. "Es una letra diminuta, difícil de leer. Algunos de sus símbolos parecen propios de la escritura oriental. Estoy segura de que un grafólogo disfrutaría mucho descifrando los rasgos de su personalidad", advirtió la pedagoga.

    La exposición no dejó a nadie indiferente. Matías, pintor artístico de profesión, señalaba asombrado la calidad de los dibujos de Borges. "No sabía que dibujase tan bien. De hecho, me ha dado alguna idea para futuras pinturas", señaló.

    Frente a una de las cristaleras, repleta de objetos personales del autor, Raquel Caro Guzmán no podía disimular su emoción. "Yo lo conocí personalmente en los sesenta -rememoraba con el rostro enjugado en lágrimas-. La exposición está muy bien organizada. Muestra su vida y su obra por etapas y de un modo muy descriptivo. Borges se lo merecía."

    Revista Proa

    La revista literaria Proa, fundada en 1922 por Jorge Luis Borges, dedicó un número especial al centenario del nacimiento del escritor. En 212 páginas se incluyen textos inéditos, fotos desconocidas, manuscritos y documentos del autor de El Aleph , material al que se suman trabajos de críticos, amigos y estudiosos de su obra.

    Se publican artículos de Mario Vargas Llosa, Jorge Edwards, Camilo José Cela, Annick Louis, Juan José Hernández, Thiago de Mello, GloriaAlcorta, Volodia Teitelboim, Noemí Ulla, Antonio Requeni, Alejandro Vaccaro, León Benarós y otros.

    La revista incluye, además, la entrega de un CD-ROM.

    ADEMÁS
    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?