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Procesan a Pedraza por un soborno

También a un ex juez y a un empresario que querían beneficiar al ferroviario
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11 de septiembre de 2012  

La Justicia proceso al líder de la Unión Ferroviaria, José Pedraza; a un ex juez federal, a un ex agente de Inteligencia, a un empleado judicial y a un empresario por pagar sobornos para liberar a ferroviarios presos por el crimen de Mariano Ferreyra.

Sin embargo, el juez Luis Rodríguez, que firmó el fallo, entendió que todo el plan se gestó y puso en marcha a espaldas de los tres jueces de la Cámara de Casación que debían decidir sobre los presos y a quienes el fiscal del caso, Sandro Abraldes, investigaba.

Rodríguez acaba de ser ascendido a juez federal en un polémico concurso que duró seis años y pese a las reservas de la oposición.

Los procesados en esta causa son además de Pedraza, el ex juez federal Octavio Aráoz de Lamadrid; el vicepresidente del Belgrano Cargas, Ángel Stafforini; el ex agente Juan José Riquelme, y Luis Escobar, prosecretario de Casación.

El plan, de acuerdo con el fallo del juez Rodríguez, consistió en sobornar a Escobar para direccionar el sorteo y que la causa recayera en la sala de Casación, integrada por Eduardo Riggi –aún en su cargo–, el jubilado Gustavo Mitchell y Mariano González Palazzo, que volvió a su cargo en otro tribunal.

Según el fallo, Stafforini y Pedraza pusieron la plata (50.000 dólares, que se iban a completar con 25.000 más); Aráoz de Lamadrid aportó su influencia sobre Escobar, ya que trabajaron 13 años juntos, y junto al ex agente Riquelme intentó convencer a los jueces de Casación.

El complot se puso en marcha, y Stafforini sacó 50.000 dólares de una caja de seguridad; el resto lo iba a poner Pedraza y luego lo iba a recuperar, añadió el juez. Esos cinco fajos de 1000 dólares en billetes de 100 fueron hallados en la caja fuerte de Aráoz de Lamadrid en un sobre con la inscripción "Octavio". Pedraza y Riquelme en las escuchas telefónicas hablan del pago. "Son verdes, reitero, son verdes", dijo el ex agente de la SIDE al gremialista de los ferroviarios.

Escobar, el empleado judicial, que en las escuchas es llamado "el Señor de las Teclas", realizó el virtual sorteo por medio de una computadora. El caso le quedó a la Sala III, y Escobar le avisó mediante un mensaje de texto a Aráoz de Lamadrid, que estaba de vacaciones en Brasil.

"Escobar dio aviso a Aráoz y éste, estando a miles de kilómetros, le envió un mensaje a Riquelme para ponerlo al tanto, este último, a su vez, se lo comunicó a Stafforini telefónicamente y a Pedraza de manera personal", sostuvo el juez.

Riquelme aparece como uno de los nexos con los jueces de Casación que iban a ser sobornados y tiene comunicaciones telefónicas con Riggi, mientras que Stafforini, segundo del sindicalista en Belgrano Cargas, fue quien llevó el dinero al estudio de Aráoz de Lamadrid, según la causa.

La Sala III nunca intervino en la causa y, en febrero de 2011, Pedraza fue detenido por el crimen de Ferreyra. Desde entonces sigue preso y está siendo ahora juzgado como instigador del crimen.

El juez Rodríguez despegó a los tres jueces de Casación: "Estoy persuadido que el dinero secuestrado no llegaría a manos de alguno de los camaristas nombrados, quienes desconocían toda esta operación". Agregó: "Debe descartarse que [los jueces] estuvieran al tanto o de acuerdo con las maniobras emprendidas".

De Mitchell y González Palazzo dijo que no hay prueba concreta más allá de que aparecen nombrados por los acusados.

En tanto, de Riggi, el juez consideró: "Más allá de haber tenido durante años como colaboradores a los imputados Aráoz de Lamadrid y Escobar en su vocalía, no existen en el legajo elementos objetivos que acrediten su vinculación con los hechos".

En el juicio por el crimen de Ferreyra, una testigo confirmó ayer que Riquelme visitó por lo menos en dos oportunidades a Pedraza poco antes de que el gremialista fuera detenido por el asesinato.

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