Rodríguez Larreta: "Siempre miro mis apariciones en la tele para corregirme"

Aspira a someterse al voto popular para que lo elijan senador, pero la sombra de Michetti lo sigue; decidirá Macri, su wedding planner
Diego Sehinkman
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15 de septiembre de 2012  

Si es verdad que la política y el espectáculo se parecen mucho, la metáfora que le cabe a Horacio Rodríguez Larreta sería la del productor que se cansó de estar detrás del escenario y ahora quiere brillar sobre las tablas. Si Macri le dice que sí, en 2013 se prueba en un cargo electivo. ¿Tendrá el carisma que se necesita para conseguir el voto que lo convierta en senador nacional por la Ciudad? Lo que Harvard non da, ¿Lito Cruz presta? Que empiece la sesión.

–Hábleme de su padre… político.

–Mi padrino de confirmación fue Rogelio Frigerio. Mi viejo estaba muy dentro de lo que fue el desarrollismo y trabajó en el gobierno de Frondizi. En mi casa todas las noches había reuniones de política. Yo, con siete años, me paraba al costadito y escuchaba. Tengo sangre desarrollista. Reivindico el rol del Estado.

–Si reivindica al Estado, ¿cómo explica que el hombre ya llegó a Marte con una sonda, y Pro no llega al Borda con un caño de gas?

–En poco más de un año ,renovamos el 80% de las cañerías del hospital, que es enorme. No se cambiaban hacía 80 años. Más rápido no se puede hacer.

–Su "historia clínica-política" dice que es economista de la UBA, luego máster en Administración en Harvard.

–Cuando terminé en Harvard, me aparecieron oportunidades de ir a trabajar por el mundo, pero volví para estar en el ámbito público.

–En 1998 Palito Ortega estaba en Desarrollo Social. Usted fue subsecretario de Políticas Sociales y le toca hacerse cargo de Foncap [Fondo Nacional de Capital Social]. Allí tiene una causa abierta por el otorgamiento de créditos, supuestamente, de forma discrecional.

–En esa causa están involucradas dos o tres gestiones anteriores a la mía, y dos o tres posteriores, o sea que no es una causa en mi contra. Es una causa que lleva 15 años. Además, yo he manejado presupuestos mil veces mayores a ése ¡y no tuve una sola causa!

–Y después de tanto navegar por diferentes administraciones, usted siente que llega a puerto: Macri.

–Yo arranqué activamente en la política con él, lo conocía porque jugaba al fútbol con su hermano.

–Su mujer es una conocida wedding planner… Supongamos que Mauricio es el wedding planner y lo tiene que sentar a usted en el salón. ¿Dónde quiere que lo siente en 2013?

–Casi siempre acompaño a mi mujer a los casamientos y, a veces, me han hecho sentar entre los novios…

–De cierta forma, se sentó entre los novios: Mauricio y Gabriela.

–No sé si me senté en el medio, me senté a la mesa, Mauricio me invitó.

–Pida. ¿Qué lugar quiere?

–En mi carrera nunca pedí nada.

–Ésa es la respuesta diplomática, la que cortaría un editor…

–No, yo en los hechos siempre he actuado así. Yo veo a mi carrera como una maratón, sin saltos…

–¿Y qué sería cruzar la meta?

–Ayudar a recuperar la Argentina sin que se vaya a Venezuela, que es a donde la lleva esta gente.

–Le voy a preguntar al revés: ¿qué debería ocurrir para que usted no sea candidato a senador en 2013?

–Que Pro y Mauricio consideren que para el proyecto hay una alternativa mejor.

–¿Y quién sería?

–No sé.

–¿Sería… "ella"?

–[Sonríe] Hoy Pro tiene varios candidatos. Primero hay que definir qué va a hacer Gabriela Michetti. Lo que sí creo es que sería sano para Pro que haya internas.

–¿Ahí le gana a Michetti?

–Yo siempre tengo fe en mi laburo.

–Rodríguez Larreta, ¿tiene carisma, comunica bien?

–Hace años me vengo esforzando para mejorar. Los fines de semana miro todas mis apariciones televisivas para tratar de corregirlas.

–¿Y qué se corrige?

–El principal avance que he logrado es no transmitir tanto la ansiedad que a veces tengo. He avanzado en eso, hablo más despacio, pienso un poco más lo que digo.

–¿Está haciendo teatro?

–No, tuve algunas charlas con Lito Cruz y me pareció interesantísimo. No sé si las llamaría clases.

–¿Qué le corregía Lito?

–La distracción o el tema del ritmo. El saber usar silencios.

–Si Pro fuese un equipo de fútbol, ¿de qué jugaría?

–Tengo una responsabilidad fuerte en la gestión. Jugaría con la 8. Tengo mucho ida y vuelta. No soy un gran habilidoso, soy más bien sacrificado. Igual me gusta llegar al área.

–Y en 2013 querrá meter su gol…

–[Sonríe] Vamos a ver… En el equipo también está tomando un rol cada vez más fuerte María Eugenia Vidal.

–Vidal salió del grupo que usted fundó, de Sophia...

–Trabajó conmigo en Sophia durante 15 años.

–¿Y cómo ve el crecimiento de "la nena"?

–Yo la voy a ayudar todo lo que pueda a María Eugenia.

–Hay momentos en los que los alumnos crecen demasiado…

–No, yo creo que uno crece cuando los alumnos crecen. Esta alumna ya está más que graduada.

–¿Qué pasa si el día de mañana le dice: «Profe, discúlpeme, pero quiero ser yo la jefa de Gobierno»?

–[Piensa bien] Yo creo que María Eugenia no va a hacer nunca nada por lo que yo la tenga que perdonar.

–Los alumnos también tienen ambiciones políticas…

–[Se rasca la nuca] Repito. No creo que ella haga nada que requiera mi perdón. La conozco mucho.

–2015, hay una sola silla… para dos crecimientos…

–[Piensa bien] También hay tiempos en la carrera de cada uno. Las sillas están. Somos un equipo que nos está yendo bien y si nos sigue yendo bien, va a haber sillas para todos.

–¿Dejamos acá?

Historia clínica

Edad: 46 años

Cargo: Jefe de Gabinete porteño

Ocupación: Es economista graduado en la UBA y tiene un máster en Administración en la Universidad de Harvard. Se inició políticamente en el desarrollismo.

Observaciones: Paciente lúcido, atento a la entrevista, tendencia a la racionalización. "Armadito."

Posible razón de consulta: Refiere ansiedad por su nuevo desafío político: pasar de funcionario de perfil técnico a candidato.

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