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Sin fecha de estreno, avanza la línea E

Las obras de las estaciones del Bajo porteño estarían terminadas para el año próximo, pero no se llamó a licitación para la compra de señales y de rieles; la disputa entre Nación-Ciudad por el control llena de dudas la extensión de la red
Pablo Tomino
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30 de septiembre de 2012  

Avanzan las obras de la extensión de la línea E de subterráneos, que unirá Plaza de Mayo con Retiro, por la zona del Bajo, y cuya obra civil estaría finalizada para junio del año próximo. De todas maneras, aún no fueron licitadas las obras para la instalación de las vías y del sistema de señales, por lo que su puesta en funcionamiento no sería antes de 2014. Más aún por la incertidumbre que rodea al frustrado traspaso de competencias en el subte: nadie sabe si la Nación, al frente de la extensión de la línea E, o la Ciudad, se harán cargo de esta licitación.

La empresa Roggio ya terminó en un 95% el túnel de 2,4 kilómetros bajo el eje de la avenida Leandro N. Alem y en poco más de un mes terminará la primera de las tres estaciones que se sumarán al tendido existente: Correo Central, aunque casi un año más tarde de lo programado. En tanto, en febrero venidero estará lista la parada Catalinas, y en junio próximo, la estación terminal Retiro, que conectará con una de las cabeceras de la línea C del subte y con el ferrocarril Mitre.

Los túneles bajo la avenida Alem están terminados y para junio estarán listas las estaciones
Los túneles bajo la avenida Alem están terminados y para junio estarán listas las estaciones Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno

Según pudo constatar LA NACION en una recorrida desde Plaza de Mayo hasta Retiro, la construcción avanza hoy a un ritmo presuroso, con unos 650 operarios -entre propios de la firma y algunos contratistas- en plena tarea de edificación, conexión de electricidad y pintura. "Estamos muy bien, en los plazos que habíamos previsto. La obra nunca se detuvo, afortunadamente, y llegaremos a junio próximo con todo terminado", dijo Carlos Arredondo, gerente de Proyectos de la empresa Roggio.

La prolongación de esta línea -que hoy une las cabeceras Plaza de los Virreyes, en Flores, y Bolívar, junto al Cabildo- sumará unos 30.000 pasajeros, según especulan en el sector. Y serán unos 90.000 en total. El trazado corre en diagonal por debajo de la Plaza de Mayo y, luego, toma el eje de la avenida Alem hasta Retiro. Con esta obra, la extensión total entre las cabeceras será de 11,6 kilómetros.

La estación Correo Central está avanzada en un 80%, con los pisos, los techos y los azulejos ya colocados. El jueves pasado comenzaron con los trabajos para culminar con el túnel de 17 metros que pasará por debajo de la estación terminal de la línea B, Alem.

"Este es un trabajo muy minucioso y milimétrico, porque la estación Correo Central conecta con la estación Alem de la línea B y tenemos poco margen de movimiento", dijo Arredondo. Y agregó: "Lo increíble es que cuando comenzamos con estas obras muchos nos decían que era imposible, porque el suelo en el que estamos cavando proviene de tierra de rellenos que en otros tiempos se le ganó al río. Pero lo conseguimos, tras hacer varios estudios con especialistas y construyendo dos túneles diferenciados para cada formación".

Además, la estación Catalinas, situada entre la avenida Córdoba y Paraguay, está construida en un 50 por ciento, mientras que la estación Retiro, emplazada bajo la avenida Del Libertador a la altura del ferrocarril Mitre, se advierte en la etapa de consolidación del hormigón (20%).

Si bien la inversión prevista era de 347 millones de pesos, tal cual surgió en la primera licitación, sufrió por lo menos diez modificaciones por las variaciones del índice inflacionario. Y a la Casa Rosada le costó tres veces más: unos 1100 millones de pesos.

Este nuevo recorrido de la línea E prevé absorber la demanda de personas que frecuentan edificios de oficinas en la zona de Catalinas, de Retiro y del área de Puerto Madero. Roggio tiene a su cargo la construcción de isletas en la avenida Alem, donde replantarán árboles que fueron quitados para estos trabajos, y dársenas para colectivos. Mientras que el gobierno porteño reasfaltará esta avenida el año próximo y volverá a hacer ciclovías en Del Libertador al 100.

La obra en cuestión acumula años de retrasos : los proyectos se licitaron por primera vez en 1999. En 2001, quedó en suspenso hasta que se reactivó en 2006. Y la actual construcción comenzó a fines de 2008.

Lo curioso fue que en 2009, mientras que el gobierno porteño no logró conseguir el aval de Nación para tomar un crédito y cumplir con la promesa del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, de hacer 10 kilómetros de subte por año, desde la Casa Rosada avanzaron con esta obra y así saldaron la vieja deuda de extender la línea E.

El ministro de Interior y Transporte de la Nación, Florencio Randazzo, no respondió las consultas de LA NACION sobre cuándo se pondrá en funcionamiento el nuevo tendido de Plaza de Mayo a Retiro y si la Nación iba a cumplir con el llamado a licitación para las vías. En realidad, la indefinición sobre quién es el responsable del subte sigue sin permitir mejoras tangibles y concretas para casi un millón de usuarios que utiliza este servicio cada día hábil.

Del editor: qué significa.

Están las obras, pero faltan los rieles, el sistema de señales y los vagones. Otra perla negra en la triste historia reciente del subte porteño.

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