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Misterios en el anticuario

El CD barroco Mission, que Cecilia Bartoli dedicó a la obra del enigmático obispo Steffani, y varios festivales argentinos aumentan el interés por la música antigua
Mauro Apicella
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22 de octubre de 2012  

La Barroca del Suquía, orquesta que dirige Manfredo Kraemer y que participará en el festival barroco de Córdoba
La Barroca del Suquía, orquesta que dirige Manfredo Kraemer y que participará en el festival barroco de Córdoba
Aunque suene raro al oído, la vitalidad de la música de tradición escrita parece estar mucho más ligada a las expresiones contemporáneas y a los estudios de la música antigua que a propuestas referidas al clasicismo y al romanticismo.

El disco Mission, de Cecilia Bartoli, además de rescatar al compositor del barroco medio Agostino Steffani (1654-1728), está dando que hablar porque se pone a tono con las tecnologías actuales.

Éste no es un caso aislado en el universo de la música antigua (es decir: medieval, renacentista y barroca). Por estos días se realizan (o se están por realizar) en nuestro país tres festivales. Dos en Buenos Aires -en la iglesia San Ignacio de Loyola y en el Centro Cultural Ricardo Rojas- y otro en la provincia de Córdoba, conocido como Camino de las Estancias.

Pero veamos primero la flamante producción de Cecilia Bartoli: Mission es una producción multimedia, además de un disco brillante de la cantante italiana con la orquesta I Barrochisti, que dirige Diego Fasolis. La cantante, que se dedicó a indagar en la composición y en la vida de Agostino Steffani, encontró música -que es la que canta- y varios misterios dignos de una historia de suspenso. Justamente de esto -de contar pormenores e intrigas ocultas en la vida de este compositor, obispo y diplomático italiano- se encarga la escritora de best sellers Donna Leon en la novela The Jewels of Paradise . Y para completar la producción, el lunes próximo se estrenará una aplicación para iPad referida a los misterios del olvidado compositor.

Bartoli ha sabido conjugar sus búsquedas con el marketing que le propone la industria de la música. Lo hizo cuando investigó la vida de los castrati, con la publicación del disco Sacrificium , y lo vuelve a hacer con este trabajo, que no pasará inadvertido, como ocurrió con el anterior. Porque Bartoli llama la atención ya desde el arte de tapa, con la personificación que ella misma hace de Steffani, vestida de obispo. Otra genialidad en su carrera.

Por estos lados

Mientras tanto, en la Argentina, los sonidos barrocos y renacentistas no parecen haber pasado de moda. Desde principios de este mes el Centro Cultural Rojas (Corrientes 2038) realiza su noveno ciclo de Música del Renacimiento y el Barroco. Ya pasaron por su escenario Les flûtes, Juan Polito, con el repertorio de su disco Nuevo viejo mundo , y el Ensamble Seraphim. El próximo viernes, a las 20, será el turno de Buenos Aires Gamba, con un programa de obras renacentistas y barrocas de Italia, Inglaterra y Alemania. Para noviembre están previstas las actuaciones de Valentine Consort, Solistas y Orquesta de la UBA, Fuga Vivace di Noccioli (ensamble de flautas y cañas dobles) y La Mixta.

Diego Fischerman, uno de los coordinadores del área musical del Rojas y encargado de armar la programación de este ciclo explica que se hizo una convocatoria previa y que muchos grupos que no estarán en este ciclo tendrán su oportunidad en el próximo. ¿A qué se debe el aumento de propuestas? Según Fischerman, no se trata de una nueva tendencia, sino del eco de algo que germinó algunas décadas atrás: "El Collegium Musicum tuvo una gran importancia en los sesenta y setenta en la formación de mucha gente. Luego comenzaron en Europa los movimientos historicistas y algunos de los que estudiaron acá viajaron para allá. Hubo guitarristas que se convirtieron en laudistas, por ejemplo. Ya para los ochenta muchos músicos argentinos participaban en grupos importantes de música antigua. A todo esto hay que sumarle la difusión del barroco latinoamericano y la importancia que ha tenido en esto Gabriel Garrido, la aparición de figuras argentinas como Rosa Domínguez, Mariana Flores y Manfredo Kraemer, que volvió de Alemania convertido en una estrella del violín barroco. Por eso creo que el fenómeno no es nuevo pero tiene una realimentación".

Estancias cordobesas

Quizás a ese aumento de la cantidad de artistas y de la calidad interpretativa haya que agregarle el interés del público por encontrarse con versiones historicistas e instrumentos antiguos, originales o réplicas.

Manfredo Kraemer es el creador e impulsor del Festival Internacional de Música Barroca Camino de las Estancias, que cada año se realiza en establecimientos construidos por los jesuitas en la provincia de Córdoba. Pasado mañana, comenzará la XI edición de este encuentro, con un concierto que dará la cantante noruega Marianne Beate Kielland, junto a la Barroca del Suquía, una de las formaciones locales más prestigiosas. Según Guillermo González, coordinador general del festival desde la Agencia Córdoba Cultura, el eje de la propuesta de cada año se inspira en el barroco europeo y latinoamericano, y en los espacios en donde se realiza (estancias de la capital cordobesa y de otras localidades de la provincia). "La gente que participa hace, prácticamente, un viaje al pasado", explica.

Festival en San Ignacio

Algo similar puede suceder en el casco histórico porteño cuando comienza el Festival de Música Antigua y Barroco Iberoamericano, que se realiza en la iglesia San Ignacio de Loyola (Bolívar 225). La séptima edición tendrá cuatro conciertos, todos los martes de noviembre, a las 20, y comenzará con el Ensamble Moxos de Bolivia y continuará con la Orquesta-Escuela de Chascomús. Para el tercer martes del mes será el turno de la Orquesta de Cuerdas Santa Ana de Velasco (Bolivia) y para el cierre, el 27 de noviembre, está prevista la visita del Ensamble Cuyos Ayres.

La presencia en este festival porteño de una agrupación de Bolivia especializada en barroco latinoamericano no es un caso excepcional. No hay que olvidar que una de las importantes canteras musicales es la que se atesora en la Chiquitanía boliviana.

Es importante el acervo musical que ha quedado de las reducciones jesuíticas de San Javier, Concepción, San Ignacio, Santa Ana, San Rafael, San Miguel y Moxos, instaladas hasta mediados del siglo XVIII en esa región. Este año se realizó en Santa Cruz de la Sierra la IX edición del Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana "Misiones de Chiquitos", con la participación de músicos de Europa, Estados Unidos y América latina.

El encuentro de San Ignacio, que ya es un clásico en la cartelera anual de la música antigua, nació con el objetivo de recaudar fondos para la reconstrucción de la iglesia San Ignacio -precisamente-, la más vieja de Buenos Aires, que sigue abriendo sus puertas al público. En su edición 2006 convocó a cerca de 2400 personas. A los conciertos de la última, en 2011, asistieron más de 3800. Las entradas para esta edición costarán entre 50 y 100 pesos.

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