Avanza el frente de los ultrakirchneristas para limitar al peronismo

El grupo Unidos y Organizados recorre las provincias y genera recelos en gobernadores e intendentes; quiere monopolizar las listas en 2013
Jesica Bossi
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4 de noviembre de 2012  

Hace una semana estrenaron su sede nacional, en Once. El búnker de Unidos y Organizados, el conglomerado de agrupaciones ultrakirchneristas que pretende convertirse en el sostén político de la Presidenta y que ya genera recelo en el PJ, tiene una estética que no desentona con los gustos de su jefa. Paredes en tonos pastel, retratos en blanco y negro de John William Cooke y Arturo Jauretche, y un puñado de imágenes de líderes latinoamericanos visten la sala Patria Grande. Más allá, se suceden fotos de Cristina y Néstor Kirchner rodeados por obreros en el pasillo Del Trabajo. No hay un solo símbolo del partido.

Después de su debut en el estadio de Vélez, en abril, la multisectorial sumó protagonismo y se transformó en el único dispositivo logístico y militante de Olivos. En el Gobierno dan por descontado que ese semillero incondicional –que incluye a La Cámpora, Kolina y el Movimiento Evita, entre otros– nutrirá las listas de candidatos nacionales para las elecciones legislativas de 2013.

La misión de Unidos y Organizados es ordenar el amplio espectro kirchnerista hacia abajo y sin anclaje en las viejas estructuras partidarias. Sus incursiones en el interior inquietan a gobernadores y jefes comunales del PJ, aun a aquellos alineados con la Casa Rosada.

La Cámpora ejerce el liderazgo puertas para adentro y su secretario general, Andrés Larroque, oficia de enlace con la Presidenta. El diputado no sólo expande su influencia interna, sino que gana en exposición pública: el miércoles pasado, generó revuelo después de un encendido discurso en el Congreso que provocó la retirada en masa del arco opositor en plena sesión.

Fue delegada en Unidos y Organizados la potestad de movilización. Se encargó de los homenajes por el aniversario de la muerte del ex presidente y evalúa una multitudinaria convocatoria para el 10 de diciembre, cuando se cumple un año del inicio del segundo mandato de Cristina.

Además de los líderes de las agrupaciones, participan de la mesa operativa el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; el vicepresidente, Amado Boudou, y el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez. Una vez conformada la línea de conducción nacional, ahora se expande con la misma lógica en el plano provincial y distrital.

Hasta ahora, la hoja de ruta incluyó a Jujuy, Córdoba, La Pampa, Entre Ríos, San Juan, Capital y Buenos Aires. Todavía no está definido el itinerario, pero planifican más viajes en las provincias y un ramillete de actividades hasta fin de año.

El jujeño Eduardo Fellner no ocultó su disgusto por el lanzamiento de la corriente cristinista en su comarca. Estuvo ausente del convite en el que más de 50.000 militantes aplaudieron a Milagro Sala, líder de la poderosa agrupación Tupac Amaru. Calificada durante el acto de la "Evita Negra", es enemiga íntima del mandatario que hasta diciembre presidió la Cámara baja. "Ya tenemos candidata", deslizó a LA NACION, convencido, un joven kirchnerista.

Córdoba, encabezada por José Manuel de la Sota, es considerado territorio de conquista. El desembarco ocurrió en un acto el Día de la Lealtad, cuyo orador de cierre fue el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, figura resistida en el PJ. Allí se conformó la primera liga de intendentes bajo el lema Unidos y Organizados, que cuenta con más de sesenta integrantes que adhieren a Balcarce 50. Más allá de su pertenencia, algunos padecieron el estricto control cristinista y mascullaron bronca: les pidieron DNI para ingresar en el lanzamiento en su provincia.

En La Pampa, Oscar Jorge mantiene diálogo formal con Unidos y Organizados, que a su vez desconfía del peronismo provincial. El senador Carlos Verna, de vínculo conflictivo con Olivos, sigue siendo una figura gravitante y el plan oficial es esmerilar el poderío del aparato local. El sanjuanino José Luis Gioja no lo pasa mejor. A principios de octubre, un encuentro bajo la consigna de Unidos y Organizados arrancó con una trifulca entre camporistas y jóvenes que reportan al gobernador. Conclusión: a último momento, canceló su asistencia. "Van a tener que recomponer el tejido político con el PJ si quieren que les vaya bien el año que viene", advirtió un dirigente que ya no frecuenta seguido la quinta presidencial.

"Nosotros hacemos política y no pedimos permiso para defender nuestras convicciones. Somos respetuosos de lo que se ha hecho en algunas provincias, pero también hay un requerimiento de inclusión de sectores sociales y de la juventud. Y aspiramos a ser mucho más amplios", graficó a LA NACION el diputado bonaerense Fernando "Chino" Navarro, del Movimiento Evita.

Anteayer, el frente debutó en Paraná, sin cortocircuitos. A Sergio Uribarri, uno de los pocos mandatarios catalogados como "convencido del proyecto", lo destacaron al cederle la palabra al final del encuentro, previo a una cena de camaradería. Eso refleja los matices en la articulación con los caciques locales: se amasarán acuerdos caso por caso, según la coyuntura y, de máxima, el compromiso ideológico.

El jefe de bloque de Diputados y referente de la agrupación, Agustín Rossi, descarta que haya a priori una dicotomía insalvable entre el espacio y la estructura partidaria. "Yo no tengo una contradicción por pertenecer a Unidos y Organizados y, a la vez, ser miembro de la comisión de acción política del PJ. Vamos a confluir todos los que reconocemos la conducción de la Presidenta", dijo a LA NACION.

En Buenos Aires, el avance es con cautela (ver aparte). Está en preparación una reunión con intendentes -siempre celosos de que penetren en sus territorios- y se abrió un período de tregua con Daniel Scioli. Se presenta como desafío extra amalgamar distintas expresiones de la multisectorial con disputas de pago chico. Por eso, la orden es construir bajo el paraguas nacional y no instalar a destiempo candidatos para 2013. "Hay que evitar el desgaste", razonan.

Hasta ahora, la única experiencia electoral fue exitosa: Unidos y Organizados doblegó hace una semana a Mauricio Macri en la elección de la junta vecinal en la villa 21-24, en Barracas.

Las misiones políticas más urgentes

La Presidenta planteó los objetivos a sus seguidores
  • Sostén de poder

    Apunta a crear un colchón propio de base, sin condicionamiento de la estructura del PJ y los gobernadores. Consiste en amasar una fuerza incondicional a la conducción de la Presidenta
  • Trascender 2015

    El fin de máxima es conformar un sólido bastión que permita ir más allá de este mandato, con o sin la continuidad de Cristina
  • Batalla legislativa

    Aspiran a aportar la mayoría de los candidatos de las listas que competirán en las parlamentarias de 2013. Será crucial para la segunda mitad de la gestión
  • Despliegue militante

    El espacio apunta a una impronta "movimientista", no limitado al peronismo. Quiere profundizar la construcción de base y conservar la potestad de "ganar la calle"
  • Compromiso ideológico

    Un requisito que admiten difícil de cumplir es lograr mayor sintonía política de los adherentes al proyecto nacional. Unidos y Organizados se erige como "control de calidad" dentro del oficialismo
  • Del editor: cómo sigue.

    Nacieron como la vanguardia del plan re-reeleccionista. Hoy priorizan otro horizonte: blindar este mandato de Cristina y crear un polo de poder que sobreviva a 2015.

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