Acusan a Dromi de cobrar sobornos

Guillermo Laura dice queelexministro recibió US$ 7 millones de firmas viales
(0)
9 de septiembre de 1999  

En un libro que presentará hoy en la Bolsa de Comercio, el ex funcionario del gobierno militar Guillermo Laura afirma que un grupo de empresas viales pagaron US$ 7 millones en sobornos al ex ministro de Obras y Servicios Públicos Roberto Dromi para ganar las concesiones de rutas con peaje.

La denuncia figura en el octavo capítulo del libro "10.000 kilómetros de autopistas por 10 centavos", con el cual Laura publicita su controvertido Proyecto 10. El libro, que será presentado hoy por la Fundación Okita, está prologado por el ex secretario de Hacienda Juan Alemann.

Laura sostiene que los contratos que firmó el Estado con las empresas concesionarias se realizaron en condiciones "leoninas" y que fueron obtenidos mediante sobornos.

Dromi prometió querellar judicialmente a Laura, a quien calificó de "mentiroso y fracasado".

Un histórico ejecutivo del mundo de la construcción vial presentará hoy, en una sala de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, un libro en el que afirma que las empresas del sector pagaron siete millones de dólares en sobornos al entonces ministro de Obras y Servicios Públicos, Roberto Dromi, para ganar concesiones de peajes.

La denuncia figura en el capítulo 8 de "10.000 kilómetros de autopistas por 10 centavos", el texto con el que Guillermo Laura, ex secretario de Obras Públicas de la Ciudad de Buenos Aires en 1976 y ex alto ejecutivo de grandes compañías, publicitará su "Proyecto 10".

Allí, Laura asegura que las condiciones "leoninas" que -afirma- poseen los contratos firmados por el Estado fueron obtenidas mediante soborno.

Como ejemplo, cita dos casos. El primero es la licitación de las rutas nacionales del interior, que, dice, "se repartieron a dedo en las propias oficinas de la Cámara Argentina de la Construcción, Paseo Colón 823, Capital Federal".

El actual titular de la Cámara de Concesionarios Viales, ingeniero Rodolfo Perales, fue "el cerebro organizador de este proceso viciado" y "la persona encargada de recaudar" entre las "empresas beneficiarias" cinco millones de dólares para Dromi, según Laura.

Incluso, cuenta que, al momento de contar el soborno, "faltaban 50.000 dólares, lo que obligó a realizar el recuento de la plata varias veces" y habría dado pie a bromas: "Te quedaste con el vuelto", dice que le decían a Perales.

El segundo caso es la preadjudicación del Proyecto Red de Accesos Metropolitanos (RAM), por el que "el consorcio de empresas pagó un soborno de 2.000.000 de dólares al Dr. Roberto Dromi, ministro de Obras Públicas".

Esta vez, prosigue, "el encargado de recolectar el aporte entre las distintas empresas fue el ingeniero Eduardo Baglietto, director ejecutivo de Techint, que era la empresa líder del consorcio".

Consultado por La Nación , Laura dijo que la prueba de sus afirmaciones "soy yo", porque "era asesor y autor del Proyecto RAM y conozco directamente los hechos".

Recordó que existe una causa judicial que investiga todas las irregularidades relacionadas con la concesión de los peajes, promovida por Daniel Azaretto y Luis Montes de Oca en el juzgado federal 6.

Reacción de los aludidos

Los tres aludidos reaccionaron a su modo ante la consulta de La Nación .

Con ironía, Dromi calificó a Laura de "probo funcionario de la dictadura", que "hizo un proyecto de fantasía para que se cayeran los peajes y fracasó, un proyecto estatista y de interés personal".

"Niego absolutamente todo. Esto es de casi una década atrás, una falacia", se quejó, y prometió comprar el libro apenas salga e ir con él a la Justicia para querellar a su autor, al que tildó de "mentiroso y fracasado".

"Los peajes han funcionado", se defendió, "es la política que se impone en el mundo".

A su turno, con elegancia, el ingeniero Perales se mostró sorprendido de que "haya escrito eso", porque "conoce mi trayectoria y yo la suya perfectamente".

"Guillermo Laura es una persona inteligente y capaz que puede defender su proyecto sin agraviar", observó. Y agregó en broma: "Nunca podría haber contado cinco millones de dólares; todavía estaría contando. Si ni siquiera puedo contar mi sueldo...".

Por su parte, el ingeniero Baglietto se limitó a declarar que el asunto "no me merece ningún comentario".

Las acusaciones serán la comidilla en el salón de actos de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, cuando hoy, a las 19, Guillermo Alchouron, por la Fundación Okita, presente el libro de Laura, que será publicado en breve por Editorial Realidad.

En su introducción, el economista Juan Alemann sugiere: "No pretendo que todos compartan la tesis de Laura o que la compartan en su totalidad. Sí pretendo que piensen sobre el tema".

Una figura discutida

En 1976, Guillermo Laura fue designado secretario de Obras Públicas del entonces intendente porteño, brigadier Osvaldo Cacciatore. Inició las obras de las autopistas a Ezeiza y del parque Interama. Sus detractores recuerdan que Laura fue procesado en 1987 por la construcción del parque. La imputación del juez Marcelo Fainber, ratificada por la Sala I de la Cámara Penal, fue que Laura y Cacciatore habían entregado "avales en exceso" a las empresas contratistas. La comuna sigue recibiendo demandas por esa causa, que inicialmente sumaba 1000 millones de pesos. Laura dice que fue "sobreseído", pero según fuentes de las constructoras, la causa prescribió. Laura, que cobra una jubilación de privilegio, desde los 47 años, por $ 3426,52, confirmó ese dato y aseguró que las causas que se le iniciaron son parte de una "persecución política".

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios