Una relación entrañable con la Argentina

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11 de septiembre de 1999  

La muerte de Kraus pone fin a la carrera de un artista que, además de las virtudes de un gran cantante, exhibió una actitud de vida ejemplar para los jóvenes.

Entre sus primeras actuaciones importantes figuran su debut, el 16 de enero de 1956, en el Teatro de El Cairo, como el Duque de Mantua en "Rigoletto", de Verdi y luego como Mario Cavaradossi, en "Tosca", de Puccini, título que cantó en esa única oportunidad.

En Buenos Aires, el notable artista español dejó su marca inconfundible de disciplina, método y seriedad profesional, desde aquel lejano debut, en 1967, en "La favorita", de Donizetti, junto a la mezzosoprano italiana Fiorenza Cossotto, Sesto Bruscantini e Ivo Vinco, con dirección de Bruno Bartoletti. El tenor impactó por la claridad de su voz, el refinado fraseo y la facilidad para alcanzar la zona alta del registro con notas agudas que provocaron el delirio del público.

En 1972, fue un excepcional coprotagonista junto a la norteamericana Beverly Sills, en "Lucia de Lammermoor", también dirigida por Bartoletti. Dos recitales en el cine Metro, permitieron apreciar el arte de Kraus en el mundo de la canción, especialidad que reiteró en una memorable presentación de 1989, en el Teatro Colón, con el pianista José Tordesillas.

Con acento francés

Kraus fue un excelente cantante del repertorio francés, como lo demostró aquí con su impecable caracterización de Werther (1991), en la obra de Jules Massenet,con Martha Senn, Enrique Gibert y Mónica Philibert, en los principales personajes y en "Los cuentos de Hoffmann", de Offenbach, con la dirección de Julius Rudel y la actuación de Ana María González y Paula Almerares, alternándose en el personaje de Antonia y del bajo barítono Anthony Rafell.

Fue un acontecimiento para la ciudad de Rosario su actuación al pie del Monumento a la Bandera, en un concierto sinfónico vocal de impecable realización que lo mostró sorprendentemente ducho en un megaconcierto, pese a su postura crítica sobre este tipo de canto al aire libre.

El 24 de noviembre de 1993 cantó una función de "Los cuentos de Hoffmann", para el público del Gran Abono y, seguramente ninguno de los asistentes podrá olvidar el festejo sorpresa que se le brindó con motivo de su cumpleaños. Una lluvia de rosas rojas y amarillas, así como una cantidad de papelitos, cubrió el escenario y el foso orquestal. La mirada de Kraus adquirió el brillo lógico de una incontenible emoción.

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