Agustín Allione y Lucas Romero, hechos en casa

Con sólo 18 años se ganaron un lugar en el campeón; se sorprenden por el protagonismo que adquirieron en un plantel con varias figuras
Alejandro Casar González
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3 de diciembre de 2012  

Hace apenas cuatro meses, jugar en primera era el sueño de Agustín Allione y Lucas Romero, los últimos grandes productos de la cantera velezana tras Gino Peruzzi. Se imaginaban ese día en que su nombre estuviera, por lo menos, en la lista de concentrados. Poco después, y con sólo 18 años, estos dos juveniles de Vélez ensayaron su primera vuelta olímpica. A paso lento, pero firme, quemaron etapas y saltaron de la reserva a la primera, donde se ganaron el lugar de cambios obligados cada vez que Ricardo Gareca retocó el equipo durante los partidos.

El gran mérito de Allione y Romero reside en que esta versión de Vélez campeón es la que menos juveniles debutantes tiene en su plantel de los últimos años. Otros futbolistas formados en la cantera del equipo de Liniers, como Iván Bella, Ariel Cabral y Fernando Tobio, por ejemplo, ya disfrutaron de las vueltas olímpicas. Ni hablar de especialistas en festejos como Sebastián Domínguez, Federico Insúa o el hombre récord, Fabián Cubero. "Para nosotros, los juveniles, estar en este plantel vale doble", dice Agustín Allione, ese volante por derecha que permanece inmortalizado en las retinas de los hinchas velezanos por su corrida y su centro atrás en Floresta, que sirvió para que Lucas Pratto abriera un cerrado partido ante All Boys. "Se han ido muchos jugadores de experiencia y hemos quedado los más chicos con jugadores como Sebastián (Domínguez), Emiliano (Papa), el Pocho (Insúa) y Fabián (Cubero). Ellos nos ayudan y nos dan consejos. A nosotros nos sirve, y mucho", agrega Allione, a quien apodan "Peluche". Romero se sorprende por la velocidad a la que se dieron las cosas en su debut en un torneo como profesional: "La verdad es que no esperaba tener tanto protagonismo en mi primera temporada con el plantel mayor. Fue todo muy rápido. Pero, gracias a Dios, tuve la chance de estar y lo pude hacer bien. De a poco me estoy metiendo cada vez más".

A Allione y Romero los unen las estadísticas: ambos jugaron un solo partido como titulares durante el Inicial. Romero ingresó desde el inicio en el trascendental encuentro frente a River (2-0, en Liniers), mientras que Allione, que ya había debutado en el Clausura 2012 frente a Atlético de Rafaela (fecha 17, en Liniers), disputó los noventa minutos frente a Argentinos en la jornada de apertura del torneo Inicial. En el caso de Romero, nacido en San Martín, hace 18 años, su debut se produjo en la sexta fecha del Inicial. Fue en el Estadio Ciudad de La Plata, frente a Estudiantes, y jugó apenas diez minutos. Pero los recordará toda la vida: "Ni me lo esperaba, porque el partido iba cero a cero, pero el Tigre confió en mí, me dio la chance y de a poco me está metiendo dentro del grupo", dice el mediocampista central llamado a ser el recambio natural de Francisco Cerro.

A la hora de enumerar los méritos de este equipo guiado por Ricardo Gareca, Romero y Allione se ponen de acuerdo. Destacan la actitud y el método, además de ese gen un tanto místico que diferenció al equipo de Liniers del resto del fútbol argentino: la identidad. "El equipo nunca abandonó la idea de juego. Lo venimos remarcando todos. Lo nuestro fue siempre tener la pelota, lo que viene haciendo el equipo desde hace varios años, y por eso está ahí arriba", justifica Allione.

Romero es un tanto más pragmático: "Este Vélez tiene personalidad, actitud, y lo principal es que todos son ganadores. Además, somos todos muy buenos compañeros. Por eso estoy contento", asegura.

Estos dos alumnos avanzados de la escuela futbolística de Vélez tienen bien aprendida la lección: sólo revolean la pelota en caso de extrema necesidad. En caso contrario, el cerebro –el guión– establece que hay que buscar al compañero mejor ubicado. Por abajo, siempre por abajo. "Desde que llegué, en octava división, me inculcaron lo de la pelota siempre a ras del piso. Nos pedían que juguemos así. ¡Tirabas pelotazos y te miraban mal! Aunque a veces son necesarios. Pero lo primordial siempre fue tratar de salir jugando", recuerda Allione, quien supo ser capitán de la quinta división e integrar el seleccionado sub 17. Su nombre también suena para el Sudamericano Sub 20, que se disputará en enero próximo en San Juan y Mendoza.

Al hablar del ensamblaje de este nuevo campeón del fútbol argentino, Allione y Romero destacan a su ingeniero. Al hombre que lo planificó y supo encontrarle a cada jugador la posición adecuada para rendir al máximo. Ese hombre, Ricardo Gareca, es el entrenador que los hizo debutar en primera. "Le estoy muy agradecido. Confió en mí y me dio la oportunidad de jugar. Estoy contento", cuenta Romero.

Con el correr de las fechas, el Vélez ya campeón debió trajinar para que sus chances de título no quedaran truncas. Dos partidos, sobre el final del torneo Inicial, fueron bisagra. Uno, frente a Boca, que perdió en Liniers 1 a 0 luego de merecer, al menos, empatar. Muchos pensaron que el equipo se iba a caer. "Sabíamos que había que seguir, que había chances: nunca pensamos que se nos escapaba. Es más: teníamos que seguir hasta el final. Nuestra idea siempre fue ir paso a paso", rememora Allione. Él fue, justamente, artífice fundamental para que Vélez se llevara la victoria en un partido dificilísimo, ante All Boys, en Floresta. Los de Liniers merecieron perder, pero una corrida del juvenil le sirvió el gol a Pratto y todo se hizo más fácil.

"Siempre, cuando uno desborda, tira el centro atrás. Y siempre, alguno llega. Pero Lucas me grita. La tiré para atrás por eso. El mérito, igual, es de todo el equipo", relata el juvenil. El mérito, también, es de la cantera velezana, allí donde Allione y Romero se formaron y se pulieron. Ellos son el presente y, sobre todo, el futuro del nuevo campeón del fútbol argentino.

Ellos son lo mejor de la cosecha 1994

Romero y Allione pertenecen a la categoría 94, llamada a ser la mejor cosecha de juveniles velezanos de los últimos años. También la integran Brian Ferreira y Ramiro Cáceres, quienes ya tuvieron minutos en primera, y Eros Medaglia, recién citado al seleccionado sub 20. En Liniers dicen que la 94 va camino a destronar a la mítica 74 (de Pandolfi, Moriggi y Posse) como la que más y mejores juveniles aportó al fútbol del equipo de Liniers.

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