Argerich falló por cuatro

Veredicto: finalmente, en el concurso que lleva el nombre de la gran pianista recibieron premios los cuatro finalistas.
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24 de septiembre de 1999  

El Primer Concurso Internacional de Piano Martha Argerich se resolvió anteanoche con la salomónica decisión del jurado de repartir, entre los cuatro finalistas, dos primeros premios y dos segundos.

La japonesa Etsuko Hirose y la rumana Ana Mirasela Dina compartieron el primer lugar, mientras que el segundo les correspondió a la también rumana Cristina Marton y al coreano Yoon Soo Lee.

Martha Argerich, junto con los pianistas Nelson Freire, For Ts´ong y Yevgeny Mogilevsky, llegaron a ese veredicto luego de algo más de un hora de debate y fue anunciado ante las más de 500 personas que se quedaron aguardando en la sala después que terminó el concierto.

Es que la prueba final del primer concurso que lleva el nombre de la notable pianista argentina generó una expectativa enorme entre los melómanos porteños que, en menos de dos horas, se llevaron las 1100 entradas gratuitas para asistir al Auditorio de Belgrano.

Un festival de conciertos

Allí, los cuatro jóvenes músicos (de entre 20 y 25 años), que pasaron una semana de selecciones previas en las que tuvieron que tocar solos y con un grupo de cámara, interpretaron un concierto cada uno.

La Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por Pedro Ignacio Calderón, fue la agrupación que acompañó a los jóvenes instrumentistas en una noche que se transformó en un atípico recital de conciertos para piano, con el ingrediente extra de la intriga sobre quién resultaría el ganador.

En la primera parte Soo Lee y Marton interpretaron los conciertos de Mozart, en Sol mayor K. 453 y en La mayor K. 488, respectivamente. La segunda fue para las que luego resultarían ganadoras: Dina, que interpretó el Concierto Nº 3 de Bartok y Hirose, que tocó el quinto, "Emperador", de Beethoven.

Mientras el público terminaba de acomodarse hasta en los pasillos llegó a la fila 16, Martha Argerich. Vestida de negro y de buen humor se sentó, rodeada por sus amigos y colegas del jurado y aprovechó los momentos en que la Sinfónica tomaba la posta musical para cuchichear con sonrisas de aprobación o miradas "serias" a la derecha, con Nelson Freire y la izquierda, con Fou Ts´ong. Después del intermedio, Argerich regresó con una rosa en la mano, de la que no se desprendió hasta la entrega de los premios.

Las intérpretes de Bartok y Beethoven resultaron las ganadoras y muchos se preguntaban si el hecho de haber tocado las obras de más "despliegue" podría haber influido en comparación con Mozart, que implica otro tipo de virtuosismo, más detallista y menos extravertido.

Claro, una competencia musical obliga a realizar una selección donde los parámetros son intangibles. Y ya desde el momento del anuncio, a cargo de una emocionada y exhausta Cucucha Castro (alma máter del Concurso), se inició la polémica en frases repetidas por todo el auditorio: "Se tendrían que haber jugado por uno", "Para mí estuvo mejor la rumana", "Para mí la japonesa", "No eligieron a Marton porque tocó Mozart". Pero la polémica, que por momentos tuvo un tono casi futbolero, es uno de los signos más claros de que el primer concurso Martha Argerich fue un éxito. Sin duda, esto se debe el magnetismo de Argerich, que hizo que, a pesar de los problemas de organización, el nivel de los 19 pianistas provenientes de todo el mundo haya sido realmente alto y que el jurado haya estado integrado por grandes pianistas internacionales en actividad.

A los ganadores les espera una serie de conciertos con las Orquestas que dirige Charles Dutoit (París, Tokio y Montreal), la Orquesta de Bamberg y una gira latinoamericana en el 2000. Además, Hirose se presentará en el Festival Argerich de Japón, en noviembre próximo.

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