Parma, el banco de pruebas del movimiento "antipolítica" de Grillo

Es la primera gran ciudad con un gobierno del M5E, la formación que lidera el cómico
Elisabetta Piqué
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25 de febrero de 2013  

PARMA.- Es famosa por la belleza de su catedral del centro histórico, por la ópera, por su deliciosa comida, su exquisito prosciutto (jamón) y su queso parmigiano . Hace nueve meses se convirtió en la primera gran ciudad italiana gobernada por un alcalde "grillino", es decir, del Movimiento Cinco Estrellas (M5E), de Beppe Grillo, que tras las elecciones de hoy podría convertirse en el segundo partido de Italia.

Así, Parma, ciudad que en los últimos dos lustros fue sacudida por varios escándalos de corrupción y mal gobierno, se convirtió en una suerte de laboratorio político.

Elegido sorpresivamente en junio del año pasado en un ballottage en el que derrotó a su rival de izquierda, el "grillino" Federico Pizzarotti, de 39 años, es el alcalde de Parma, hoy bajo la lupa de todo el mundo, ya que su caso podría marcar un rumbo nuevo, distinto.

Aunque sorprenda, Pizzarotti es la antítesis de Grillo, el bloguero y showman líder del M5E, acusado de populista.

Tímido, de perfil bajo, para nada verborrágico, es un chico bien, educado, que fue votado por un electorado moderado y burgués. Un outsider de la política, hoy criticado por el aumento de impuestos y los recortes realizados en su corta gestión de gobierno, que sin embargo llama la atención por su seriedad y pragmatismo. Pizzarotti, que circula en bicicleta, eliminó las odiadas "auto blu", los autos oficiales. Ahora los asesores comunales se mueven en un normal auto a gas y quien solía ser el chofer del alcalde es taxista.

"Hice un recorte de gastos superfluos de 230.000 euros por año, pero que en cinco años representan un gasto de 1.200.000 euros", explica Pizzarotti, que recibió a LA NACION en su despacho del imponente y antiguo palacio de la Comuna, vestido de jeans y suéter.

En otro gesto muy aplaudido por la gente, Pizzarotti también se bajó el sueldo en un 10%, de 3600 a 3200 euros y eliminó varios privilegios de la "casta" política local.

"Los 32 consejeros comunales que antes podían ir gratis al Teatro Regio ahora tienen que pagar su entrada y lo mismo sucede para los partidos de fútbol", cuenta.

Controles

En aras de la transparencia, los ciudadanos pueden controlar online todos los haberes de los funcionarios de la alcaldía y seguir por streaming los consejos comunales.

En aras del ambiente, Pizzarotti montó en la plaza de la comuna un árbol de Navidad ecológico, cuyas luces se prendían sólo si algunos de los casi 200.000 habitantes de la ciudad pedaleaban en bicicletas especiales.

"Las ideas positivas están de un lado y del otro, y el M5E quiere encontrar soluciones que no tengan un color, sino que sean soluciones", responde Pizzarotti cuando se le pregunta si su corazón late a la izquierda o la derecha.

Mientras Parma lucha contra la severa crisis económica que golpea a Italia de Norte a Sur, el alcalde "grillino" está intentando poner la casa en orden.

Por culpa de las administraciones anteriores, Parma tiene una deuda pública de 840 millones de euros que Pizzarotti quiere, sí o sí, cancelar en dos años.

Por eso, en una movida que enfureció a los locales, aumentó hasta el máximo posible los impuestos e hizo recortes sociales por tres millones de euros por año.

"Es fácil hacer demagogia, pero si en el pasado no hubieran gastado tanto, sería distinto. Si tengo dinero, gasto; si no tengo, no", dice sin rodeos.

En Parma las opiniones aparecen divididas. "Me gusta Pizzarotti porque hizo apagar las luces en varias partes de la ciudad donde había derroche energético y limpió las plantas, cosas que no se hacían desde hacía años", dice Zita, empleada de una tienda de ropa de 30 años.

"Si se votara ahora no sé si la gente volvería a elegirlo", dice, en tanto, Giuliano Molosi, director de La Gazzetta di Parma.

"La gente lo ve distinto de los políticos tradicionales porque es nuevo y es honesto, pero comienza a hacerse preguntas porque piensa únicamente en pagar la deuda y no tiene ideas", agrega, crítico.

"Como persona, Pizzarotti me gusta, pero es inexperto, no está preparado para gobernar Parma, ciudad de gran potencial que ahora está paralizada por culpa de su brutal suba de impuestos", denuncia Vittorio, dueño de un restaurante. Y añade: "Gobernar una ciudad es difícil, pero los «grillini» no son profesionales. Lo único bueno es que no roban, que son honestos".

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