A 40 años de Artaud, habla el artista que creó su tapa

Juan Gatti revela destellos de la creación de aquel mítico arte, un objeto incómodo surgido a partir de un intenso anhelo de ruptura y libertad
(0)
26 de febrero de 2013  • 18:21

Juan Orestes Gatti (65) escribe desde Madrid, adonde se fue a vivir en el ocaso de los 70 argentinos. Si por estos días se toman el trabajo de visitar el Museo Sívori, verán una especie de environment (ambientación) llamada Contraluz, que es lo que Gatti más debe querer que se vea. Lo definiría como un wallpaper vivo, que late tras esas fotografías de hombres, animales y microorganismos, y que hace que uno pierda la noción del edificio.

A la salida (o entrada) de Contraluz, sí, está la disquería de Gatti. Esto es, su set de tapas completo para el rock argentino (de Sui Generis a La Pesada, Pappo’s Blues, Crucis y Pastoral) de los 70 y para el pop español de los 80.

La anomalía mayor del rock argentino brilla solitaria contra un tabique blanco. Artaud tiene las primeras tres letras de "Art" y la archilegendaria tapa con forma de estrella (una de las cuatro que hizo para Spinetta con Pescado o Invisible) es una obra de arte. Porque rompe con la función de un objeto de diseño y porque su geometría empuja al disco lentamente hacia el margen de lo inútil, lo no usable. (Acaso Artaud, la tapa, sea un link perdido entre el arte concreto y el pop art.)

Si pudiera intervenir ese tabique blanco escribiría esto que Gatti me escribe sobre la tapa de Artaud: "¿Y POR QUE LAS TAPAS TIENEN QUE SER CUADRADAS?". Y dejaría una hoja en recepción para que se repartiera. El título sería: "Gatti Juan O. acerca de Spinetta y Artaud, el disco verde con forma de estrella".

"A Luis Alberto lo conocí en Mar del Plata en una ocasión en la que Mandioca había organizado un concierto de Almendra y Manal. Ambos grupos me impresionaron mucho. Yo era un estudiante de Bellas Artes y un gran fan de los Beatles y los Rolling y oír esas canciones en español... me impresionó. Lo primero que me llamó la atención de Luis es que tenía unas proporciones muy modernas…"

"En esa época la gente del [Instituto] Di Tella no era para nada hippie; al comienzo eran más bien mods. Tenían los ojos más puestos en la Factory de Warhol (Nueva York) que en los movimientos de Haight-Ashbury (San Francisco)."

"No había una presión empresaria (en esos términos) sobre las tapas, era siempre más una decisión de Jorge Alvarez, que estaba atrás de casi todos los proyectos musicales del momento pero que, realmente, respetaba mucho la creatividad de los artistas. Y si no le gustaba una tapa nunca era por razones comerciales sino estéticas. Luis Alberto tenía intereses propios en el arte y la pintura e hizo algunas de sus portadas. Por qué en algunos casos confió en mí, no lo sé... Igual, las cosas no eran tan programadas y todo se daba de forma natural; tampoco tenía demasiada significación si yo hacía tal tapa o la hacía Dylan [Eduardo Martí] o era con una foto de [José Luis] Perotta y yo hacía la gráfica o Luis hacía un dibujo. La verdad que nada de este movimiento era un gran negocio entonces y podíamos hacer las cosas como se daban y de un encuentro en un café salía una tapa…"

"El álbum creo que fue más una conclusión de Luis que estaba súper copado con Artaud y ya antes del disco veníamos hablando de él y de otros poetas franceses. O sea que fue normal que saliese ese disco. Como yo diseñaba tapas para otros grupos, lo de Luis no fue un desafío ni consideraba a los otros chicos como «clientes»; jamás los pensé en estos términos. Estábamos en el presente y lo que realmente nos interesaba era divertirnos. Quizá de todos nosotros era Luis quien tenía más pretensiones culturales y perecederas…"

"Ya no me acuerdo si escuché el disco antes de hacer la tapa, lo que sé es que lo escuché mucho. No soy de mentalidad nostálgica, pero ese LP tiene temas que aún me gustan."

"Si bien muchas de mis tapas tienen ese toque camp como dices tú, por ejemplo, antes de Artaud había hecho una tapa para Moris (Treinta minutos de vida) que era una tapa forrada en papel azul araña como de colegio, que también sólo tenía una etiqueta; en ese caso trabajé con la materia y en el caso de Artaud con la forma."

"Lo que también era muy novedoso era el sobre interior del disco. Intenté hacerlo como un folleto de prescripción como los que están dentro de las cajas de medicamentos, en cierta forma adelantándome a las corrientes actuales del no-diseño… Era como no aportar más de lo que decía la forma y ese color verde como de absenta…"

"Creo que el disco con el tiempo cobró una dimensión épica, porque fue el producto de unas mentes inquietas que buscaban desesperadamente hacer cosas nuevas y romper con fórmulas y que llegaron a preguntarse en un momento: ¿y por qué las tapas tienen que ser cuadradas? Ahora con el tiempo me doy cuenta de que fue en el momento indicado, en las condiciones exactas… Por qué se me ocurrió no es la pregunta. La pregunta es cómo convencimos a la discográfica de sacar ese objeto."

"No intento entrar en discusiones de qué es una obra de arte o un diseño, porque me aburren sobremanera: fue un objeto que habla de disconformidad, de ruptura, de libertad, y básicamente de gente que quería hacer algo nuevo. Y se logró. EL TRIUNFO DE LA VOLUNTAD."

"Por supuesto que no tengo ningún Artaud. El disco que está en el Sívori me lo prestó un amigo y el resto de las portadas las tuve que comprar. En esa época no guardaba nada."

"La verdad es que no hubo ni un solo boceto: hice la forma, la pinté con aerógrafo y tal cual salió se imprimió. A partir de allí nos convertimos en los personajes más odiados de la industria: no se podía almacenar, exhibir, empaquetar y no entraba en las bateas ni en las bolsas de las disquerías. Era el objeto más incómodo que se había inventado. Cuantas más quejas recibíamos más nos regodeábamos, pues para nosotros era el colmo de la disconformidad."

Por Fernando García

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.