Una narradora de la memoria

Gloria Pampillo, recientemente fallecida, fue una escritora atenta a la construcción de historias ricamente documentadas. También cumplió un papel clave, al retornar la democracia, en la organización de una influyente cátedra de escritura
Susana G. Artal
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15 de marzo de 2013  

"Cuando descubro un documento, al principio me conmociona y al tiempo me agobia. Pero lo que luego sucede –y diciendo esto no hago más que repetirme– es que de pronto, de alguno de esos papeles se alza una imagen, una escena, una cara." Así explica Gloria Pampillo el camino que recorrió a partir del encuentro y extravío de un librito de tapa gris que había pertenecido a su abuelo, desde donde se asomó por primera vez a la historia de Bernardo Pampillo, capitán de la Séptima Compañía del Tercio de Gallegos, que al rendir el último bastión inglés durante la Segunda Invasión de Buenos Aires, no sólo conquistó el sable del general Craufurd sino también, casi un siglo después, la esforzada pluma de una de sus probables descendientes. En efecto, con una paciencia rayana en la obstinación, rastreando en archivos y bibliotecas, ella desempolvó memorias, alegatos, documentos, cartas, sin olvidar siquiera algún romance popular, hasta que de ese cúmulo de materiales se terminó de desprender un rostro que le permitió trazar las palabras iniciales de su última novela: "Lo veo. Puedo escribir sobre él porque lo veo".

Y si es válido escribir aquí "explica", pese a que Gloria Pampillo, profesora titular consulta de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, falleció el pasado 27 de febrero, es porque esas palabras quedaron fijadas en el presente perpetuo, casi intemporal, de la literatura. Un presente que también habita el registro de la Audiovideoteca de Buenos Aires, donde se puede ver y escuchar a Gloria, en una breve entrevista hecha en 2006, en que reitera los consejos que daba en sus talleres literarios: "Que tus personajes no piensen. Mostralos. Representá".

Nacida en Buenos Aires el 11 de noviembre de 1938, Gloria Pampillo cursó el profesorado de Letras en el Instituto Sagrado Corazón. Interesada desde el principio por los procesos de escritura, en 1975 ingresó en el grupo Grafein. Como para el protagonista de su novela, obligado a recalar en Buenos Aires por haber colgado los hábitos, cruzar el Atlántico, aunque en sentido inverso, fue para ella una experiencia definitoria. En España, donde residió entre 1978 y 1979, se lanzó a coordinar talleres literarios no sólo en grupos privados sino también en el Colegio Chaminade y allí también publicó su primer relato, "El viejo bajo el timbó", en la revista Hiperión. De ese modo, quedaban abiertas las dos grandes líneas de interés que desarrollaría de allí en más: por un lado, la creación literaria; por el otro, la sistematización e implementación en el ámbito educativo de los talleres de escritura.

En este último aspecto, su tarea se vio favorecida por el hecho de que, al reorganizarse la universidad con el regreso de la democracia, la experiencia de los talleres, surgida y desarrollada como un espacio alternativo, gestado al margen (o más bien, en los márgenes) de las instituciones, se vio revalorizada. Así, en 1984, Gloria Pampillo y Maite Alvarado fueron convocadas por la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA para organizar un taller de escritura para docentes y, luego, para crear la cátedra Taller de Expresión I en la carrera de Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales.

Estas actividades, que llevaron a la publicación de diversos libros individuales o en coautoría que recogen y sintetizan las reflexiones didácticas y teóricas sobre los procesos de escritura [ver recuadro], lejos de apartar a Pampillo de la literatura de ficción, parecen más bien haberla incentivado a seguir también en esa línea. En 1988, el Fondo Nacional de las Artes le concedió una beca de creación por el proyecto que se convertiría en su primera novela, Las invenciones inglesas, a la que siguieron dos volúmenes de cuentos, tres obras dedicadas a público infantil o juvenil y dos novelas más, una de las cuales, Pegamento, obtuvo el premio de novela 2004 del Fondo Nacional de las Artes.

En 2007, el jurado integrado por Luisa Valenzuela, Josefina Ludmer y Matilde Sánchez otorgó el segundo premio en el concurso de novela de la Biblioteca Nacional a La deuda, el libro en que Gloria Pampillo entretejió lo que investigó acerca de aquel Bernardo llegado de Galicia hasta este "lugar de la tierra mal hecho o sin terminar", lo que intuyó acerca de los múltiples blancos que quedaron en su historia, lo que imaginó, adivinó o soñó sobre él. O mejor, para decirlo con sus propias palabras, lo que fue recogiendo al ir "detrás de los disgregados relatos, de los documentos, de la tierra y del río, y, por sobre todo, de las imágenes de todos ellos, cuando aparecían, para transportarlas a la amada y múltiple trama de la narración." Retitulada como El héroe que vino a buscarme, la novela fue publicada en 2010 por Guid Ediciones (www.guid-publicaciones.com), que la imprime por pedido.

Obra

  • Cuentos: Estimado Lerner (Grupo Editor Latinoamericano, 1986), Cuatro viajes y un prostíbulo (Beatriz Viterbo, 2003)
  • Novelas: Las invenciones inglesas (Sudamericana, 1992), Costanera Sur (Sudamericana, 1995),Pegamento (Sudamericana, 2004), El héroe que vino a buscarme (Guid Publicaciones, 2010).
  • Infantiles - juveniles: Palabrerío (Colihue, 1987), Avestruces y piratas (Libros del Quirquincho, 1989), Una mula en el andén (Alfaguara, 2007).
  • Sobre talleres y teoría de la narración:
  • El taller de escritura (Plus Ultra, 1982)
  • En coautoría con Maite Alvarado: El taller de escritura con orientación docente (Facultad de Filosofía y Letras, UBA, 1985) y Talleres de escritura. Con las manos en la masa (Libros del Quirquincho, 1989).
  • Volúmenes colectivos: Permítame contarle una historia (Eudeba, 1999), Una araña en el zapato (Libros de la Araucaria, 2005), Escribir. Antes no sabía que sabía (Prometeo, 2010).
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