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Wiesenthal: Haider no llegará al poder

Elisabetta Piqué
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9 de octubre de 1999  

VIENA.- Aunque perdió a 89 familiares durante el Holocausto y es mundialmente conocido por haberse convertido en un "cazador de nazis", Simon Wiesenthal no pone el grito en el cielo al hablar de Joerg Haider, el controvertido político de ultraderecha que conmovió el mundo por su buen desempeño en las elecciones austríacas del domingo último, en las que se ubicó segundo.

A los 91 años, aún al frente del Centro de Documentación que lleva su nombre, Wiesenthal habla con mucha moderación del hombre al que algunos han definido como el sucesor de Hitler.

Durante una entrevista con La Nación , en su despacho de la Salztorgasse -una modesta oficina atestada delibros y diplomas de honor, en el centro de Viena-, afirma que Haider no representa un peligro para Austria. Y asegura que nunca llegará al poder.

-¿Está preocupado por el avance de la ultraderecha?

-Lo que sucedió en Austria es extraordinario. En Europa, ningún grupo de derecha consiguió el 27 por ciento de los votos como aquí el Partido de la Libertad (FPOE) de Joerg Haider. Normalmente en otros países estas agrupaciones reciben el 4 o el 5 por ciento de los votos, o como mucho un 10 por ciento, como logró alguna vez Le Pen en Francia. Pero no son un peligro para la democracia, o para la gente. El partido de Haider tampoco es un peligro porque tres cuartos de la población está en su contra. Pienso que lo que Haider obtuvo ahora es lo máximo. Y que nunca llegará a formar gobierno.

-¿Por qué cree que Haider tuvo éxito?

-El partido de la Libertad siempre utilizó a los extranjeros para sus campañas electorales. Desde el 86, en cada elección, Haider tuvo en sus programas un punto en contra de los extranjeros. Yo espero que ahora los otros partidos políticos luchen en contra de esto.

-¿Qué opina de Haider?

-El es de derecha. Pero la palabra extremista tiene muchas caras: puede ser un poco extremista, o absolutamente extremista. Pero con él Austria va a perder en la opinión del mundo, como pudimos ver a través de la reacción de la prensa internacional.

Ayer el presidente de Austria hizo una declaración destinada justamente a la prensa extranjera, recordando que nosotros somos un país democrático y que no hay posibilidades de que nuestra democracia cambie.

En un inglés correcto con acento alemán, Wiesenthal habla pausadamente, con un tono de voz tranquilo, y midiendo cada palabra: sabe que, en cuanto figura mundialmente conocida como "la conciencia del Holocausto", no es conveniente que se exceda en sus opiniones.

No se altera, por ejemplo, al recordar que Haider hizo dos declaraciones pro nazi: "La primera fue sobre la buena organización laboral del partido nazi, algo que causó mucho revuelo porque le hizo recordar a la gente los campos de concentración, y la segunda fue durante un encuentro de S.S., cuando dijo que entre ellos había buena gente.

Ahora Haider sabe que todos los ojos están puestos sobre él y está yendo alrededor de Europa diciendo que el suyo es un partido democrático".Wiesenthal cree que la incertidumbre política actual terminará el 12 de octubre próximo, cuando se revelarán los resultados definitivos de los comicios, y se habrán escrutado los 200.000 votos emitidos por correo. Estos pueden beneficiar al Partido del Pueblo Austríaco (OVP, conservador, que en los últimos 13 años gobernó junto con el Partido Socialdemócrata, SPOE), que podría rebasar al partido de Haider y volver a ser la segunda fuerza política del país.

"Cuando sepamos el destino de los 200.000 votos de los austríacos residentes en el exterior, tendremos un nuevo gobierno, y éste será el mismo que antes: una coalición entre los socialdemócratas y los populares. Aunque habrá cambios internos", afirma.

-¿Le parece imposible que Haider llegue al gobierno?

-Nunca habrá una coalición con el partido de Haider. Tanto los socialdemócratas como los populares aseguraron que no la harán. Y yo estoy seguro de que se formará la misma coalición que antes.

Wiesenthal opina que lo que sucede hoy políticamente en Austria no es una excepción, sino una tendencia general. "En todos los países europeos, en la derecha y en la izquierda, hay grupos extremistas. Hoy hay más en la derecha, debido al colapso de la Unión Soviética y de los países comunistas. Los grupos de ex comunistas son muy pequeños en toda Europa, pero los de derecha están en una mejor posición porque utilizan una propaganda en contra de los extranjeros. Pero en Europa, ningún país existiría hoy sin extranjeros."

Ante este fenómeno, sostiene que es preciso mantenerse muy alerta.

"No creo que el nacional socialismo pueda repetirse de la misma forma, pero sí en una forma similar. Entonces debemos observar qué pasa: como en este momento hay algunos movimientos que van en la misma dirección, debemos mantener informada a la opinión pública. Algo que en mi centro hacemos, trabajando en todos los países a través de los medios de comunicación".

-¿Cree que aún hay antisemitismo en Austria?

-No más que en otros países. El antisemitismo es una enfermedad como el cáncer: no es fácil derrotarlo. El cáncer puede afectar a cualquier órgano, y el antisemitismo puede existir en cualquier país. Incluso en sitios donde no hay judíos.

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