Suscriptor digital

Aprueban en Uruguay la ley de matrimonio gay

La Cámara baja votó anoche a favor de la iniciativa; Mujica la promulgaría en los próximos días
Nelson Fernández
(0)
11 de abril de 2013  

MONTEVIDEO. "¡Igualdad! ¡Uruguay!", gritaron desde las barras de la Cámara de Representantes ayer a las 20.30 cuando 71 de los 92 diputados presentes levantaron la mano para dar aprobada la reforma legal que habilita el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Legisladores de todos los partidos votaron el texto, mientras la comunidad homosexual realizaba un acto frente al Palacio Legislativo ante la inminente votación del histórico proyecto, que pasó al Poder Ejecutivo para convertirse en ley en los próximos días.

Por otro lado, la reforma también establece que el apellido de un recién nacido no será necesariamente el del padre, sino que quedará a elección de la pareja, y en caso de no haber acuerdo en un matrimonio heterosexual, el niño llevará el apellido del padre.

En el caso de parejas homosexuales, el apellido será a elección de los cónyuges. Si hay discrepancia se utilizará un mecanismo de sorteo para definir el primero y el segundo apellido. Esa posibilidad de elección se dará exclusivamente para el primer hijo, ya que los posteriores deberán llevar el mismo orden de apellidos que sus hermanos mayores.

El presidente uruguayo, José Mujica, había advertido a los legisladores que este tema no era prioritario ni estaba en las preocupaciones de la opinión pública, y había reclamado celeridad en otros proyectos, pero eso no implica que no vaya a firmar el texto para convertirlo en ley.

Sin embargo, en medio del debate legislativo, varios diputados oficialistas advirtieron que, en las modificaciones hechas al texto, se produjeron errores serios que pueden complicar la aplicación. Para no demorar el trámite de la reforma, decidieron votarlo igual, pero impulsar de inmediato otra ley que corrija esos errores.

Con la ley del matrimonio de parejas homosexuales, Uruguay avanza en la legislación de reconocimiento de derechos que en los últimos seis años incluyó la creación de la figura de "unión concubinaria", la habilitación a la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo, la ley que permite cambiar de nombre y sexo en la documentación de identidad y el ingreso de homosexuales en las fuerzas armadas.

Uruguay estuvo en la vanguardia de reformas legales polémicas y de reconocimiento de derechos, como en el caso del divorcio, al ser el primer país de la región que permitió la separación legal entre casados y por la sola voluntad de la mujer.

La Iglesia Católica asumió un severo golpe a su prédica contra la ley. El arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, dijo que al habilitar el matrimonio legal entre homosexuales, queda "oscurecido un bien fundamental de la persona humana, como es la familia". En Uruguay, la Iglesia Católica tiene un escaso peso en las decisiones políticas, ya que desde 1917 no tiene vínculo con el Estado.

El proyecto votado anoche en la Cámara de Diputados afirma que "el matrimonio civil es la unión permanente, con arreglo a la ley, de dos personas de distinto o igual sexo".

Ya no se usará la expresión "marido y mujer", sino que el contrato matrimonial será entre "cónyuges".

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?