Ahora Vandenbroele acusa al Gobierno

Dijo que se busca vaciar la imprenta para no pagar la indemnización a los dueños
Hugo Alconada Mon
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11 de abril de 2013  

Alejandro Vandenbroele, el presunto testaferro del vicepresidente Amado Boudou, dio otro giro inesperado al "caso Ciccone". Ante la Justicia, acusó al Gobierno de querer "vaciar" la imprenta y avanzar con una expropiación "inconstitucional", para no tener que indemnizar a The Old Fund, la enigmática sociedad que él preside y cuyos dueños permanecen en las sombras.

En un escrito que firmó solo, como abogado propio, Vandenbroele le pidió a la Justicia que designe un veedor que controle a los interventores oficiales y que éstos informen, entre otros datos, cuántos billetes de $ 100 salieron de la imprenta.

El otro abogado monotributista cargó incluso contra la decisión del Gobierno de compensar lo que vale la empresa con los impuestos que le adeuda a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Lo definió como un "acto prohibido" por la ley, ya que va en desmedro de acreedores con mejores privilegios que el organismo tributario, y calificó el decreto de la presidenta Cristina Kirchner, que lo dispuso, como "ilegal", "inválido" e "inconstitucional".

Vandenbroele también explicó que quiere que el Gobierno aporte detalles sobre cómo gestiona la empresa. Entre otros puntos -y sin denotar ironía alguna-, reclamó que la intervención precise cuántos billetes de 100 pesos se elaboraron en la ex Ciccone hasta el 31 de diciembre pasado, fecha de cierre del contrato que firmó con la Casa de Moneda. Y, también, cuánto pagó, al final, ese organismo del Estado por usar las instalaciones.

La presentación de Vandenbroele se registró en el Fuero en lo Comercial, donde tramita el expediente del concurso -y antes la quiebra- de la ex Ciccone Calcográfica. Pero no es la primera vez que el supuesto "prestanombre" de Boudou da un golpe de efecto. En noviembre pasado presentó otro escrito, pero ante la Justicia Penal, en la que señaló al ex banquero Raúl Moneta como el financista de toda la operatoria. Tras ese escrito, y hasta ahora, Moneta optó por el silencio público.

Sin embargo, la movida de Vandenbroele -que aprovechó también para despacharse otra vez contra lo que calificó como la "manipulación mediática" de la controvertida resurrección de la empresa- llegó semanas después de que la familia Ciccone repudiara su actuación al frente de la empresa y anticipara que evalúa iniciarle un "juicio de responsabilidad" por su actuación.

La familia Ciccone avanzó contra Vandenbroele apoyada en que uno de los fundadores de la empresa, Nicolás Ciccone, y las dos hijas de su hermano fallecido, Héctor, aún retienen el 30% de las acciones. Pero como presidente de The Old Fund -que aún controla el otro 70% de la ex Ciccone y cuyos verdaderos dueños permanecen en las sombras-, Vandenbroele ignoró esos planteos. Por el contrario, optó por presentar su movida ante el juez en lo Comercial, Javier Cosentino.

Vaciar con mayúsculas

Según Vandenbroele, la intervención generó "una severa disminución de [los] ingresos" de la imprenta, "al tiempo que impide de manera absoluta el desarrollo de otras actividades productivas que permitirían mejorar la generación de recursos". Entre otros trabajos, la compañía imprimió bajo su mando las boletas del Frente para la Victoria (FPV), con la fórmula Fernández de Kirchner-Boudou para las elecciones presidenciales de 2011.

"Ante tal situación [de merma de ingresos], el panorama para la concursada [por la ex Ciccone], sus acreedores y sus accionistas es dramático", afirmó, "y más grave aún si, tal cual prevé el decreto 252/2013 [que ordenó cómo avanzar con la expropiación], se concretase la pretendida compensación de la indemnización a abonar con las deudas de la compañía para con la AFIP", argumentó.

Para Vandenbroele, las consecuencias de permitir que el Gobierno expropie la imprenta sin "poner un peso", como recordó que afirmó el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, resultaría "una expoliación colectiva".

"Habilitar la procedencia de semejante procedimiento implicaría, en la práctica, un liso y llano vaciamiento de la sociedad por parte del Estado nacional", afirmó el ex abogado monotributista, quien para que no quedaran dudas sobre su posición redactó con negrita toda la frase y la palabra "vaciamiento" en mayúsculas.

Con el escrito en sus manos, el juez Cosentino ordenó que primero opinen el síndico que vela por los activos de la empresa concursada y la intervención oficial, quienes hoy se verán las caras en una audiencia pública (de lo que se informa por separado). Sólo luego, con sus respuestas, despachó, "se proveerá lo demás solicitado".

¿Qué más reclama saber y controlar Vandenbroele, sobre la base de los parámetros de cómo, según recordó y se presentó, debe actuar "un buen hombre de negocios"? Además de saber cuántos billetes elaboró la ex Ciccone y cuánto cobró por eso "durante toda la vigencia prevista" del contrato, pidió también que un veedor detalle cómo fue la modificación del contrato para imprimir esos billetes, el traspaso del personal a Casa de Moneda, las "actividades productivas" que se desarrollan en la empresa, el "nivel de producción" de cada uno de esos productos, los cánones que se cobran por todos ellos y todo ingreso obtenido durante la intervención.

Interventor y síndico, cara a cara ante el juez

Tras dos encuentros fallidos, hoy podría concretarse la demorada audiencia entre los síndicos del concurso de la ex Ciccone Calcográfica, y el interventor oficial de la empresa, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino. Será a las 11, en el Juzgado en lo Comercial N° 8, para definir los pasos a seguir para evitar que se decrete, otra vez, la quiebra de la empresa. Para eso, según cálculos de la sindicatura ante la Justicia, la intervención debería triplicar sus ingresos, para así afrontar los planes de pago excepcionales concedidos por la AFIP, así como las obligaciones previsionales y el acuerdo homologado con el resto de sus acreedores. Por las dudas, y dado el interés de algunos de esos acreedores y de la familia Ciccone por participar en la audiencia, el juez en lo Comercial, Javier Cosentino, ya aclaró, por escrito, que sólo participarán los síndicos y los interventores.

Un escándalo que perdura

Como titular de The Old Fund, Vandenbroele repudió el plan oficial

  • No a la compensación

    "Importaría la postergación de acreedores concursales y posconcursales de igual o mejor rango de privilegio que la AFIP.
  • "Decreto viciado"

    Resulta legalmente inviable por improcedente y, en definitiva, por inconstitucional.
  • "Cheque en pugna"

    El Estado nacional pretende eximirse de la pertinente indemnización, la que daría por cancelada vía compensación."
  • VANDENBROELE

    Presidente de The Old Fund

  • "Vaciamiento"

    Afirmó que la intervención oficial, tal como opera en la actualidad, provocará el "vaciamiento" de la imprenta
  • "Inconstitucional"

    Sostuvo que el decreto de expropiación afecta el derecho a una indemnización de los accionistas, que no identificó
  • La presentación de Vandenbroele ante la Justicia

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