Reacción de la justicia cordobesa

Rechazo de los magistrados a los dichos del embajador francés; niegan que se haya afectado la seguridad jurídica
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21 de octubre de 1999  

CORDOBA.- La justicia cordobesa rechazó en forma generalizada las declaraciones del embajador francés en la Argentina, Paul Dijoud, por sus declaraciones en apoyo de la empresa Renault, que enfrenta un juicio en los tribunales locales. Las primeras reacciones, que al principio no pasaron de manifestaciones de desagrado, se convirtieron en enérgicos pronunciamientos, quizá los más duros en mucho tiempo enjuiciando la actuación de un diplomático extranjero.

El titular de la Cámara Federal de Apelaciones -la que dictó el fallo que ordena el procesamiento del presidente de Renault Argentina, Manuel Antelo- firmó un comunicado en el que expresa su "más enérgico repudio" a las expresiones de Dijoud.

La Asociación de Magistrados, con la misma energía, calificó los dichos del embajador de "inexplicable e impúdica presión pública", mientras que la Federación de Colegios de Abogados interpretó que la actitud del diplomático "no trasluce el respeto que se debe al Estado de Derecho".

Hace dos semanas, una de las salas de la Cámara de Apelaciones de Córdoba revocó un sobreseimiento dictado en primera instancia por el juez Ricardo Bustos Fierro que favoreció a Antelo y a otros directivos, ordenando, en sentido contrario, que se lo procesara por contrabando calificado y defraudación al fisco, hechos que se habrían consumado en exportaciones e importaciones realizadas entre 1992 y 1994 a Uruguay.

La casa central de la automotriz protestó en París al sostener que con el dictamen judicial quedaba planteado un interrogante acerca de la "necesaria seguridad jurídica" para las inversiones realizadas y futuras en la Argentina.

El juez

El fallo que cuestionó el diplomático está basado en el voto de Raúl Amílcar Sánchez Freytes, cuya opinión adhirió Luis Roberto Rueda. Sánchez Freytes, con 50 años de actuación en el foro cordobés, cuando no ha ejercido cargos judiciales ha guardado afinidad con el peronismo.

Se destacó como asesor letrado de los sindicatos de Córdoba. Estuvo al lado de Atilio López -asesinado en 1974 por la Triple A- durante la reorganización de la UTA local en la década de los 60, dirigente que junto con Agustín Tosco lideró "El Cordobazo".

En 1984 fue designado miembro de la Cámara Federal de Córdoba por el ex presidente Raúl Alfonsín, a quien asegura no conocer.

"La seguridad jurídica no está afectada de ninguna manera por nuestro fallo como sugiere el embajador del señor Jacques Chirac (primer ministro de Francia)", afirmó a La Nación en su despacho de los tribunales.

-¿Pero no resulta extraño que dos veces Antelo haya sido sobreseído y ustedes en la Cámara hayan dispuesto lo contrario?

- Sí, y lo hemos hecho con la legislación y el código aduanero en la mano.

-¿Recibió presiones por el fallo?

-Eso pertenece a la memoria y a la reserva de los jueces, que no estamos exentos de nada.

-¿Debe inferirse que alguna vez recibió presiones?

-Los grandes empresarios y los capitales internacionales siempre defienden a su modo sus intereses.

-¿Quiere decir que hubo un tipo de lobby?

-Personalmente no los he tenido, pero no vivo en un país de ángeles. Lamentablemente somos víctimas propiciatorias del gran capital. Que quede claro además que yo no me vendo a nadie, ni a Dios.

-¿Eso implica que alguien lo quiso comprar?

-No, si usted se refiere a un orden material. Estoy pensando hacer una autopresentación al Consejo de la Magistratura. Me gustaría, porque tengo colgadas en el pecho granadas españolas.

-¿Y eso qué significa?

- Que voy a tirar todos los tiros necesarios. Por eso he dicho: agárrate Catalina, que vamos a galopar.

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