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Todas las posibilidades conviven en San Isidro

Candidatos: el hijo de un intendente, un funcionario menemista y un cantante se disputan la intendencia que comanda Melchor Posse.
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23 de octubre de 1999  

El hijo del intendente, un funcionario menemista y un ex cantante melódico se disputan el gobierno de San Isidro. Y la virulenta lucha que se ha desatado entre ellos alteró las calles generalmente pacíficas de este partido del conurbano bonaerense.

Gustavo Posse, el postulante de la Alianza, es hijo del actual intendente y candidato a la vicegobernación de Buenos Aires, Melchor Posse (también de la Alianza). De triunfar, Gustavo no haría más que continuar con la tradición familiar: su padre está al frente del municipio desde 1983.

Hugo Franco, el postulante del justicialismo, es director de Migraciones y menemista de la primera hora. Su campaña ha sido intensa e incluyó una denuncia por enriquecimiento ilícito contra Melchor Posse.

Donald Mc Cluskey, el aspirante de Acción por la República, tuvo su momento de oro en la década del setenta, cuando por las radios sonaban sus hits : "Las olas y el viento" y "Tiritando". Hoy es abogado y prepara su debut como político en los comicios de mañana.

Los tres quieren ser el primer intendente de San Isidro en el siglo XXI. Esperan su oportunidad para gobernar un distrito desigual: junto con villas, como La Cava, conviven barrios residenciales y caros. La campaña para estas elecciones ha sido inusualmente profusa.

"Nosotros propusimos una campaña limpia, pero tuve que soportar que no fuera igual la del candidato del PJ", se quejó Gustavo Posse.

Medido en sus palabras, el postulante de la Alianza sabe que lleva la delantera en la carrera electoral y es el menos interesado en avivar el debate. Por eso no responde a las denuncias que, desde la oposición, señalan a su padre como un dirigente con manejo despótico del municipio.

"Conservar." Esa es la palabra más usual en el vocabulario del candidato aliancista a la hora de explicar sus planes de gobierno. Posse (h.) dice que, si lo eligen intendente, los sanisidrenses podrán conservar "el progreso" logrado en los 16 años de gobierno de su padre. También asegura que uno de sus objetivos es "conservar" el estilo local, una forma que, asegura, está signada por la calidad de vida y por el "trato de pago chico".

Confusión

Al ser consultado sobre su contrincante en el justicialismo, Posse se hace el distraído. Asegura que no sabía que vivía en San Isidro y que, al principio, pensó que se trataba de Guillermo Francos, diputado de Acción por la República.

Franco, por su lado, afirma que hace 20 años que vive en Martínez. Admite que, pese a que lleva 30 años en la función pública, éste es su debut como candidato. "Me decidí a participar luego de ver un aviso del hijo en el que decía que quería mantener lo logrado. Imaginé que se venían 16 años más de lo mismo y no me gustó", dijo.

El director de Migraciones lanza frases contundentes y luego se queda callado, con la mirada fija en su interlocutor. Dice, por ejemplo: "Caminé por las brasas y jamás me quemé". Es su manera de explicar su pasado como político, que no ha estado exento de situaciones polémicas, como cuando, por ejemplo, reconoció sus vínculos con el fallecido empresario Alfredo Yabrán.

También afirma contar con todo el apoyo del gobierno nacional y nombra al dream team menemista que habita en San Isidro: Alberto Kohan, secretario general de la Presidencia; Andrés Cisneros, vicecanciller; Antonio Cafiero, senador, y Susana Decibe, ex ministra de Educación.

El otro postulante para la intendencia de San Isidro es Mc Cluskey, popularmente conocido como Donald. Dice que su eventual gobierno tendrá en cuenta "los valores humanos" y que su primera medida será decretar un código de ética para los funcionarios municipales. "Hay que comprometerse", afirma.

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