Dante Gullo: "¿El Gobierno favorece a los amigos? Chocolate por la noticia"

El legislador hace una autocrítica de su pasado en Montoneros y defiende enfáticamente el enriquecimiento de Lázaro Báez
Diego Sehinkman
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26 de mayo de 2013  

La siguiente sesión tiene lugar en la casa histórica que Juan Carlos Dante Gullo tiene en el Bajo Flores.

—Sobre la puerta de calle de esta casa hay dos placas que homenajean a una mujer, Ángela María Aieta de Gullo.

—Un ser encantador. A mí me meten preso en el 75 y ella comienza a moverse, como toda madre. Era muy dinámica, creo que fue una de las precursoras de lo que luego fue Abuelas y Madres de Plaza de Mayo. A ella la secuestran acá mismo, en el 76. Mi hermano Jorge vuelve en el 79 y es uno de los que pierde en la llamada "Contraofensiva".

—Y usted, por alguna razón, se salva…

—Yo me salvo, sí, qué se yo... Estuve como preso político en Sierra Chica. Yo era jefe de la Regional 1 de la JP y, como tal, tenía la responsabilidad sobre todos. Era una especie de secretario general.

—¿La JP era la organización de superficie de Montoneros?

—Sí. Muchos de nosotros éramos JP y, por responsabilidad, estábamos en la organización.

—De modo que usted estuvo en Montoneros…

—Sí, claro.

—El 8 de junio del 73, la revista Así le hace una entrevista en la que le preguntan "¿Qué lugar les da a los Montoneros dentro del movimiento peronista?" Y usted contesta: "Montoneros es la expresión más acabada de la lealtad a Perón y al pueblo, porque militar es valorable, pero aquel que arriesga su vida es invalorable. Y eso son los Montoneros".

—(Conmovido) Además creíamos profundamente en eso.

—¿Cómo era el diálogo entre Montoneros y Perón? ¿Él les pedía que se tranquilicen?

[Se ríe] ––Perón nos decía: "Piensen muchachos". El primer cimbronazo con Perón fue cuando se juntó en Gaspar Campos con las organizaciones armadas peronistas, en noviembre del 72, ahí surgió hacer un acto en William Morris, donde hubo muertos. Eso puso patas para arriba a Lanusse y provocó a Perón.

—Hasta que un día los echa de la Plaza.

—Eso sí, porque se hinchó las pelotas. Perón necesitaba que no se caiga en una política frentista y nosotros íbamos y cantábamos "está lleno de gorilas el gobierno popular". El tipo se cansó y nos retó, como un padre.

—¿A Montoneros le dieron demasiado poder demasiado pronto?

—Sí, yo creo que sí. Perón lo que le había ofrecido a la "Orga" era el Ministerio de Desarrollo Social. ¿Y por qué no lo aceptamos? (riéndose) Porque cuando fue la primera reunión con Perón, Montoneros le llevó un listado con tres candidatos para cada Ministerio. Ahí Perón dijo: "Estos pibes están locos". Así como te digo que nosotros fuimos lo que fuimos por Perón, te digo que nos fuimos a la banquina sin entender el rol que teníamos que cumplir.

—Y cuando usted recuerda aquellos años, ¿le parece que estuvieron bien, que se equivocaron…?

—Yo no cambio nada, no soy especulativo. ¿Me preguntás qué cambiaría? Salvaría vidas. Aunque tengo diferencias profundas con muchas cosas que se hicieron, nuestra lucha y nuestras convicciones no las cambiaría. Yo hoy me siento orgulloso de lo que fue esa etapa. Aunque nos hubiésemos portado bien, después del 76 igual nos limpiaban.

—Muchos dicen que usted estuvo en el armado de La Cámpora.

—No, La Cámpora la armaron los chicos.

—¿Le hace ruido que antes la militancia no era rentada y hoy muchos tienen sueldos gerenciales?

—No, en lo absoluto. Al contrario. Yo admiro más a esta juventud actual porque, a diferencia nuestra, pudieron generar la duplicidad de tener responsabilidades como funcionarios con ir a militar en las villas cuando terminan de trabajar.

(Foto de Máximo) ––Usted lo conoce, cuénteme un poco de él.

—Máximo es muy inteligente, está muy bien informado y está muy comprometido.

—¿Le ve uña de guitarrero político?

—Sí, yo creo que está para más. Además necesitamos a gente joven con su capacidad. Máximo conoce muy bien cómo funciona el Estado y como funciona un gobierno.

—Se dice que sin Néstor, Cristina hizo un giro y profundizó el modelo. Si Néstor volviese, ¿qué piensa que le diría a ella?

(Piensa) ––¿Sabés qué le diría? ¡Gracias! Si Néstor volviese hoy, diría: "Mejor no hago ruido ni toco nada", estaría muy orgulloso de Cristina.

—¿Cuánto valor le da a esta foto? (Lázaro Báez con Kirchner)

—Un gran valor. No sé por qué hay que ocultarla. No me parece el eje del país. En lugar de buscar a Báez habría que buscar de quiénes son los capitales concentrados.

—¿Por qué no las dos cosas?

—¿Cuál es el problema con Báez? Se enriqueció en los últimos años, ¡bienvenido sea! ¡Ojalá haya muchos Báez en vez de uno! Hombres y mujeres que hayan aprovechado este momento de la Argentina y generaron condiciones de producción de trabajo y además hicieron fortunas, me parece bien.

—Ganaba siempre él las licitaciones. Podrían promulgar la ley de "Democratización en las obras públicas".

—Una vez me dijeron que somos un gobierno que favorece a los amigos. ¡Chocolate por la noticia! ¿A quién querés que favorezca? ¿A los enemigos? Estamos acostumbrados a que la realidad económica se cocine en la embajada norteamericana, en la city porteña o en otras capitales.

—Pero los procesos licitatorios podrían estar más abiertos.

—Están abiertos.

—¿En Santa Cruz también?

—Néstor dejó participar a todo el mundo. Por la coyuntura que agarró Néstor, y… [piensa] tenés que echar mano a tus mejores colaboradores, a tu mejor gente. Del problema Báez lo que habría que discutir es si ganó la licitación de un puente que no se hizo o de un puente que se hizo y se cayó, ése debería ser el tema central.

—A los gobiernos progresistas se les suele pedir más conducta ética que a otros. A nadie le sorprendería que Berlusconi tenga una caja fuerte.

—¿Existen las bóvedas? A mí no me consta, sólo se vieron fotos de cuartos abajo de una escalera.

—Néstor hizo mucho por los derechos humanos, la Asignación por Hijo, el empleo, etc. ¿Estaría mal si además de eso, también le hubiera gustado el dinero?

—¿Y qué tiene de malo que le guste la guita? Yo trabajo las 24 horas del día. Milito y trabajo. Tuve que salir de la cárcel con una mano atrás y otra adelante y me puse a laburar, armé distintas empresas.

—De hecho tiene varias empresas de publicidad.

—Renuncié a las empresas, ahora están mis hijos. Me va más o menos bien.

—Tienen una pauta oficial interesante…

—Para mi gusto tendría que ser distinta.

—¿Cómo tendría que ser?

[Se ríe) ––Como la de Aerolíneas.

—No se queje. Entre mayo de 2009 y octubre de 2012, Pinta Baires SRL cobró $ 13.402.721 pesos de pauta oficial.

—Sí. Pero para mi gusto, a esta altura podría estar mejor. Todo esto lo armé por un tema político, aparte de que tenía que comer y no quería depender de la política. Prefiero ser Dante Gullo en la calle Cachimayo sin meterme en quilombos. Siempre tuve los mismos objetivos: (se ríe). No engordar, no quedarme pelado y no depender de nadie.

—Dejamos acá.

HISTORIA CLÍNICA

  • Dante Gullo, Juan Carlos
  • Edad: 65
  • Ocupación

    Vicepresidente 2º de la Legislatura. FPV. Sociólogo
  • Observaciones

    Gentil anfitrión y generoso en prestarse a dialogar de todos los temas
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