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Detuvieron a Mazzaro, el prófugo más buscado

Cómo su jefe, Mauro Martín, el N° 2 de la barra de Boca quedó preso acusado de homicidio; la Justicia también lo investiga por una asociación ilícita
Gustavo Carabajal
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8 de junio de 2013  

La misma semana en que el presidente de Boca, Daniel Angelici, declaró como testigo en la causa en la que se investiga la presunta existencia de una asociación ilícita entre dirigentes y barrabravas, y 24 horas después de las excarcelaciones de cinco integrantes de la barra de Boca y del jefe del departamento de socios del club, Maximiliano Mazzaro fue apresado en el cruce de la avenida 9 de Julio y Chile, a diez cuadras del Obelisco. El segundo líder de la barra xeneize, sobre el que pesaba un pedido de captura por su presunta responsabilidad en un homicidio ocurrido en agosto de 2011, estuvo más de cinco meses prófugo.

La Justicia sospecha que parte del dinero que ayudó a mantenerlo en la clandestinidad salió de una supuesta asociación ilícita entre algunos dirigentes de Boca y barras que, entre otras actividades ilegales, alquilaban carnets para que los hinchas que no eran socios del club ingresaran en la Bombonera.

Según fuentes judiciales y policiales, Mazzaro fue detenido minutos después de las 18 a bordo de una camioneta Renault Duster negra y estaba acompañado por su novia, que habría sido identificada como Mariana Reynoso, de 30 años, quien también quedó detenida. Una brigada de la División Homicidios de la Policía Federal interceptó el vehículo cuando se dirigía a Avellaneda. Mazzaro pasó la noche en Tribunales y hoy será indagado. Se supo que pidió no ir a Devoto, en donde está Mauro Martín, su ex jefe y amigo. Ellos figuran como las cabezas de la asociación ilícita.

Mazzaro se dejó crecer el pelo y había modificado su aspecto. Desde hace una semana que los detectives de homicidios seguían a la novia del barrabrava. Ayer la encontraron, cuando encendió su celular en la antena instalada en la terraza del Ministerio de Desarrollo Social. Así, en medio del tráfico, la mujer con celular se quedó en un mismo lugar el tiempo suficiente para que los policías llegaran y le cruzaran la camioneta en la que viajaba con Mazzaro.

La captura había sido ordenada por el juez de Instrucción Manuel de Campos, quien investiga el homicidio de Ernesto Cirino, asesinado en agosto de 2011 a raíz de una pelea doméstica con Gustavo Petrinelli, cuñado del mencionado Martín. A raíz de esta causa, el arquero Pablo Migliore estuvo 40 días preso porque el magistrado lo acusó de encubrimiento.

Según consta en la investigación encarada por el magistrado, en medio de la reyerta, Petrinelli habría llamado a Martín con celular con radiotransmisor para intimidar a su vecino. Minutos después, Martín llegó al lugar con Mazzaro y Daniel Wehbe. En ese momento, Cirino fue blanco de una golpiza que le produjo la muerte, luego de agonizar durante tres días en un hospital. Martín y Petrinelli fueron detenidos en los primeros días de enero. En cambio, Mazzaro y Wehbe huyeron cuando se enteraron de las detenciones de Martín y Petrinelli.

A partir de la revisión de las 24.000 horas de escuchas telefónicas de más de 20 celulares vinculados con Mazzaro, el juez De Campos encontró elementos que ponían al descubierto la existencia de una supuesta asociación ilícita entre dirigentes y barrabravas. Así se inició un expediente en el que se acumularon pruebas que derivaron en allanamientos en la sede del club y el secuestro de archivos con más de 500 horas de grabaciones de las cámaras de seguridad del club que demostrarían cómo funcionaba el sistema de alquiler de carnets.

Cayó Mazzaro, pero todavía queda un prófugo por el homicidio de Cirino: Daniel Wehbe. Y la causa puede dar más sorpresas.

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