Suscriptor digital

Aunque no lo parezca, la generación online también quiere privacidad

Pese a compartir gran parte de su vida en las redes sociales, los jóvenes son cada vez más cuidadosos a la hora de elegir con quién compartir información
Martha Irvine
(0)
14 de junio de 2013  

CHICAGO.- El debate sobre los programas de vigilancia del gobierno norteamericano ha dado por sobrentendido que a los jóvenes no les importa la privacidad. Pero resulta que la generación para la cual lo "social" se reduce en gran medida a las redes sociales es mucho más compleja a la hora de determinar qué información quiere compartir.

Por supuesto que están tan dispuestos como siempre a publicar sus propias fotos en Internet, así como su ubicación y su número de teléfono, según afirman quienes estudian sus hábitos tecnológicos. Pero a medida que se acercan a la adultez, se vuelven más celosos de sus secretos y proceden a podar los detalles de su vida online .

Sorprendentemente, y a pesar de su tendencia a "compartir", muchos jóvenes adultos son también grandes defensores de la privacidad, en algunos casos, más que sus mayores. Esa postura quedó demostrada recientemente por una encuesta realizada durante el fin de semana por el centro Pew.

La encuesta, relativa a las revelaciones sobre los extensivos programas de vigilancia del gobierno norteamericano, reveló que la opinión de los jóvenes adultos está mucho más dividida que la de sus mayores cuando se les pregunta si el gobierno debería pasar por encima de la privacidad de los ciudadanos para desbaratar el terrorismo.

El 51% de los jóvenes adultos (de 18 a 29 años) contestó que era "más importante que el gobierno federal investigue posibles amenazas terroristas, aunque deba vulnerar la privacidad de las personas".

Pero el 45% dijo que la privacidad era más importante, por más que eso limite las posibilidades de investigar potenciales amenazas terroristas.

En contraste, menos de un tercio de los adultos (de más de 30 años) les dijo a los encuestadores que era más importante preservar la privacidad personal, mientras que alrededor de dos tercios de ese grupo etario priorizó las investigaciones antiterroristas, sin importar la invasión a la privacidad.

Los jóvenes adultos coincidieron mucho más con sus mayores cuando se les preguntó sobre el monitoreo del gobierno de ciertos modos específicos de comunicación. Los encuestadores descubrieron que una leve mayoría de todos los adultos (incluidos los jóvenes adultos) considera "aceptable" que el gobierno obtenga secretamente los registros de llamadas telefónicas.

"El hallazgo relevante es que los jóvenes adultos no son indiferentes al tema de la privacidad, como muchos creían", dice Lee Rainie, directora del Proyecto Pew sobre Internet y Estilo de Vida Norteamericano, una filial del Centro de Investigaciones Pew.

Ese dato también coincide con un informe reciente divulgado por el grupo de Rainie sobre las redes sociales, la privacidad y los adolescentes de entre 12 y 17 años.

El informe reveló que el 91% de los adolescentes de esa franja etaria publicó sus fotos en sitios de las redes sociales, en comparación con el 79% registrado en 2006, última vez que se había hecho el relevamiento. Un poco más del 70% publicó dónde vive, en comparación con el 61% de 2006. Y el 20% publicó también su número de celular, contra un 2% de 2006.

Esta vez, los investigadores también preguntaron sobre el tema de la seguridad, y descubrieron que el 60% de los jóvenes tienen sus perfiles en las redes en modo "privado" y confiaban en poder seguir controlando ellos mismos esa opción. Una proporción similar de jóvenes aseguró haber borrado algunos de sus posts anteriores, haber bloqueado perfiles de sus cuentas en las redes sociales y haber ocultado sus mensajes que contenían bromas internas o referencias confusas que sólo sus amigos podrían entender.

Danah Boyd, una importante investigadora de Microsoft Research, y sus colegas, llaman a ese hábito "esteganografía", un término que usaban los antiguos griegos para referirse a los mensajes escondidos.

Pero cuando los jóvenes escriben en código no lo hacen pensando en los investigadores del gobierno, dice Boyd.

"Mientras que a los adultos suele inquietarlos que la información que comparten pueda ser usada por las agencias del gobierno, publicistas u hombres mayores malvados, los adolescentes están muchos más atentos a las personas que tienen un poder directo sobre ellos: padres, maestros, funcionarios de admisión de las universidades, reclutadores del ejército, etcétera", señala Boyd en un blog sobre los hallazgos del Proyecto Pew de Internet y Estilo de Vida Norteamericano.

"A la mayoría de los adolescentes no los preocupan los extraños", agrega Boyd. "Los preocupa tener problemas con la gente que conocen."

También se vuelven cada vez más cuidadosos a la hora de editar sus vidas online , y aplican las opciones de privacidad cuando ingresan al mundo universitario y laboral, según dice Mary Madden, otra investigadora del Proyecto Pew de Internet y Estilo de Vida Norteamericano.

"Tuvieron que aprender a manejarse en este mundo de monitoreo constante", dice Madden, coautora del informe de la organización sobre los jóvenes y la privacidad.

Eso incluye a los padres que controlan los celulares, las computadoras y las cuentas de sus hijos. "Así que los jóvenes anhelan un espacio donde jugar con libertad", dice Madden.

Eso explica en parte por qué los adolescentes se están pasando a sitios más creativos y visuales, como Instagram y Snapchat. Pero a medida que llegan a la adultez, su demanda de privacidad aumenta.

El "topo", bajo investigación penal

El director del FBI, Robert Mueller, dijo ayer que su agencia inició una "investigación criminal" contra Edward Snowden , el técnico que destapó el escándalo de espionaje masivo de los servicios de inteligencia estadounidenses en Internet.

"Estamos dando todos los pasos necesarios para que rinda cuentas la persona responsable de estas revelaciones", dijo Mueller, y afirmó que las revelaciones del "topo" causaron un "daño significativo" al país y a la "seguridad" estadounidense.

Por el momento, Estados Unidos no ha solicitado la extradición de Snowden, quien continúa en Hong Kong. Mañana, 19 grupos de derechos humanos con base en Hong Kong mostrarán su apoyo a Snowden en una manifestación. En el acto prevén pedir asimismo su protección, así como defender la libertad de expresión y oponerse a su extradición.

Traducción de Jaime Arrambide

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?