Suscriptor digital

Dos por cuatro, electrónico

El argentino Malevo presenta su nuevo disco en Manhattan
(0)
30 de octubre de 1999  

NUEVA YORK.- El tango aparece en esta ciudad por todos lados. La nueva película de Neve Campbell ("Three to tango"), el espectáculo "Tango argentino" que desembarca en pocas semanas en la isla y la presentación del nuevo disco de Sergio Bermejo, "Malevo Tango Evolution", el jueves próximo, en la famosa discoteca Limelight.

Bermejo tiene 25 años y un buen camino recorrido para llegar a éste, su quinto disco, en el que combina los beats de la electrónica con el tango. "Siempre hice música, desde chico, pero el tango lo descubrí hace poco. Me pasé dos años escuchando todo el día a Piazzolla y quise hacer algo con eso, pero con visión moderna." El disco tiene otra sorpresa: la participación del bandoneón de Walter Ríos y el violín del recientemente fallecido Antonio Agri. "Me encontré con ellos dos y Cacho Tirao en un bar de Buenos Aires y, con auriculares, les hice escuchar lo que había grabado y les encantó -cuenta Sergio-. Agri, que era un capo, me preguntó qué podía hacer por mí y le pedí que grabara. A Tirao también le gustó y, aunque no había guitarras, vino al estudio algunas veces."

Con la grabación a cuestas, recorrió algunos sellos discográficos en Buenos Aires, sin éxito. "En uno me dijeron que estaba muy bueno, pero que lo que la gente consume es cumbia." Esta ciudad, en cambio, lo trató mejor y su disco, grabado en Buenos Aires y mezclado aquí cerca, en Nueva Jersey, salió a la venta por el sello Manhattan Records. Sergio Bermejo, aunque extraña su ciudad y se las arregla para viajar cada vez que puede, entendió que al menos por un tiempo debía quedarse aquí. "Pero Manhattan es denso, no tiene buena energía."

Lo dice aunque sabe que lo están mimando, que no es fácil que un artista nuevo presente su disco con un evento como el que está preparando para la semana próxima. "El lugar es increíble, porque es una iglesia del siglo pasado, ahora desconsagrada y muy bien decorada. Está en la calle 23, entre 5a. y 6a. Va a ser una gran fiesta, porque invitamos a mucha gente, de Robert De Niro a Grace Jones. Y para que me acompañen, invité a los chicos de El Signo que, además, son mis amigos."

Después de Limelight, Sergio Bermejo o Malevo va a abrir el ciclo de arte moderno del Bronx. Luego, sin dejar de presentar su disco en otros lugares de esta ciudad, se pondrá a trabajar en un espectáculo sobre la historia del tango. "Y tengo un proyecto con el Gato Barbieri y queremos invitar a Woody Allen para que toque el clarinete", confiesa. Ideas sobran.

Dos hermanos y la búsqueda de su sonido

Son precursores del tecno en la Argentina y en apenas un mes cumplirán trece años de carrera. Probaron los diferentes gustos de la música dance en todas sus variantes y en su época de mayor popularidad llegaron a realizar siete shows en Cemento, uno de los reductos rockeros por excelencia. Y, además, son hijos de la pareja que alguna vez formaron Pinky y Raúl Lavié. Los hermanos Gastón y Leo Satragno están de regreso con su grupo El Signo y mientras su nuevo álbum, "MCMXCIX", comienza a difundirse, viajarán a Nueva York para llevar adelante una de sus propuestas de tango electrónico y acompañar musicalmente a Malevo.

"Fue un golpe duro para ella -sostiene Leo ante la obvia mención del ingreso de Pinky en la política y la reciente derrota de la intendencia de La Matanza-, porque hubo mucho manoseo y varias cosas raras. Se notó el descontento en la calle con lo que pasó." Pero más allá de lo anecdótico, Gastón asegura que si bien se siente orgulloso y agradecido hacia sus padres, existe un costado negativo. "Ser hijos de quienes somos hijos nos sirvió mucho a nivel cultural. En lo personal, pude conocer a Borges y a Piazzolla. Pero en cuanto a los negocios, no es que se nos hayan abierto las puertas con mayor facilidad. Creo que hasta fue peor, porque la gente nos exigió más por ser hijos de famosos."

La historia de El Signo comenzó en diciembre de 1986, cuando debutaron en una disco de San Isidro con el Bahiano, el ahora líder de Los Pericos, como cantante. Desde entonces editaron una veintena de producciones _contando compilados y colaboraciones con otros artistas_, cambiaron de integrantes y desarrollaron diversos conceptos musicales: tecno, rock, tango electrónico, ambient, dance.

"Tenemos una cantidad enorme de música que nunca pudimos editar _remarca Leo_, porque los productores de turno nos pedían cumbiazo electrónico. Tenemos, por ejemplo, una versión de "Libertango" en drum & bass, pero que respeta la partitura".

Según cuenta Leo, "estas canciones las hemos tocado en discotecas acá en Buenos Aires y la gente flashea. No lo puede creer. Que haya un bandoneonista en el medio de una disco les parece increíble".

En cuanto a la escena de la música electrónica que los rodea, los Satragno tienen una hipótesis poco común. "Para promover un estilo -remarca Leo-, primero hay que tratar de popularizarlo, más que hacer algo experimental sin cabida en los medios locales. Primero masivizarla para después convertirla en una alternativa real."

Gustavo: -Por una postura egocéntrica, no podés no difundir tu música. Si uno se pone en elitista y se horroriza ante la posibilidad de tocar en una rave de la radio Energy, tu música no se va a difundir nunca. Y eso no significa cambiar el estilo para hacer algo comercial.

Leo: -¿Cómo no vamos a ir a tocar al programa de Adriana Salgueiro o a "Indiscreciones"? Creo que hay que buscar la forma de transar con el sistema sin venderse.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?