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Vestidos de religiosos judíos saquearon dos cajas de seguridad

Otro se hizo pasar como vigilador privado y fueron al tesoro de una sucursal del Banco Ciudad; nadie advirtió el robo
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20 de junio de 2013  

Por lo menos tres delincuentes, uno vestido de guardia de seguridad y otros dos de religiosos judíos ortodoxos, robaron ayer dos cajas de seguridad de una sucursal del Banco Ciudad del barrio de Villa Urquiza.

Según informaron fuentes policiales y judiciales el hecho ocurrió alrededor de las 10, en la sede bancaria situada en el cruce de la avenida Triunvirato y Blanco Encalada.

Un jefe policial aseguró a la agencia de noticias Télam que los delincuentes "actuaron vestidos como integrantes de la comunidad judía ortodoxa, es decir, traje negro, sombrero de ala ancha, barba y rulos, y el otro se hizo pasar por un empleado de seguridad que iba a revisar el circuito cerrado de TV".

Los voceros indicaron que los ladrones llevaban consigo llaves y lograron abrir y robar el contenido de dos cofres e intentaron abrir otros dos, pero no lo lograron.

Aclararon que los delincuentes en ningún momento extrajeron armas, ni amenazaron a nadie y que huyeron sin que hasta el momento pudieran identificarlos ni localizarlos.

Jackeline, una comerciante que tiene un local vecino del banco, relató a la prensa que cerca de las 10, cuando abrió el negocio, estaban los jubilados haciendo la cola para ingresar a la entidad.

"A eso de las 10.20 empezó a llegar la policía, las ambulancias, y nos enteramos de lo que había pasado", dijo la mujer, que contó que una joven que trabaja en el sector de las cajas le detalló lo sucedido.

"Me contó que habían entrado a violentar dos cajas de seguridad; ellos tenían la llave, pero en realidad querían robar cuatro cajas y redujeron al personal de seguridad del subsuelo", aseguró la mujer.

Luego llevaron a la joven que aportó la llave que siempre tiene el banco para acceder a esa zona y cometieron el robo, mientras que -según la comerciante- en la planta baja y el primer piso nunca se enteraron del asalto hasta que recibieron un llamado de la casa central del Banco Ciudad por una consulta.

La mujer confirmó que los tres ladrones estaban disfrazados y que un cuarto se habría quedado dentro de un auto estacionado en las cercanías, en el cual la banda luego huyó tras el robo.

Mientras tanto, médicos del SAME debieron asistir a algunos jubilados que se descompusieron cuando se enteraron de la situación que se había vivido en la entidad, en la cual había mucha gente debido a la víspera del fin de semana largo.

El hecho es investigado por la Fiscalía del Distrito de Saavedra-Núñez, a cargo del fiscal José María Campagnoli, y colabora personal de la comisaría 39a. y de la División Robos y Hurtos de la Policía Federal.

En la sucursal bancaria, los investigadores realizaban peritajes en busca de pistas de los delincuentes, se tomaba declaración a los clientes y secuestraban grabaciones de las cámaras de seguridad.

En cuanto a los damnificados de las cajas de seguridad, la profesora de la UBA y abogada Nydia Zingman de Domínguez dijo a LA NACION: "La responsabilidad del banco abarca todo el daño causado a la víctima, que es a quien la despojaron del contenido de su cofre bancario. El banco deberá resarcir también el daño psíquico y moral que siempre sucede, ya que es impactante el shock, el sufrimiento y el daño emocional que ocasiona a la víctima este tipo de delitos, provenientes del hecho delictivo y de la falla en el servicio de seguridad que debe brindarle el banco, a quien el cliente paga por ello".

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