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Cómo es la difícil recuperación de Carlos Calvo

Una de sus últimas apariciones públicas, junto a su ex mujer
Una de sus últimas apariciones públicas, junto a su ex mujer Fuente: Archivo
El actor vive en un dos ambientes que alquila en Palermo con la compañía permanente de tres enfermeras en distintos turnos; su rehabilitación física mejoró muy poco y su habla no avanzó
Pía Shaw
Cora Debarbieri
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1 de julio de 2013  • 17:36

Hace más de catorce años la vida se encargó de darle un fuerte golpe a Carlos Andrés Calvo (60). El 23 de enero de 1999, por un accidente automovilístico en el camino del Buen Ayre, el actor sufrió un intersangrado cerebral. A mediados de marzo y como consecuencia de ese impacto, padeció una crisis hipertensiva de la que derivó la parálisis del lado izquierdo de su cuerpo a raíz de un hematoma cerebral. El cuadro implicaba una importante disminución en la movilidad del brazo y la pierna, lo que necesitaba urgentemente un tiempo de rehabilitación intensivo que llevó adelante satisfactoriamente en Cuba durante cuatro meses.

Luego, Carlín llegó a una buena mejoría y en enero de 2001 regresó a las tablas junto a Soledad Silveyra con El prisionero de la segunda avenida. Luego formó parte de El hacker, Casi un ángel, Costumbres argentinas y Money, Money, entre otros trabajos. En octubre de 2011 llegó el estreno de Taxi en Mar del Plata y minutos antes de salir a escena sufrió un nuevo ACV que le afectó la parte cognitiva. A partir de ese momento las internaciones, las consultas médicas y la rehabilitación fue la mayor preocupación de uno de los protagonistas de la recordada tira Amigos son los amigos. Entonces ese hombre activo, trabajador, histriónico, talentoso, emprendedor y pleno quedó guardado en el corazón de su público más fiel y admiradores.

Hoy por hoy, la vida de uno de los ex playboys más exitosos y codiciado de la farándula argentina quedó limitada a un departamento de dos ambientes que alquila en la zona de Palermo con la compañía permanente de tres enfermeras en distintos turnos. Algunas salidas, continuas sesiones de rehabilitación, pocos encuentros con los padres de los compañeros de colegio de su hijo Facundo (donde juegan a las cartas o ven partidos de fútbol) y el incondicional cariño de amigos y de su familia.

Los días del actor no difieren demasiado. De lunes a viernes tiene sesiones de kinesiología y de fonoaudiología para mejorar sus movimientos y habla. Algunas veces y de acuerdo a su estado de ánimo, se dirige a la casa de su ex mujer, Carina Galucci, siempre en compañía de un profesional para pasar tiempo junto a sus hijos, o asiste al campo de deportes del colegio de Facundo para verlo jugar al fútbol. A pesar de que en oportunidades Carlín se introduce en su mundo y pierde contacto con la realidad sus dos amores, Facundo y Abril, logran que se conecte nuevamente. "Es algo mágico lo que ocurre cuando se encuentra con ellos, es otro Carlín", aseguran a Personajes.tv allegados que pertenecen a su entorno más íntimo.

Sin dudas, su vida no está expuesta en los medios como antes pero su ex pareja Carina, su hermano Andrés y su amigo del alma Javier Faroni tampoco ocultan nada. ¿Cómo es la economía del ex galán? Desde 2011 el actor no trabaja. La mamá de sus hijos es ama de casa y se ocupa exclusivamente del cuidado de su ex marido porque según aseguran, Carlín demanda mucho tiempo y atención. Algunas inversiones, la colaboración de su familia y la generosa ayuda de su amigo Javier Faroni hacen que el actor pueda llevar una buena calidad de vida. No hay que olvidar que si bien la obra social de Calvo cubre gran parte de su tratamiento, también necesita ser abonada puntualmente todos los meses.

¿Cómo está la salud del actor? La realidad es que no avanzó mucho más de la última vez que apareció públicamente. Su rehabilitación física mejoró muy poco y su habla no avanzó. Lo que sí es una dificultad para Carlín es la pérdida de parte de su visión, eso es algo que lo tiene bastante apenado. ¿Cómo es la relación con la prensa? Desde hace unos años Carina y Faroni decidieron no exponerlo y rechazaron todo tipo de entrevistas pagas por parte de algunos medios y programas de televisión. En general, las salidas a lugares públicos o donde pueden asistir periodistas o reporteros gráficos lo tensionan bastante. Algunas acciones de ciertos periodistas hicieron que Carlín viviera momentos desagradables, el que más marcó al actor fue un informe que vio su hijo Facundo de un programa de Chiche Gelblung donde se lo relacionaba con adicciones y drogas. Esto trajo un malestar muy grande en el ex galán y su familia. Hoy por hoy, el actor continúa peleando por su vida, trata de adaptarse a esta nueva etapa que supo plantarle el destino. Carlos Andrés Calvo, un hombre que no se da por vencido. Un hombre con hambre de lucha. Un hombre con ganas de seguir disfrutando de los pequeños placeres de la vida.

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