Prevén pérdidas millonarias para productores del Litoral

La crecida del Paraná, por la que ya hay 1700 evacuados en Chaco y Corrientes, obliga a trasladar miles de cabezas de ganado

30 de junio de 2013  

SANTA FE.- El implacable avance de las aguas del río Paraná, que provocó una emergencia sin precedente en los últimos quince años en Iguazú, y que amenaza con amainar el éxito turístico que se vaticinaba para Cataratas dentro de dos semanas, con el comienzo de las vacaciones de invierno, provocó ayer un incremento repentino de personas que debieron evacuar sus viviendas en zonas bajas de las provincias del Litoral.

Hasta ayer a la tarde se contabilizaron 1278 evacuados en Chaco y 400 en Corrientes. En esta provincia se espera que hoy comiencen las evacuaciones en Reconquista (extremo norte), mientras desde esa zona, y hasta esta capital, comenzó la evacuación de 10.000 cabezas de ganado que se alimentan en zonas de islas. La imprevista crecida generará gastos millonarios para los productores, ya que hay muy pocos campos disponibles para pastoreo, por lo que la hacienda deberá ser reubicada en zonas muy distantes de ese lugar.

El problema será mayor aguas abajo de esta capital. Hugo Cometto, productor ganadero que tiene animales en las islas, estimó que "entre Reconquista y Rosario debe haber 700.000 cabezas de ganado en las islas". Si se confirman los pronósticos del Instituto Nacional del Agua (INA), hasta el 25 de julio el río podría mantener niveles superiores a los 5,70 metros en esa franja.

Entre tanto, el gerente de operaciones del Parque Nacional Iguazú, ingeniero Marcelo Zuliani, afirmó que "las pasarelas del Parque Nacional Iguazú no están rotas" sino que se desplazaron de su posición original para permitir que el flujo de agua pase libremente y no comprometa las estructuras de hormigón. "Cuando las aguas están bajas, las barandas de las pasarelas están levantadas y permiten la circulación de la gente hasta la Garganta del Diablo. Pero cuando sube, se rebaten para permitir que el flujo de agua pase libremente, reduciendo la resistencia y permitiendo -de ese modo- que algún tronco en flotación pase por encima", insistió.

En Corrientes, los mayores inconvenientes se verificaron ayer en Itatí, Ituzaingó y Apipé Grande, donde el agua se apoderó de casas, caminos, chacras y ganado. En Chaco, la mayoría de los evacuados provienen de las ciudades de Barranqueras y Puerto Vilela.

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