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Scioli y el Papa hablaron de la importancia de dialogar y evitar enfrentamientos

Se reunieron durante 50 minutos en el Vaticano; según el gobernador, Francisco no tiene previsto ningún viaje al país
Elisabetta Piqué
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5 de julio de 2013  

ROMA.- No se habló de política argentina, se tocaron grandes temas universales, duró 50 minutos -mucho tiempo- y el Papa confesó que no sabe cuándo viajará a la Argentina. Así fue, por lo menos de acuerdo con lo que se dejó trascender, el encuentro que mantuvo ayer el gobernador Daniel Scioli con Francisco, que lo recibió en audiencia privada junto con su mujer, Karina Rabolini. El encuentro -y la foto de rigor- tuvo lugar en un saloncito de la residencia de Santa Marta, el hotel interno del Vaticano donde vive el Papa, en un clima informal y cálido.

"Cuando le pregunté si va a viajar a la Argentina en 2015, como dijo el arzobispo de Santiago de Chile, monseñor Ricardo Ezatti, el Papa me dijo que no sabía, que no lo tiene previsto. «No sé, me encantaría, ojalá», dijo el Papa, que tiene que ir a África y Asia el año que viene y viaja ahora a Brasil... Evidentemente tiene muchas demandas, es el Papa de todos y él va a ir evaluando de acuerdo a las situaciones mundiales", aseguró Scioli en conferencia de prensa en la residencia del embajador argentino ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero.

En el encuentro, en el que el gobernador bonaerense le regaló al Papa unos alfajores de la provincia de Buenos Aires y artesanías, no se habló de coyuntura política local, de las elecciones de octubre próximo o de la relación del gobernador con la presidenta Cristina Kirchner. Hubo, sí, referencias a la importancia del diálogo y evitar confrontaciones, pero sin una alusión directa al clima de campaña en el país.

"El Papa conoce muy bien la situación política", aseguró Scioli, que le habló a Francisco de su agenda como gobernador de una provincia que representa el 40 por ciento de la Argentina. "Hablamos de temas universales, él ahora es el Papa de todo el mundo y su gran preocupación es la lucha contra el capitalismo salvaje y sus consecuencias, las injusticias sociales, y lograr que el mundo tenga conciencia de todo esto", dijo el gobernador.

"Francisco está muy compenetrado con el viaje que va a hacer el lunes que viene a la isla de Lampedusa (al sur de Sicilia y símbolo del drama de los inmigrantes clandestinos), para estar al lado de quienes más sufren, los excluidos, los necesitados, cuando dará un mensaje muy fuerte al mundo", agregó.

"Fue un encuentro de profunda emoción y carga espiritual, es un orgullo tener un papa argentino, que ha hecho definiciones universales, como que el poder es servicio, o la unidad es superior al conflicto, que tienen que ser una guía de trabajo para los que tenemos altas responsabilidades", aseguró Scioli, que recordó el último encuentro que había tenido con el entonces arzobispo de Buenos Aires en Luján, luego de la tradicional peregrinación de jóvenes, en noviembre pasado.

"Salí del encuentro con el Papa con gran fuerza anímica y espiritual, porque es un ejemplo de voluntad y hablamos del valor de la voluntad y de la cultura del esfuerzo, que es central, y de potenciar aún más el principio de que el poder es servicio, las necesidades de la gente, y allí es donde hay que poner las prioridades y avanzar, estar atento a un Estado social activo, atentos a que todos podamos avanzar y, esto lo digo yo, se viene trabajando mucho en este sentido en la Argentina y en la región", dijo el gobernador.

"Lo vi grandioso, sereno, con una voluntad y una vocación de servicio impresionante, por querer influenciar con su mensaje en este contexto mundial", comentó también.

El gobernador contó además que la charla se fue dando espontáneamente y que Francisco se mostró sencillo, cálido e informal, como solía ser como arzobispo de Buenos Aires. Como siempre ajeno al rígido protocolo vaticano, cuando apareció, bajando de una escalera, saludó uno por uno al personal del hotel y a los colaboradores de Scioli, con quienes charló y fue muy afectuoso. A todos entregó un rosario bendecido, e incluso mandó a buscar más cuando notó que uno de los presentes no había recibido el suyo.

"Hablamos de su viaje a Brasil y de la pasión que él genera en el mundo, porque él, con su actitud sobria, austera, interpreta esta demanda de valores que hay... Le conté que el otro día, cuando me tomé un café con amigos en un bar de la Via de la Conciliazione, un mozo me dijo: «¡Este papa es el Messi de la religión! Yo trabajo aquí hace 20 años y nunca vi algo así» y Francisco se rió", relató.

"Francisco ama a la Argentina, su corazón está allá", afirmó también Scioli, de quien, relató el gobernador, el Papa se despidió con su clásico pedido: "Recen por mí".

Hoy, familiares de la AMIA

El papa Francisco recibirá hoy en el Vaticano a un grupo de familiares de víctimas del atentado a la AMIA, pocos días antes de cumplirse 19 años de la tragedia ocurrida el 18 de julio de 1994 y que dejó 85 muertos y más de 300 heridos.

El grupo –integrado, entre otros, por Olga Degtiar, Graciela Furman, Daniel Komarovsky y Rosa Barrerio, que perdió a su hijo de 5 años en el atentado– será recibido por el Papa en la residencia Santa Marta de la Santa Sede.

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