Cien años de una leyenda del jazz

Esta noche, un tributo lleno de figuras en el Teatro 25 de Mayo
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6 de agosto de 2013  

"Toda mi familia es sanjuanina, pero yo nací en Charcas y Agüero. Mi padre era dentista y después se dedicó a las riñas de gallos. Mi madre murió cuando yo tenía 6 meses. Vi la luz el 3 de agosto de 1913 y a los siete años agarré el piano y no lo largué. Será el destino de uno, como dijo Federico Peralta Ramos: «Serás lo que te toque ser y déjate de joder»", se autodefinía el Mono Villegas, máximo referente del jazz argentino. El sábado último se cumplieron cien años del nacimiento del increíble pianista, y para celebrarlo, el ciclo Jazzología, que conduce Carlos Inzillo, preparó para esta noche, a las 20.30, un homenaje en el Teatro 25 de Mayo (Av. Triunvirato 4444), con entrada libre y gratuita.

El tributo será una reunión cumbre de todos los herederos y amigos musicales que dejó el Mono Villegas en su brillante paso por la música argentina. Para el concierto, cada uno preparó un repertorio especial, que recuerde esa movediza personalidad artística, que lo llevó a circular por varios géneros, del jazz al folklore. Tocarán el nuevo dúo de pianos de Jorge Navarro y Manuel Fraga; la cantante Egle Martin; Jorge López Ruiz y Néstor Astarita -que formaron parte de sus conjuntos-; su compadre musical Manolo Juárez; el grupo Elegante Sport; Oscar Alem; Lilian Saba; Guillermo Zarba; Miguel Ángel Zabaleta (ex Suéter, sobrino del pianista); Ricardo Pellican; Daniela Salinas, y otros artistas vinculados a la vida y obra de Enrique Villegas.

Artista inconformista y provocador en sus declaraciones, estrenó en la Argentina el Concierto en Sol, de Ravel, en 1932 y tocó Rhapsody in Blue, de Gershwin, junto a la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires en el Teatro Colón, en 1971. Su bitácora de viaje fue el jazz, en el que reflejó su natural genio para la improvisación. Pero también incursionó en el tango y la música criolla, grabando discos y colaborando con el dúo Martínez-Ledesma. En 1943, formó el legendario Sexteto Santa Anita, y en 1944 compartió grupo con el saxofonista Bebe Eguía. La década del cincuenta fue su punto alto: fue entonces cuando viajó a Nueva York para grabar con dos figuras del género: el contrabajista Milton Hinton y el baterista Cozy Cole: Introducing Villegas (1955) y Very, Very Villegas (1957), editados por Columbia.

Poco antes de morir, el 10 de julio de 1986, se despidió con un recital en la Sala A-B del San Martín, donde tocó premonitoriamente el tango "Adiós muchachos". Cuando le decían que era un genio, el Mono respondía: "Mi duda ha sido siempre si la gente entiende mi música. Cuando toco, ¿sienten algo realmente, o estoy de ídolo, soy el Mono? No sé si porque me quieren tanto aplauden. ¿Pero entienden algo? Creen que comer caviar con champagne da estatus aunque no les guste".

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