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La atenta mirada de los chicos

Con una serie de recitales presenta Él empezó primero, su nuevo CD
Juan Garff
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17 de agosto de 2013  

Las calles de la ciudad muestran afiches de un pez someramente dibujado que asoma su boca. Jugando con el apellido, es el anuncio de los recitales de Luis Pescetti a partir de este fin de semana en ND Ateneo. Él empezó primero es el título del CD que presenta sobre el escenario al frente de una banda que define como de 220. Contrariando las impostaciones edulcoradas para chicos, son cinco varones en escena. "Los de la banda son muy al palo. Y no usamos colores para adornar. No, es música. No hay vestuario que dé una lectura infantil." Lo que obviamente no quiere decir que los chicos no se sientan interpelados. Los chicos y los grandes. "Es muy extensa la zona de la infancia que tenemos todos, cada uno", dice Pescetti.

"Trato de devolver una imagen de la vida cotidiana en familia un poco resignificada, no exactamente un espejo, sino como es la ficción: un espejo que te cuenta un poco, te ayuda a ver mejor." Compara la mirada de los chicos sobre el mundo que los rodea con la del inmigrante, siempre atento a insertarse en un mundo desconocido sin cometer errores. A la vez, señala, tienen una visión un poco más descomprometida de las ataduras establecidas en la vida adulta.

"Los chicos como los inmigrantes tienen que ser muy eficaces, ningún chico quiere quedar en ridículo, quedar fuera de una movida, no saber..." Dar una devolución de esto genera alivio... y desencadena la risa. "Mal de muchos no es consuelo de tontos, es el alivio de integrar tu experiencia a una experiencia común."

Migrante también él, residente por muchos años en México, a donde sigue viajando dos veces al año para presentarse en recitales, Pescetti se define a través de su anotación en las tarjetas migratorias: "Músico y escritor". Prolífico en ambas facetas sus más de treinta libros, encabezados por Natacha y Frin suman más de un millón de ejemplares, suele nutrirse de las anécdotas que le transmiten niños, padres y docentes. Pero no de la historia en sí, sino de algún aspecto que le llame la atención. "Generalmente son dos versos iniciales, que me vienen con la melodía ya puesta." Y recita un ejemplo: "Dijiste que tu amor sería eterno,/ no es cierto, ni tres días te duró,/ qué rápido que hacés pasar el tiempo,/ ni el mismo Albert Einstein lo logró." Define el humor el estallido en la conciencia, la comprensión súbita que desata la carcajada.

Las circunstancias de la vida infantil han cambiado velozmente en las últimas décadas, reconoce, pero apuesta en sus canciones a que las emociones básicas siguen funcionando, desde el miedo al ridículo hasta la alegría absolutamente desbordada. Inmerso en la contemporaneidad, apela a la vez a una presencia multimedial. Registra un promedio de 1400 visitas diarias en Facebook, que llegan a 11.000 cuando cuelga un material nuevo, las reproducciones de sus videos en YouTube ascienden a cerca de nueve millones. Pero evita el intercambio directo por las pantallas. "Por dos razones: creo que un niño no debe comunicarse con un adulto sin estar intermediado por un adulto de su entorno; y porque la comunicación por pantalla es adictiva, para las dos partes. La adrenalina que te ofrece ese pingpong es mucho más alta que la de escribir un poema o un cuento, lo que no quiere decir más profunda. Y eso juega en contra. Yo trato de mantener tranquilo el espacio y el gusto de la escritura. Leo las experiencias que me cuentan, pero no contesto."

Su perspectiva de autor multimedial incluye larga experiencia en radio y televisión en México. Y su personaje Natacha está en camino de pasar a la pantalla de cine, de la mano de una productora local. También aquí incursionó durante cinco años en las emisiones de Radio Nacional. Pero se mantuvo alejado de la televisión. "Una programación sostenida en televisión consume mucha energía y tiempo. Es mucho más difícil hacer televisión de autor que ser un autor. Y me da la impresión por otra parte de que a las productoras televisivas les gusta más ser autoras de sus contenidos que visibilizar y convocar autores."

Por: Juan Garff

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