Una tarde CASI perfecta para una paliza histórica

Le ganó a SIC 51-7 en Boulogne en la mayor goleada del clásico; sigue invicto y se afirma como gran candidato; la expulsión de Artese marcó el partido
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26 de agosto de 2013  

Dicen que todos los clásicos son especiales. Afirmación que puede tener algo de cierto..., pero habrá que revisar el concepto que surge de ciertas frases hechas. Decir "todos" y ubicar a este duelo entre los demás no tendrá sentido. Éste lleva un sello único y distintivo. Algunos pocos recordarán que fue una tarde soleada y fría. Con el paso del tiempo, tal vez no muchos retengan que fue en una fecha atípica, un domingo. Pero nadie podrá olvidar jamás la paliza histórica. Ya está grabada a fuego en el alma de unos y de otros.

Del clásico más importante del rugby argentino se podrán contar cientos de historias. Para ser más precisos, otras 118. Pero este 51-7 con que el Atlético de San Isidro aplastó a su eterno rival, el SIC, en Boulogne, no podrá compararse con nada. Porque allí se aloja desde ayer la mayor diferencia de la historia en el clásico: ¡44 puntos! No hay dudas, un partido que ya tiene un sitio de honor de las grandes gestas académicas.

Ante una multitud, el equipo visitante maniató a su rival. Lo vulneró en todas las facetas del juego y sacó máximo rédito en cada situación. Fue sólido en defensa, ordenado y disciplinado. Esperó agazapado y golpeó en los momentos justos. Y no quiso perdonar. No se le ocurrió pensar en perdonar. Se floreó con un juego dinámico y vistoso, acertó en cada pase y en cada tackle.

CASI hizo un partido perfecto y se tomó desquite de aquella tarde en Boulogne, el 28 de agosto de 2004, cuando el SIC lo apabulló con un 55-18, esa que desde ahora será la segunda máxima diferencia entre ambos.

Además, Atlético estiró su invicto a 24 partidos, observa con claridad el rumbo a la clasificación y, a la vez, hizo que ese mismo horizonte se vea difuso para su eterno rival.

Los seis tries que el CASI apoyó en el in goal zanjero, todos notables, probablemente hayan sido tan dolorosos como los diez scrums robados por el equipo visitante. Y aquí es inevitable la aclaración. Dominar al SIC en ésa formación es el puñal más certero que un equipo le puede introducir. Pero es elemental aclarar que todo se hizo evidente a partir de la doble amarilla y consecuente expulsión de Santiago Artese a los 18m del primer tiempo. Una situación decisiva, es cierto. Tanto como que sería injusto opacar por esa situación todos los valores del ganador.

El CASI tiene en Ignacio Almela a un conductor infalible. Está bien cerca de superar el récord de 318 puntos en una temporada de José Cilley. Pero además tiene el mejor pack de la actualidad: ayer fustigó con sus forwards, avasalló en el scrum, y tuvo rueda de auxilio en una tercera línea de lujo, donde Corbacho, Muslera y Zinani tacklearon sin descanso.

Lastimó con el maul y cuando abrió la pelota. En el primer tiempo Fasano vulneró la resistencia del aturdido local dos veces en la misma bandera. El 22-0 parcial no fue motivo para regular. CASI salió a demoler en la segunda parte. SIC sintió esa búsqueda impiadosa en el cuerpo. Se fue desmoronando poco a poco. Y las consecuencias quedaron a la vista.

A SIC le quedó sólo el try de Serra, pura vergüenza cuando intentaba paliar la debacle. Fue un espejismo, el Atlético fue por el bonus y lo logró con las corridas de Casaurang y Almela, más una definición del eterno gladiador, Juan Campero. Cada try del CASI fue saboreado al máximo por los 2500 seguidores que fueron hasta Boulogne. En un partido de antología, si algo le faltaba, el CASI sacó la última credencial para encarar la recta final del Top 14 como gran candidato; aplastó al SIC, le dejó un dolor profundo en el alma. Se llenó de confianza y cree en sí mismo. Tiene figuras y un recambió de lujo. Y a su gente ahí, bien cerca, delirando en la invasión del final, con una fiesta para siempre.

Dixit

  • Francisco Corbacho (CASI)

    "La tarjeta roja a Artese cambió todo. Nosotros, con un jugador más, supimos tomar la oportunidad. En el entretiempo sabíamos que ellos iban a venir y aguantamos bien, aprovechamos cada pelota y terminamos festejando".
  • Santiago Méndez (SIC)

    "Es verdad que el partido se quebró cuando nos quedamos con uno menos, pero eso no quita que tengamos que asumir nuestros errores. El CASI fue muy superior, nos ganó una batalla clave, la del scrum, y no encontramos la salida. A veces este tipo de derrotas sirve. Tenemos que tomar esto como una oportunidad, hay que hacer autocrítica y aprender de los errores".
  • Juan I. Campero (CASI)

    "Todo el partido me acordé de aquel día [18-55 en 2004]. En el entretiempo hablé con los chicos y les dije que teníamos la posibilidad de sacar un resultado como el que finalmente se dio, que no podíamos relajarnos. Creo que prevalecimos en el scrum, que es el fuerte del SIC. ¿La palomita en mi try? Fue muy vintage [risa]. Nunca voy a olvidarme de este partido".
  • 44

    Tantos de diferencia hicieron del de ayer el superclásico de mayor brecha en la historia, sobre 119 encuentros. El anterior era el 55-18 favorable a SIC del 28 de agosto de 2004, cuando la disparidad fue de 37.
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