Trágico incendio en un supermercado

Hubo una mujer muerta y 60 heridos, aunque podría haber más víctimas entre los escombros; investigan las causas.
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24 de noviembre de 1999  

COMODORO RIVADAVIA.- Al cierre de esta edición, entre los escombros del supermercado Casa Tía de esta ciudad se estimaba que podía haber más víctimas del estallido e incendio que causó ayer al menos un muerto y más de 60 heridos.

Eran casi las 13 y una inesperada llamarada provocada por la combustión de materiales en el techo del supermercado originó un incendio que destruyó el edificio y provocó escenas de pánico entre los 94 empleados y a dos centenares de clientes que se encontraban en el céntrico comercio de esta ciudad chubutense.

Durante la primera media hora sólo hubo escenas de desconcierto y dolor. Un gentío curioso se agolpó en las puertas, mientras el techo se caía en diferentes sectores de la nave principal del salón de ventas. Las llamas alcanzaron a las góndolas de los fuegos artificiales y elementos pirotécnicos, mezclando gritos con luces de colores y estallidos de petardos.

Llegaron los bomberos y había gente que corría envuelta en llamas. En medio de ese caos, una mujer embarazada, gravemente quemada, que experimentaba los dolores de parto.

Las tareas de extinción y de remoción de escombros se extendieron hasta las 20. El juez federal de Comodoro Rivadavia, Ricardo Napolitani, explicó que era posible que hubiera más muertos entre las ruinas.

Milagro

Los heridos fueron rápidamente trasladados al Hospital Regional. Allí ingresó Cecilia Baigorria, una joven grávida que estaba en el local en el momento del estallido y a la que fue necesario practicar una cesárea de urgencia.

La beba nació con 3,900 kilos y sin complicaciones. Su padre, Pablo Tora, aseguró que habían pensado llamarla Paula Samanta. Ahora será simplemente Milagros.

La madre permanecía ayer en terapia intensiva con quemaduras en el 35 por ciento del cuerpo. Su estado, según aseguraron los médicos, era grave.

Otra historia fue la de Adrián Di Feo, un bombero que empujaba su carrito en el supermercado en su día de descanso, y que tras escapar del infierno ayudó a socorrer a los primeros heridos. A media tarde se descompuso y tuvo que ser atendido en el hospital.

Entre los equipos de ayuda hubo hasta un grupo de periodistas que socorrió a varias de las víctimas que salían heridas del supermercado envuelto en llamas y humo.

Hasta anoche, las causas del hecho todavía se desconocían, aunque ya se tejían algunas hipótesis.

Una de ellas indicó que un grupo de operarios realizaba tareas de mantenimiento con ayuda de un soldador en el entretecho del local, cuando una repentina entrada de oxígeno combinada con una chispa originó el incendio y la rápida propagación de las llamas.

Bomberos y peritos coincidieron en asegurar que no hubo un único foco ígneo, y que éstos se expandieron en forma gradual. La concurrencia de esas fuentes terminó por generar una gran bola de fuego dentro del local.

"Por el momento sólo tenemos los testimonios de las personas que estaban dentro del local. Todos coinciden en que vieron una llamarada en el interior del salón central, a la altura del cielo raso. Pero todavía no podemos determinar cómo sucedió ni cuáles fueron las causas", aseguró Guillermo Jones, presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Comodoro Rivadavia.

El local de Casa Tía está en pleno centro de la ciudad. La conocida cadena de hipermercados se instaló aquí en 1988. Su sede está en la calle Pellegrini, entre Rivadavia y San Martín, y es uno de los comercios más concurridos.

Trabajaron en la extinción del incendio dotaciones de los Bomberos Voluntarios de Comodoro Rivadavia apoyados por equipos de Rada Tilly, de Defensa Civil, de la Fuerza Aérea y de la IX Brigada de Infantería del Ejército.

Pasadas las 13.20, los socorristas evacuaron a todos los vecinos de la manzana y lucharon por evitar el avance de las llamas hacia los edificios y locales situados en el sector. El fuego sólo fue controlado a las 16.30.

"Según los testimonios, el fuego empezó en la mitad del local y luego se expandió con rapidez. Prácticamente no dio tiempo a nada", comentó el bombero Jones.

A las 19.30, el director del Hospital Regional, Eloy García, confirmó que en sus registros sólo tenía una víctima mortal. Se trataba de una mujer cuya identidad no había sido establecida por la policía.

La Justicia investigará ahora si hubo alguna responsabilidad por parte de la empresa o de la firma que instaló las medidas contra incendios.

Las autoridades dijeron que no comprobaron aún si funcionaron correctamente todas las salidas de emergencia del local.

Sin alarmas

COMODORO RIVADAVIA.- Juan Carlos Vignolo, el arquitecto que trabajó en la remodelación de la sucursal de Casa Tía de esta ciudad, admitió que en el salón de ventas no había detectores de incendios, porque "la municipalidad no los exige para habilitar este tipo de locales".

Vignolo dijo a la prensa que, aunque el local contaba con una reserva de 30.000 litros de agua para atender una emergencia de esta magnitud, no se utilizaron las mangueras contra incendio, pues "por la rapidez con la que se extendió el fuego no fue posible ni siquiera pensar en usarlas".

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