Recopilan la obra de artistas radicados en París

(0)
28 de noviembre de 1999  

PARIS.- Gran parte de la comunidad artística de nuestro país que reside en París coincidió en la Casa Argentina de la Cité Universitaire, por la que pasaron tantos compatriotas desde su creación, hace 70 años (Julio Cortázar, entre los más célebres).

El motivo fue la presentación de "Inventario de sueños 1950-2000", un libro de entrevistas recopiladas por el joven periodista neuquino Oscar Sahran y cuyos protagonistas son los artistas plásticos, escritores, cineastas, músicos y gente de teatro que alguna vez llegaron a esta ciudad y quedaron definitivamente anclados en su paisaje cultural.

El libro fue prologado y supervisado por la arquitecta Diana Saiegh, directora de la Fundación Argentina, de la que depende la casa para estudiantes universitarios. También cuenta con sendos prólogos del embajador argentino en Francia, Juan Archibaldo Lanús, y del ministro de Educación, Manuel García Sola.

Medio centenar de entrevistas, a las que se suman los testimonios de otras 30 personalidades del arte, trazan un verdadero fresco de las ambiciones, sensaciones, dudas y certezas de los protagonistas de esta aventura cultural que alcanza a las más diversas generaciones. Y a pesar de la premisa básica -el haber residido al menos una década en París-, no son pocos los jóvenes que transitan sus páginas.

La lista incluye al chamamecero Raúl Barboza, el bandoneonista Juan José Mosalini, los cantantes Tata Cedrón y Haydeé Alba, el pianista Miguel Angel Estrella y el bailarín Orlando "Coco" Díaz. Entre los artistas plásticos: Antonio Seguí, Jorge Otermín Aguirre, Julio Le Parc, Mario Gurfein y muchos otros. También asoman Juan José Saer, Héctor Bianciotti y los poetas Arnaldo Calveyra y Saúl Yurkievich. La lista se amplía con Horacio Ferrer, Bruno Gelber y Susana Rinaldi, asiduos "visitantes ilustres" Además de su eventual condición de catálogo imprescindible, el libro permite rastrear no sólo la respuesta al consabido "¿por qué se fueron?", sino también al menos habitual "¿por qué se quedan?" Cada generación y cada individuo tienen su propia versión de los hechos.

El legendario fotógrafo Pepe Fernández, autor de célebres fotos de Borges en París, recuerda que a mediados de los 50 andaban todo el tiempo juntos María Elena Walsh, Leda Valladares, Lalo Schifrin, Julio Cortázar y él. "En esa época no venía nadie, salvo algunos locos como nosotros o la gente muy rica."

Esos ecos de bohemia pueden resaltarse en algunos otros entrevistados, pero entrando en los 60 y los 70 la oscuridad política y sus amenazas, o la sensación de asfixia creativa que es una de sus consecuencias directas, fueron determinantes para el éxodo de una profusa camada de artistas argentinos que hicieron escala final en París.

Para los que abandonaron la Argentina en una fecha más reciente las razones son variadas.

Con su clásica lucidez, Juan José Saer, una de las máximas figuras de la literatura actual, regala una frase de equilibrio perfecto: "Vine a los 31 años y ahora tengo 62. No sé si la nostalgia que siento a veces es por el país, al que vuelvo siempre, o por la juventud perdida, que, ésa sí, ya no vuelve".

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?