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José Gobello: creador de la Academia Porteña del Lunfardo

Gabriel Plaza
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29 de octubre de 2013  

El lunfardo, ese argot tan presente en la vida cotidiana de los porteños, se quedó sin uno de sus grandes difusores, José Gobello. El creador de la Academia Porteña del Lunfardo falleció ayer en Ramos Mejía, según confirmó a LA NACION Juan Carlos Pipzzo, su colaborador y asistente personal durante los últimos 22 años. "Hacía dos años que estaba postrado, pero lúcido. Ingresó a la clínica por una infección urinaria que se le complicó."

Nacido en una familia pobre de inmigrantes italianos, Gobello adhirió de joven al peronismo y fue elegido diputado nacional en 1951, en representación de la rama sindical. Tras el golpe militar de 1955 que derrocó al gobierno de Perón, fue encarcelado y estuvo preso durante dos años. En la cárcel escribió su libro Historias con ladrones. Desde entonces se dedicó al periodismo y la investigación del tango y el lunfardo, estudio que culminó con la fundación de la Academia Porteña del Lunfardo junto a León Benarós y Luis Soler Cañas, en 1962.

El lunfardo se transformó en pasión central durante el resto de su vida. Sus escritos, ensayos y poemas estuvieron dedicados al hablar popular de los porteños. Durante su labor en la academia, Gobello se transformó en una referencia para las nuevas generaciones a partir de sus publicaciones alrededor del tango y la historia oculta de esa lengua carcelaria, entre las que pueden citarse Breve historia crítica del lunfardo, Nuevo diccionario de lunfardo o Tangueces y lunfardismo del rock argentino.

Gracias a ese espacio de circulación del argot callejero, toda la nueva escena fundante del tango actual -artistas como Daniel Melingo, 34 Puñaladas, Dema y su orquesta petitera, entre otros- se reencontró con esa verba clandestina, potente y actual, surgida en la universidad de la calle.

Sus restos serán velados hasta hoy, a las 8.30, en Estados Unidos 1379. Su cuerpo será cremado.

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