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Juan Carlos Fábrega: el fiel empleado llegó a la cima del sistema

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19 de noviembre de 2013  

Juan Carlos Fábrega pasó 45 de sus 64 años como empleado del Banco Nación. Sin título universitario, presidirá ahora un cargo para el que se sentía capacitado: el de presidente del Banco Central . Sus colegas del sector privado no lo consideran un experto en economía, pero sí en el sector financiero. Sus enemigos en el mundo sindical han empapelado el centro porteño con una foto en que él aparece junto con el empresario kirchnerista Lázaro Báez , a quien el Nación otorgó un frondoso refinanciamiento este año, y recuerdan que sobre él pesa una causa por presunta administración fraudulenta por la venta del frigorífico entrerriano Santa Elena, que estaba en manos del banco cuando él era su gerente general y Felisa Miceli lo presidía.

Fábrega nació en Mendoza. Su padre, director de banda del Ejército, fue trasladado a Río Gallegos cuando era niño. Corría 1958. Iba a otro colegio, pero en la entonces pequeña capital de Santa Cruz conoció a Néstor Kirchner, de su misma edad. Juntos jugaban al fútbol, iban a los mismos bailes y también militaron en la secundaria en el proscripto peronismo. Después comenzó la carrera de ingeniero agrónomo, que dejó para trabajar en el Nación. A partir de entonces inició una carrera de bancario sin militancia sindical que lo llevó a varias provincias y a representar al banco en Chile y Uruguay. Nunca perdió contacto con Kirchner, aunque por muchos años no se vieron. En la campaña presidencial de 2003 le llevó una propuesta para el Nación: le valió que lo ascendieran a gerente general. Allí quedó hasta que en 2010 reemplazó a quien ahora él sustituye, Marcó del Pont . Obediente con la cúpula kirchnerista, se rebeló pocas veces, como cuando Guillermo Moreno quiso que se pusiera a repartir la Súper-Card. Ahora deberá mostrar si está preparado para el primer cambio de trabajo de su vida que le llega en tiempos difíciles.

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