Encontrá la silla ideal

Silla Vegetal por los hermanos Boroullec (La Europea)
Silla Vegetal por los hermanos Boroullec (La Europea)
Elegir el asiento perfecto para un ambiente puede ser todo un desafío. Diseñadores y comercializadores presentan algunos modelos para elegir entre la más diversa variedad
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19 de noviembre de 2013  • 18:07

Podría pensarse que todo está dicho (y hecho) en materia de sillas. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Diseñadores industriales, artesanos y artistas se han ocupado, con el correr de los años, de definir y redefinir el hecho natural de sentarse, valiéndose de infinitos materiales, técnicas, estilos y colores. Y todo en la lógica, tantas veces caprichosa, de reunir función y forma en una misma pieza. Entre estos creadores incansables se cuentan los afamados hermanos brasileños Ronan y Erwan Boroullec, quienes crearon la Silla Vegetal para Vitra, la cual recuerda a la naturaleza de su territorio natal. Es un objeto tan atractivo y lúdico como resistente, estable y confortable. Desde la morfología, sus varillas planas se entrelazan de manera asimétrica en tres niveles para formar una carcasa. En Buenos Aires se consigue en La Europea.

Las raíces de nuestra tierra

A la izquierda, un diseño en hierro y junco (Estudio Machimbre). En el centro, silla Criolla Santiago del Estero (Ricardo Paz), y a la derecha, modelo Pampita (Eugenio Aguirre)
A la izquierda, un diseño en hierro y junco (Estudio Machimbre). En el centro, silla Criolla Santiago del Estero (Ricardo Paz), y a la derecha, modelo Pampita (Eugenio Aguirre)
Entre las sillas, están aquellas que guardan relación con nuestros orígenes, y que se nutren de materiales autóctonos. En este sentido, y con el objetivo de expresar la dualidad latinoamericana (la puja hacia el desarrollo y a la vez la herencia artesanal), el estudio Machimbre dio vida a una silla con una estructura de hierro seriada y un tejido de junco. Las tres socias, las arquitectas Zelmira Frers y Michelle Parisier, y la diseñadora Julieta Barrionuevo, procuraron que este modelo además cuidara la postura y enderezara la espalda. Los orígenes de nuestra historia también se retoman en las piezas que pululan en Arte Único Argentino, la propuesta naturalista de Ricardo Paz. En este caso nos propone una silla criolla (irresistiblemente primitiva y orgánica) perteneciente a su línea de mobiliario popular argentino. Fue elaborada en Santiago del Estero a base de madera de chañar y cuero, durante la primera mitad del siglo XX. Además, en madera y cuero, dos de los materiales más nobles de nuestro terruño, la silla Pampita, de Eugenio Aguirre, recupera tradición con mucho estilo. De una simpleza exquisita y a la vez sofisticada, esta cálida silla integra su colección Naturaleza Aguirre, que explota el costado natural de una firma de cabecera para el comprador sofisticado

Diseños de autor

De izq. a der.: silla Horqueta (Federico Churba); modelo Twist 2, de Cristián Mohaded y Ricardo Blanco (Malba); y silla Ofelia (Ana Amitrano)
De izq. a der.: silla Horqueta (Federico Churba); modelo Twist 2, de Cristián Mohaded y Ricardo Blanco (Malba); y silla Ofelia (Ana Amitrano)
Una prolífica camada de diseñadores jóvenes argentinos aporta lo propio al asunto. Federico Churba, que este año se presentó en la prestigiosa Feria Internacional del Mueble de Milán, cuenta con la Silla Horqueta. Se trata de una creación atractiva, en la cual líneas de hierro se curvan y anudan en un dibujo continuo. Consta de una sola lámina tapizada que conforma el respaldo y el asiento. ¿El resultado? Un objeto ligero y atractivo. En un giro melancólico, para recordar (y celebrar) el diseño local de otra generación, Cristián Mohaded revisitó un modelo elaborado por su colega, el destacado Ricardo Blanco. Así, la silla Twist, elaborada originalmente por Blanco en 2000, se recreó este 2013 en el lenguaje de Mohaded. En madera y hierro, la Silla Twist #2 (presentada en París como parte de la colección de la Gallery Serge Bensimon) transforma una pieza de lenguaje masivo en un objeto de colección que integra una serie acotada, numerada y firmada. Desde lo formal, una línea divide a la silueta en dos, desde la cual se extienden hacia abajo las patas, y hacia arriba el respaldo. Con un declarado respeto por el medio ambiente, la propuesta de la diseñadora Ana Amitrano consiste en sillas y bancos realizados en cartón alveolar, todos modelos elaborados como si fueran esculturas. Confortable y sólida, el modelo Ofelia es uno de sus productos, con extremos en madera de cedro.

Clásicos infalibles

De izq. a der.: silla Parker con apoyabrazos (La Compañía); modelo LCW Low Chair Wood de Charles y Ray Eames (Newton); y DSW de Charles y Ray Eames (Deco Design)
De izq. a der.: silla Parker con apoyabrazos (La Compañía); modelo LCW Low Chair Wood de Charles y Ray Eames (Newton); y DSW de Charles y Ray Eames (Deco Design)
Un recorrido por la calle Arenales de la Ciudad de Buenos Aires dará sus buenos frutos a quienes busquen esos muebles clásicos y a la vez contemporáneos, que no decepcionan en diseño ni calidad. Entre estas tiendas se destaca La Compañía, de Carlos Galli, que entre su oferta cuenta con la línea Parker, que incluye diversos modelos de asiento. Elaborada con una estructura metálica cuya pátina puede ser en óxido, gris grafito o bronzino, presenta el asiento y respaldo tapizados. Ya en Palermo, Newton es un espacio para dejarse enamorar por aquellos clásicos de diseñadores que han quedado en la historia. Entre los modelos en boga se encuentra la LCW (Low Chair Wood, 1945), mítica obra del matrimonio norteamericano entre Charles y Ray Eames, un clásico que, con su sola presencia, aporta estilo a cualquier ambiente. Otro modelo infalible y muy vigente de los Eames es la DSW (Dining Side Wood, 1950). Se trata de una silla de líneas suaves y delicadas, en fibra de vidrio de color, y en este caso con base de madera, si bien también existen sus versiones con patas en otros materiales. Hoy la pieza se revisita en novedosos colores pasteles, y está disponible en la tienda online Deco Desing.

Espíritu vintage

Aquí, silla roja Acapulco (Laboratorio de Objetos), modelo Upanishad (Vasërdelona) y diseño en haya (Qidea)
Aquí, silla roja Acapulco (Laboratorio de Objetos), modelo Upanishad (Vasërdelona) y diseño en haya (Qidea)
Creatividad y estilo también obran al servicio del reciclaje de muebles de otros tiempos. Con un atractivo local en una esquina de Colegiales, Laboratorio de Objetos es un local que ofrece un puente a los años 50 y 60. Entre sus hits recuperados, las coloridas sillas y mecedoras elaboradas con cables de color (diseño de los ’50), realizadas con pintura electrostática en diversos tonos, y aptas para interior y exterior. En la misma línea retro se inscribe la propuesta de Vasërdelona, una firma que aporta el refinamiento de una estructura en madera de Paraíso -igualmente vigente en la actualidad, y aquí con un lustre poliuretánico-, al servicio de un exquisito asiento tapizado en chenille de diversos colores, y con una confortable espuma soft. Es la silla Upanishad, un hallazgo. En madera de haya y con un lustre laqueado, la propuesta de Qidea agrega un poroto a la impronta melancólica al servicio del diseño. En este caso, el eje está puesto en las curvas de una silueta elegante, confortable e irresistible para cualquier living, oficina o comedor. De hoy y de ayer, gracias a las propuestas de creadores, diseñadores y revendedores, podemos sorprendernos mucho antes de degustar cualquier bocado, realizar cualquier informe o mirar cualquier programa de televisión. Y en buena hora.
Por último, silla Churba en cedro (La Mersa); silla Mina (Unimate); y una opción para el jardín (Laboratorio de Objetos)
Por último, silla Churba en cedro (La Mersa); silla Mina (Unimate); y una opción para el jardín (Laboratorio de Objetos)

Por Natalia Iscaro | Living

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