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El Papa rechazó la irrupción lefebvrista en la Catedral

"La agresión no puede ser un acto de fe; la prédica de la intolerancia es una forma de militancia que debe ser desterrada", dijo ante líderes religiosos
Silvina Premat
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20 de noviembre de 2013  

La interrupción de una oración interreligiosa que hizo la semana pasada un grupo de lefebvristas en la Catedral Metropolitana fue elegida por el papa Francisco como ejemplo del fanatismo religioso que debe ser desterrado.

Lo hizo ayer durante un diálogo con seis referentes de las religiones predominantes en América latina a los que Francisco recibió en audiencia privada.

"Citó lo que ocurrió en la Catedral como un acto de fanatismo. Dijo que la agresión no puede ser un acto de fe y que la prédica de la intolerancia es una forma de militancia que debe ser desterrada", contó anoche a LA NACION Claudio Epelman, director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano (CJL).

Epelman está a cargo de las relaciones con el Vaticano para el Congreso Judío Mundial y fue uno de los dos argentinos que participaron de la audiencia de ayer. Contó que, luego de que cada uno se presentara, "el Papa tomó la palabra y se refirió a la importancia del trabajo interreligioso y luego al fundamentalismo religioso, y recordó el episodio de la Catedral Metropolitana".

Durante una comunicación telefónica desde Roma, Epelman explicó que Francisco afirmó: "Con lo único que debemos ser intolerantes es con la cultura del paganismo en términos de modernidad", y citó el valor que se da al dinero.

Además participaron del encuentro con el Papa el cardenal Raymundo Damassceno (Brasil); Mohamad Hallar, de la Organización Islámica para América Latina (Argentina); Samuel Olson, de la Alianza Evangélica Latinoamericana (Venezuela); Felipe Adolf, presidente de la Conferencia Latinoamericana de Iglesias (protestantes), y Elías Szczytnicki, secretario de Religiones por la Paz (Perú).

Esos líderes habían participado de un encuentro en Viena, organizado por el Centro Internacional para el Diálogo Interreligioso e Intercultural Rey Abdullah Bin Abdulaziz.

A partir de hoy asistirán, también en Viena, a la Asamblea General de Religiones por la Paz, encuentro en el que participan unos 600 referentes religiosos de todo el mundo.

"El papa Francisco nunca deja de sorprendernos con su sensibilidad y el profundo interés que muestra por sus interlocutores", indicó Epelman, quien ya trabajaba con Jorge Bergoglio cuando éste era arzobispo de Buenos Aires.

"Ya nos sorprendimos cuando entramos en la sala y las sillas estaban ubicadas en círculo. Después entró él solo, sin secretarios ni asistentes. Uno de nosotros le preguntó dónde se sentaría él, y respondió: «En una de estas sillas». Eran todas iguales. Un nuevo estilo en términos vaticanos. Habitualmente, el Papa se sentaba en un trono y los interlocutores debajo", contó Epelman.

Y agregó: "Este gesto nos mostró lo que veíamos reflejado de él en los medios. Toda su prédica se condice con su lenguaje gestual".

Epelman elogió también al Papa Francisco por su mensaje del 10 del actual, al finalizar el Angelus, cuando recordó el 75° aniversario de la Noche de los Cristales Rotos y la persecución al pueblo judío durante la Segunda Guerra Mundial. Ocasión en la que Francisco reiteró su condena clara e inequívoca contra el antisemitismo.

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