Tras el fracaso de la campaña antártica, volvieron a contratar al anterior buque polar

Daniel Gallo
Daniel Gallo LA NACION
Se trata de la embarcación Vasily Golovnin, que abastecerá a las bases argentinas en el continente blanco
El rompehielos Dranitsyn
El rompehielos Dranitsyn Crédito: Captura de pantalla / http://eng.rosmorport.ru/
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28 de noviembre de 2013  • 03:54

Luego del fracaso de la anterior campaña antártica, el Gobierno decidió volver sobre sus pasos y contratar nuevamente los servicios del buque polar Vasily Golovnin para el abastecimiento de las bases argentinas en el continente blanco. Atrás quedó la fallida experiencia del barco Timca, cuyos sucesivos e insólitos percances derivaron en la necesidad de poner en marcha un plan de emergencia para llevar provisiones por aire a Marambio.

También participarán del operativo de sostén logístico los dos helicópteros MI17 comprados a Rusia por 15.000.000 dólares y que no fueron utilizados este año, pese a estar disponibles. Esas aeronaves, matrículas H94 y H95, se adiestraron durante la semana pasada en el trasbordo de cargas exteriores desde buques, con asistencia del transporte rápido de tropas Hércules. Esos dos helicópteros cruzarían en vuelo a Marambio.

El buque Golovnin contratado para la campaña antártica 2013/2014 ya reemplazó al rompehielos Almirante Irízar en cuatro ocasiones desde 2008 y sólo fue dejado de lado durante la gestión del entonces ministro de Defensa, Arturo Puricelli . Ese funcionario, hoy a cargo de la cartera de Seguridad, fue denunciado por posibles irregularidades en el alquiler de los transportes antárticos y en la defensa pública del cuestionado barco Timca indicó que éste presentaba "características superiores a las del buque polar ruso que anteriormente prestaba el servicio". Tras el escándalo ocurrido este año, el ahora ministro de Defensa, Agustín Rossi , parece no compartir esa opinión de Puricelli y volvió a contratar a Golovnin.

Rossi presentará hoy el lanzamiento de la nueva campaña antártica durante una ceremonia en la corbeta-museo Uruguay, en Puerto Madero. El Estado Mayor Conjuto de las Fuerzas Armadas tiene la misión de abastecer a las bases permanentes Marambio, Esperanza, Carlini, Orcadas, San Martín y Belgrano II

Los contratos

La Dirección General del Servicio Logístico de la Defensa emitió el 14 de este mes un dictamen en el que asigna a la empresa Arkadia PTE el servicio de transporte de carga a la Antártida. Esa compañía ganó la licitación pública internacional 53/2013 y el contrato de abastecimiento por 24.414.000 dólares.

El tándem Golovnin-Dranitsyn trabajó en el traslado de materiales a las bases antárticas argentinas en las campañas 2008/2009 y 2010/2011. El uso del rompehielos es necesario para llegar a la base Belgrano II, la más cercana al polo Sur, cuyo campo de hielo permanente no permite la navegación de un buque polar sin la ayuda de un navío de casco especialmente reforzado.

Desde el incendio del rompehielos Irízar en abril de 2007 (esta semana se indicó que volvería al servicio para la campaña 2015/2016), durante el regreso al continente, la planificación militar decidió por cuestiones económicas abastecer cada dos años la base Belgrano II para cambiar al personal y reforzar las provisiones por vía aérea en los años intermedios. Este año debía cumplirse el programa con rompehielos y buque Polar. Pero sólo fue contratado el Timca, un barco que nunca había operado en la Antártida, a un costo de 17.221.282 dólares, incluido el pago por lanzamiento de carga aerotransportada en Belgrano II.

El costo de la ultima campaña antártica no es conocido realmente, ya que las fallas repetidas en los medios alquilados generaron fuertes gastos adicionales. Al no contar el Timca con habilitación para el traslado de personal, el transporte Canal Beagle -de la Armada- tuvo que navegar a su lado hacia la base Orcadas para permitir el relevo de la dotación. La mala situación de alimentos en esa isla obligó antes a lanzar provisiones desde un Hércules.

Esos aviones de transporte cumplieron un rol fundamental luego para evitar el cierre de la base Marambio, al sostener con 16 vuelos un abastecimiento mínimo que alcanzará, racionado, hasta enero próximo. Pero esa urgencia tuvo un costo al menos 4.000.000 de dólares. Antes el Ministerio de Defensa tuvo que alquilar un Hércules a Uruguay para llevar a la Antártida un repuesto que requería el maltrecho helicóptero subcontratado este año. Y, para colmo, en la emergencia en la que entraba la campaña antártica se alquiló en forma directa un crucero de lujo, el Polar Pioneer, para llevar personal a la base San Martín.

El 9 de agosto pasado, el ministro Rossi anunció que había aterrizado en Marambio el Hércules que completaba el traslado de carga a esa base. En cambio, el 20 de mayo, Puricelli había dicho que la campaña antártica estaba finalizada sin complicaciones. En realidad, el Timca regresaba a Tierra del Fuego con 1500 de los 5201 barriles que debía entregar en las bases. El final de la campaña estaba programado para abril, pero fallas en el helicóptero y en el motor del barco, además de dos semanas de amarre en Ushuaia por falta de combustible, demoraron la entrega de provisiones hasta que el clima forzó el abandono de la zona.

De lado la historia del Timca y sus problemas, el buque polar Golovnin deberá transportar a las bases argentinas 6500 tambores -de 205 litros cada uno- de combustibles, aceites, 800 metros cúbicos de gas oil antártico, además de 1200 tubos de nitrógeno y helio, 250 metros cúbicos de alimentos frigorizados y 2500 metros cúbicos de carga general, entre la que serán trasladadas motos de nieve, una embarcación de transporte de 10 toneladas y un camión Unimog.

Más allá que las unidades de apoyo de la Armada iniciarán a mediados de diciembre el primer paso de la campaña antártica, se espera que el buque polar Golovnin navegue hacia el continente blanco en enero próximo, mientras el rompehielos Dranitsyn estará disponible en la primera semana de febrero para avanzar rumbo a Belgrano II.

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