La infanta, abocada al entrenamiento para enfrentar al juez

Dedica hasta seis horas diarias a repasar su estrategia legal; el sábado declara en Palma
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4 de febrero de 2014  

MADRID (De nuestro corresponsal).– Encerrada hasta seis horas por día con sus abogados, la infanta Cristina se prepara en Barcelona para enfrentar el desafío más complicado de su vida, del que dependen en gran medida su futuro personal y el destino de la corona española.

El sábado próximo, a las 10 (hora local), tendrá que sentarse en los juzgados de Palma de Mallorca frente al juez José Castro, el hombre que investigó durante el último año todos los detalles de su historia financiera y que decidió imputarla como presunta autora de lavado de dinero y evasión de impuestos.

La primera decisión que tomó la infanta es que responderá el interrogatorio de Castro y de todas las partes apersonadas en la causa.

Sus abogados, conducidos por el histórico político catalán Miquel Roca, repasan con ella las preguntas que pueden hacerle el juez, el fiscal pedro Horrach y el sindicato Manos Limpias, una organización de funcionarios que impulsa la acusación.

Trabajan el contenido y las formas. Cristina de Borbón tiene que asimilar que enfrentará este trance desprovista de todos los privilegios que acompañaron sus 48 años de vida. El juez Castro tiene fama de ser un "preguntador irreverente" que no le dará respiro. Tal vez pueda contar con ayuda del fiscal, que se opuso a la imputación. No puede cometer errores. Por eso, descartó regresar a Ginebra, donde reside con sus hijos desde el año pasado, y dedica todo el tiempo posible a entrenarse.

En la citación que difundió el 7 de enero, Castro señala que hay indicios delictivos en la conducta de la infanta en relación con los negocios sospechosos de su marido, Iñaki Urdangarin. Lo que más la complica es su participación como dueña a medias con su esposo de la empresa Aizoon. A esa sociedad fue desviado parte del dinero que Urdangarin consiguió a través de contratos públicos del Instituto Nóos, una supuesta entidad benéfica.

El juez reveló que los duques de Palma atribuyeron a Aizoon casi todos sus gastos personales de los últimos 10 años, en una maniobra que a modo de ver de Castro apuntaría a evadir impuestos y a blanquear los fondos de la trama corrupta de Nóos.

La defensa de Cristina quiere convencer a Castro de que ella no tenía conciencia de que el dinero pudiera tener un origen ilegítimo y de que no tuvo intención de evadir. Apuesta a que pese en su favor el apoyo de la Agencia Tributaria del Estado, que descartó un delito fiscal en Aizoon (menciona irregularidades que serían sólo faltas administrativas).

El plan es que pueda responder de forma directa y sin evasivas, según fuentes al tanto de la estrategia. Roca quiere asegurarse de que esté serena y se muestre sólida. El foco estará en su conducta, no en proteger al marido, aclaran: ella decidió "seguir a muerte" con él, pero ante el juez su misión es lograr la "desimputación".

En ámbitos judiciales y políticos dan por hecho que Urdangarin irá a juicio. El daño para la corona será grande, pero nada comparable con que la infanta también termine sentada en el banquillo de los acusados.

La indagatoria de Cristina atraerá una enorme atención internacional. En el gobierno temen, además, que cause protestas violentas frente a los tribunales de Palma. Por eso se dispuso un fortísimo operativo de seguridad, que incluirá la autorización para que la infanta llegue en auto hasta la puerta del juzgado y evite el "paseíllo" ante todo el mundo al que se vieron obligados los otros imputados, incluido Urdangarin.

España, entre los más corruptos

La Comisión Europea dio a conocer ayer el Informe Anticorrupción 2014, que señala que el 76% de los europeos piensa que la corrupción es un fenómeno muy extendido. Según el estudio, España se sitúa entre los países más corruptos del continente. Además, junto con Grecia, Italia, Lituania y la República Checa, es uno de los Estados en los que los europeos consideran que la situación empeoró en los últimos años.

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